(Expansión, 02-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Los fondos cazaopas logran vía libre para invertir fuera del radar en España

El pasado 28 de octubre desaparecieron de los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) las participaciones significativas de varios accionistas de Azkoyen, la compañía navarra que está siendo objeto de una oferta pública de adquisición (opa) presentada por Ohmnia Electronics. Entre las posiciones que dejaron de figurar se encontraban las del fondo de inversión de Navarra, Andbank Wealth Management y Muza Gestión de Activos, con participaciones que oscilaban entre el 1% y el 3% del capital de la empresa fabricante de máquinas expendedoras. Esta desaparición responde a la entrada en vigor de un decreto publicado por el Gobierno el pasado 7 de octubre, que introduce diferentes modificaciones en el ámbito financiero. Una de las principales novedades afecta a las obligaciones de información de los accionistas de empresas sometidas a una opa. A partir de ahora, deberán comunicar sus participaciones cuando alcancen el 3% del capital, en lugar del 1% que se exigía hasta ahora, equiparándose así el umbral al aplicable al resto de sociedades cotizadas. La obligación de informar desde el 1% se mantiene para los inversores domiciliados en paraísos fiscales. El Ejecutivo justifica el cambio por la necesidad de reducir las cargas administrativas, garantizando al mismo tiempo un nivel de transparencia adecuado y más acorde con la regulación europea. La obligación de declarar las participaciones superiores al 1% se introdujo en 2007, después de la disputa por el control de Endesa. En aquel momento, el Gobierno consideró necesario reforzar las exigencias de transparencia en las operaciones de adquisición. La finalidad era identificar rápidamente la entrada de nuevos inversores en compañías afectadas por una opa y permitir al mercado valorar si sus movimientos podían favorecer, obstaculizar o incluso bloquear la operación. La modificación actual supone, en la práctica, que los fondos especializados en este tipo de operaciones podrán adquirir participaciones en empresas españolas sin que sus movimientos sean visibles mientras no alcancen el nuevo límite del 3%. Estos inversores, conocidos como fondos cazaopas, son hedge funds que buscan obtener importantes rentabilidades aprovechando las oportunidades que surgen durante los procesos de adquisición. Su estrategia consiste principalmente en posicionarse en aquellas operaciones en las que consideran probable que se produzca una mejora del precio ofrecido, ya sea por la competencia entre distintos compradores o por la presión del consejo de administración para conseguir una contraprestación superior. Sand Grove, Samson Rock, Harris Associates, Marshall Wace, Millennium y Qube Research figuran entre las entidades que desarrollan este tipo de estrategias, conocidas internacionalmente como event driven. Uno de los ejemplos más destacados de la influencia de estos fondos en el mercado español se produjo durante la pugna por el control de Applus. En aquella operación llegaron a reunir una parte relevante del capital y estuvieron cerca de inclinar el resultado a favor de Apollo Global Management, pese a que su oferta definitiva era la menos elevada. La CNMV tuvo que intervenir para facilitar que prevaleciera la propuesta económicamente más favorable, presentada por el consorcio formado por I Squared y TDR Capital. También se detectaron movimientos de estos inversores durante las opas sobre Sabadell y Ercros, así como en las negociaciones relacionadas con una posible oferta sobre Grifols. Por su parte, los fondos que participaron en la opa sobre MásMóvil en 2020 todavía mantienen litigios al considerar que el precio ofrecido por las acciones fue insuficiente. La mayoría de estos fondos suele mantener posiciones inferiores al 3% del capital de las compañías en las que invierte. Por este motivo, el nuevo umbral permitirá que su presencia pase desapercibida en buena parte de las opas que se desarrollen en España. Esta menor visibilidad también afectará a otros inversores que acceden al capital con intereses más estratégicos, como ha ocurrido en Azkoyen con el fondo de inversión de Navarra. Frente a este criterio, otros mercados mantienen obligaciones de información más estrictas. Es el caso del Reino Unido, donde sigue siendo obligatorio declarar participaciones superiores al 1% cuando una empresa está sometida a una opa. Así sucede en la actual oferta de la familia Cosmen y Asterion sobre Mobico, en la que fondos como Citadel, Two Sigma y Connor Clark han tenido que comunicar que controlan más del 1% del capital de la compañía británica.

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(Expansión, 02-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Los expertos avisan: la subida de precios es estructural y dañará el consumo

La evolución de los precios, los costes de financiación, el comportamiento del consumo y la situación geopolítica serán factores determinantes para comprobar si la desaceleración económica se mantiene dentro de unos límites moderados o se intensifica durante los próximos trimestres. Así lo recoge el Consenso Económico y Empresarial de PwC, que advierte de los riesgos asociados al actual escenario inflacionista. El encarecimiento de la energía y los carburantes, que posteriormente se ha trasladado a otras materias primas, los servicios y los productos de consumo, podría prolongar sus efectos incluso si cesan las hostilidades en Oriente Próximo. Los expertos alertan de que la escalada de precios provocada por la guerra entre Estados Unidos e Irán, iniciada el pasado febrero, puede consolidarse y dar paso a un periodo de inflación más persistente y difícil de controlar. Esta es una de las principales conclusiones del informe correspondiente al cuarto trimestre del año, elaborado a partir de las opiniones de más de 450 empresarios, directivos y analistas. El 52% de los participantes considera que el actual repunte de los precios en España marca el comienzo de una etapa de inflación estructuralmente más elevada, que podría prolongarse y cuya corrección resultaría complicada incluso mediante los ajustes de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo. Por el contrario, el 25% interpreta que se trata de un episodio temporal, mientras que otro 15% cree que es un riesgo asumible siempre que el BCE responda con suficiente firmeza. Los encuestados identifican distintos elementos que pueden mantener la presión inflacionista en los próximos meses. Para el 63%, la mayor contribución al aumento de los precios procederá de la combinación de energía, alimentos y servicios. La coincidencia de estos factores podría dificultar la moderación del IPC y prolongar sus efectos sobre el conjunto de la economía. Uno de los principales riesgos se encuentra en la pérdida de capacidad adquisitiva de los hogares. Después de tres meses consecutivos con incrementos del IPC superiores al 4%, hasta alcanzar el 4,9% en septiembre y octubre, los expertos advierten de las consecuencias que tendría mantener esta tendencia durante un periodo prolongado. El 45% considera que el impacto será diferente en función del nivel de renta de cada hogar si los precios continúan creciendo por encima de los salarios. Además, el 39% prevé una reducción del poder adquisitivo que podría traducirse en ajustes del consumo y del ahorro, al evolucionar las remuneraciones por debajo de la inflación. Otro 31% señala el riesgo de que las reivindicaciones salariales y sus posteriores repercusiones sobre los costes empresariales terminen alimentando nuevas subidas de precios, especialmente en determinados sectores. La mayor inflación registrada en España respecto a la media de la eurozona, cercana al 5% frente al 3,8%, también preocupa a los participantes en el estudio. Para el 47% de los empresarios, directivos y expertos consultados, esta diferencia responde principalmente a la fortaleza de la demanda interna y del turismo, que están contribuyendo a mantener la presión sobre los precios. En este escenario, la política monetaria del Banco Central Europeo adquiere especial relevancia. Tras elevar los tipos de interés hasta el 2,5% el pasado septiembre, el 76% de los encuestados considera que la decisión ha sido adecuada y necesaria para contener las expectativas inflacionistas, aunque algunos entienden que la respuesta llegó tarde. Además, el 86% contempla nuevas subidas de los tipos antes de finalizar el año y considera elevada la probabilidad de que se produzcan, en función de cómo evolucione la inflación. En cuanto a las perspectivas de actividad, el Consenso de PwC anticipa una moderación del crecimiento de la economía española, con un avance estimado del 2,4% en 2026 y próximo al 2% en 2027. Entre los obstáculos para mantener el ritmo de expansión destaca la falta de mano de obra. El 41% de los participantes señala que, pese a existir suficiente demanda, las dificultades para encontrar trabajadores están limitando la capacidad de crecimiento de las empresas. Las previsiones sobre el consumo también muestran un deterioro respecto al anterior informe. El porcentaje de expertos que espera que el gasto de los hogares se mantenga estable ha bajado del 65% al 53%, mientras que aumenta del 24% al 42% la proporción de quienes anticipan una reducción. Este cambio de expectativas refleja la preocupación por el efecto combinado de la inflación, la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento de la financiación sobre las decisiones de gasto de las familias.

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(El País, 02-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El euríbor no da tregua: cierra octubre en el 3,239% y sigue encareciendo las hipotecas

El euríbor ha cerrado octubre en el 3,239%, ligeramente por debajo del 3,247% registrado en septiembre. El descenso, de apenas 0,008 puntos porcentuales, pone fin a tres meses consecutivos de subidas, aunque mantiene el indicador por encima del 3% y en niveles máximos de más de dos años. Esta pequeña corrección no evitará que los titulares de hipotecas variables que revisen ahora sus préstamos tengan que afrontar un nuevo incremento de las cuotas. El motivo es que el índice continúa claramente por encima de los valores de referencia de hace seis y doce meses. En octubre de 2025, el euríbor se situaba en el 2,187%, más de un punto por debajo del nivel actual, mientras que en abril de este año alcanzaba el 2,747%, casi medio punto menos. Por tanto, tanto las revisiones anuales como las semestrales se traducirán en un encarecimiento de los préstamos. De acuerdo con las estimaciones del comparador financiero Kelisto, una hipoteca media de 181.000 euros, a 25 años y con un diferencial de 1,15 puntos sobre el euríbor, experimentará una subida de unos 100 euros mensuales si la revisión es anual. Esto supondrá un desembolso adicional de aproximadamente 1.202 euros al año, un 11,2% más. Para quienes actualicen el interés cada seis meses, el incremento estimado será de unos 46 euros al mes, lo que representa alrededor de 278 euros durante el próximo semestre. Estas cantidades son orientativas, ya que el impacto concreto depende del capital que quede pendiente, el diferencial aplicado por el banco, el plazo de amortización y la fecha de contratación del préstamo. La mayoría de las hipotecas se rigen por el sistema de amortización francés, en el que al principio se destina una mayor parte de la cuota al pago de intereses, mientras que con el paso del tiempo aumenta el porcentaje dedicado a devolver el capital. Por este motivo, las subidas del euríbor suelen tener un efecto menor sobre quienes se encuentran en la fase final de su préstamo. Los hipotecados que estén soportando un aumento de sus cuotas también pueden tratar de modificar las condiciones de financiación. Entre las alternativas se encuentran negociar con la entidad un cambio en el contrato o trasladar la hipoteca a otro banco para pasar de un tipo variable a uno fijo o mixto. En la mayoría de los casos, estas operaciones no tienen coste, aunque el cliente deberá asumir el importe de una nueva tasación de la vivienda. El dato de octubre supone un pequeño respiro después de la escalada registrada durante los últimos meses. El euríbor comenzó 2026 en el 2,245% y llegó a bajar hasta el 2,221% en febrero. Sin embargo, a partir de marzo cambió de tendencia, en un contexto marcado por el conflicto en Oriente Próximo y el encarecimiento de las materias primas energéticas. El indicador avanzó hasta el 2,565% en marzo, el 2,747% en abril y el 2,804% en mayo. Tras retroceder ligeramente en junio, cuando se situó en el 2,798%, volvió a subir en julio y agosto, hasta alcanzar el 2,855% y el 2,954%, respectivamente. En septiembre dio un nuevo salto, hasta el 3,247%. La portavoz del bróker financiero iAhorro, Laura Martínez, considera que el ligero retroceso de octubre es una señal positiva, aunque insuficiente para confirmar un cambio de tendencia. A su juicio, el hecho de que el euríbor continúe por encima del 3% y la evolución de las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) serán determinantes para anticipar su comportamiento durante los próximos meses. La evolución del indicador refleja la incertidumbre de los mercados sobre la política monetaria que deberá aplicar el BCE para contener la inflación. El organismo elevó los tipos de interés en septiembre en 25 puntos básicos, hasta situar la facilidad de depósito en el 2,5%, después de haber aprobado otro incremento de la misma magnitud en junio. Sin embargo, en su reunión de octubre decidió mantener los tipos sin cambios. Esta pausa no implica necesariamente que haya concluido el proceso de endurecimiento monetario. La inflación continúa siendo el principal motivo de preocupación. En España, el IPC se ha mantenido en octubre en el 4,9%, su nivel más elevado desde febrero de 2023. El encarecimiento de la energía sigue presionando los precios, mientras que el conflicto en Oriente Próximo y las tensiones en los mercados energéticos elevan el riesgo de que el aumento de los costes termine trasladándose al conjunto de la economía. Diego Barnuevo, analista de mercados de Ebury, considera que el euríbor podría estar aproximándose a su nivel máximo si el BCE decide mantener una pausa prolongada en los tipos de interés después de diciembre. En ese escenario, el indicador a doce meses estaría más cerca de tocar techo. No obstante, advierte de que la persistencia de las tensiones geopolíticas y los elevados precios de la energía siguen representando un riesgo importante para esta previsión. Diciembre será la próxima cita relevante para los mercados. Una parte de los inversores contempla la posibilidad de que el BCE vuelva a subir los tipos si la inflación continúa alejada de su objetivo del 2%. Laura Martínez prevé que, pese a la decisión de mantenerlos sin cambios en octubre, Fráncfort podría aprobar un nuevo incremento en diciembre, lo que llevaría al euríbor a cerrar el año por encima de sus niveles actuales.

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(La Vanguardia, 02-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La inflación se mantiene en el 4,9% por el empuje de los combustibles

La inflación se mantuvo en el 4,9% en octubre, según el indicador adelantado publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El dato pone fin a la escalada de los últimos meses, pero no supone una mejora en el coste de la vida, ya que los precios de la cesta de la compra continúan en niveles que no se registraban desde 2023. El encarecimiento de los combustibles y de la energía, intensificado desde finales de febrero por la guerra en Oriente Próximo, sigue presionando el índice. Además, el resultado ha superado las expectativas de algunos analistas, que confiaban en una moderación más acusada gracias a las rebajas fiscales vigentes. La inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, también permanece estable por segundo mes consecutivo en el 3,1%. La evolución de los precios durante 2026 ha estado marcada por importantes oscilaciones, condicionadas por las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán, la volatilidad de las materias primas energéticas y los efectos de determinados fenómenos meteorológicos sobre la producción agrícola, como la sequía que ha afectado a Europa durante el verano. El ejercicio comenzó con tasas interanuales relativamente moderadas, del 2,3% tanto en enero como en febrero. Sin embargo, en marzo la inflación repuntó hasta el 3,4% y se situó en torno al 3,2% durante el segundo trimestre. La presión volvió a intensificarse en verano, con avances del 3,6% en julio y del 4,3% en agosto, hasta alcanzar el 4,9% en septiembre. En octubre, el indicador se mantiene en ese nivel después de cuatro meses consecutivos de incrementos. Esta estabilización se produce pese a la continuidad de las rebajas fiscales incluidas en el tercer paquete de medidas anticrisis, aprobado el pasado 29 de septiembre y posteriormente convalidado por la Diputación Permanente del Congreso. El resultado ha sorprendido a los servicios de estudios, cuyas previsiones apuntaban a escenarios diferentes. Funcas esperaba una reducción de tres décimas de la tasa general, hasta el 4,6%, y una moderación de la subyacente al 2,9%, confiando en el efecto de las medidas fiscales sobre los carburantes. En cambio, otros centros de análisis, como el ICAE, anticipaban un repunte de una décima, hasta el 5%, debido al encarecimiento de la electricidad y el gasóleo. Finalmente, el aumento mensual del 0,6% ha dejado inalterada la tasa interanual, como consecuencia de la evolución contrapuesta de los distintos componentes. La bajada de los combustibles y lubricantes ha contribuido a contener los precios, mientras que el incremento del gas y de los combustibles líquidos, junto con una menor caída de los paquetes turísticos respecto a octubre de 2025, ha ejercido presión al alza. A falta de conocer los datos definitivos del INE y el desglose completo de los componentes de la cesta de consumo, el avance publicado apunta a que los alimentos y las bebidas no alcohólicas están resistiendo, por el momento, el impacto del conflicto en Oriente Próximo. Aunque sus precios continúan aumentando, lo hacen a un ritmo inferior al de octubre del año pasado y su tasa interanual se sitúa aproximadamente dos puntos por debajo de la inflación general. Las perspectivas para los últimos meses del ejercicio siguen marcadas por la incertidumbre y la persistencia de las presiones inflacionistas. La economista sénior de Funcas, María Jesús Fernández, prevé que el petróleo se mantenga ligeramente por encima de los 100 dólares por barril durante lo que queda de 2026, antes de iniciar un descenso progresivo hacia los 85 dólares a lo largo del próximo año. No obstante, advierte de que la incertidumbre geopolítica continúa condicionando las expectativas y puede provocar cambios bruscos en las cotizaciones de los mercados de futuros. Más allá de las fluctuaciones de la energía, los analistas consideran que la resistencia de los precios responde también a factores estructurales. Fernández señala que la inflación subyacente tardará más en moderarse que el índice general, especialmente por la evolución de los servicios, cuyos precios apenas muestran señales de desaceleración. Esta tasa se ha mantenido durante todo el año en torno al 4% y, según sus previsiones, podría no bajar del 3% durante 2027. La persistencia de estas presiones contribuye a explicar la diferencia entre la inflación española y la media de la eurozona. En España, la demanda mantiene una intensidad mayor, impulsada por el crecimiento económico, la actividad turística y el aumento de la población, que ronda las 500.000 personas anuales. A este escenario se añaden las dificultades de las empresas para encontrar trabajadores, un problema que limita su capacidad para ampliar la oferta y responder al incremento de la demanda.

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(El Economista, 02-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La mitad de los españoles no tiene ni 5.000 euros ahorrados para imprevistos

Con motivo del Día Mundial del Ahorro, que se celebró este sábado 31 de octubre, resulta oportuno analizar cuánto dinero tienen reservado las familias españolas. Los datos reflejan una situación desigual y poco alentadora, ya que una parte importante de la población tiene dificultades para mantener un ahorro estable. Según el barómetro publicado por la plataforma Mintos, casi la mitad de los españoles cuenta con menos de 5.000 euros ahorrados y uno de cada diez no dispone de ningún dinero reservado. Estas conclusiones proceden de una encuesta realizada a más de 1.200 personas en nuestro país. Uno de los factores que mejor explica las diferencias entre hogares es su nivel de ingresos. El estudio de BBVA Research «¿Quién ahorra en España? Heterogeneidad en la capacidad de ahorro de los hogares», elaborado por las economistas Noelia Cámara y Sirenia Vázquez, estima que el 33,6% de las familias españolas tiene una tasa de ahorro negativa, lo que significa que su consumo anual supera la renta disponible. Esta situación afecta especialmente a los hogares con menos recursos. Entre el 10% de las familias con menores ingresos, el 75,8% gasta más de lo que percibe, mientras que entre el 10% con rentas más elevadas este porcentaje se reduce al 9,2%. Las diferencias también se aprecian en los ingresos anuales medianos. Los hogares que no consiguen ahorrar disponen de 25.759 euros, frente a los 42.896 euros de aquellos que sí logran reservar parte de su renta. Esta brecha ayuda a entender por qué una tasa de ahorro nacional elevada puede ocultar situaciones de vulnerabilidad económica. Las familias con menos ingresos destinan una proporción mayor de sus recursos a cubrir necesidades básicas y, por tanto, cuentan con menos margen para acumular ahorros. De acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de ahorro de los hogares se situó en el segundo trimestre del año en el 11% de la renta disponible bruta, una vez eliminados los efectos estacionales y de calendario. En este contexto, el nivel de ingresos resulta determinante para poder mantener una capacidad de ahorro a largo plazo. El análisis de BBVA Research también identifica diferencias relacionadas con el tamaño de las familias. Cada miembro adicional del hogar se asocia, de media y manteniendo constantes el resto de las variables, con una reducción de 9,75 puntos porcentuales en la tasa de ahorro. Este efecto es todavía más acusado entre los hogares con menor capacidad económica. Los datos de Mapfre ofrecen otra perspectiva sobre cuánto consiguen ahorrar los españoles cada mes. Según su informe «¿Cómo ahorran los españoles? Tendencias y opiniones sobre el ahorro y la inversión», siete de cada diez ciudadanos logran reservar una parte de sus ingresos, aunque las cantidades son relativamente reducidas. El ahorro mensual medio se sitúa en torno a los 265 euros, con diferencias entre hombres y mujeres. Ellos destinan una media de 306 euros al mes, mientras que ellas reservan unos 236 euros. Además, aproximadamente el 20% de la población ahorra más de 400 euros mensuales, un grupo que contribuye a elevar el promedio general. Sin embargo, las cifras medias pueden ofrecer una imagen distorsionada de la realidad, ya que las cantidades más elevadas de determinados grupos incrementan el resultado global. Una encuesta de Funcas de 2025 muestra con claridad estas diferencias: los hogares que ingresan entre 4.000 y 5.000 euros al mes ahorran alrededor de 750 euros, frente a los aproximadamente 190 euros que consiguen reservar aquellos con ingresos de entre 600 y 1.000 euros. La distancia alcanza los 560 euros mensuales, lo que supone más de 6.700 euros al año. Se trata de una diferencia considerable, que permite a las familias con mayores ingresos no solo afrontar sus gastos habituales, sino también acumular capital y patrimonio. El informe de Mapfre señala, además, que la falta de ingresos suficientes, las dificultades para llegar a fin de mes y el encarecimiento del coste de la vida son los principales obstáculos para ahorrar. De hecho, el 59% de las personas que actualmente no consigue reservar dinero afirma que sí podía hacerlo anteriormente.

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(Expansión, 30-10-2026) | Mercantil, civil y administrativo

De Cos, el favorito de los expertos para suceder a Lagarde

Pablo Hernández de Cos, actual director gerente del Banco de Pagos Internacionales, parte como el candidato mejor posicionado para suceder a Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo (BCE). Distintas fuentes de Bruselas implicadas en el futuro proceso de elección consideran que cuenta con el perfil profesional más completo y la preparación más adecuada para asumir el cargo. Aunque reconocen que su principal rival, el neerlandés Klaas Knot, también reúne importantes cualidades y goza de un notable prestigio internacional, la mayoría se inclina por el antiguo gobernador del Banco de España. Esta percepción coincide con la opinión predominante entre los economistas. Varias encuestas realizadas durante los últimos meses por Financial Times y, más recientemente, por Bloomberg sitúan a Hernández de Cos como favorito para ocupar la presidencia de la autoridad monetaria europea. Knot, que dirigió el Banco de Países Bajos y presidió el Consejo de Estabilidad Financiera, es su principal competidor. No obstante, la solvencia técnica y la trayectoria profesional no serán los únicos factores que determinen el resultado. La designación estará condicionada por un complejo entramado de negociaciones políticas y equilibrios entre los distintos países de la Unión Europea. La elección del próximo presidente del BCE forma parte de una negociación más amplia en la que también deberán distribuirse otras responsabilidades relevantes, como la dirección de Operaciones de Mercado y el puesto de economista jefe. Las previsiones apuntan a que estos dos cargos recaerán en representantes de Francia y Alemania, respectivamente. Esta distribución podría influir en las posibilidades de Hernández de Cos, especialmente si la candidatura francesa para economista jefe termina imponiéndose. Algunos consideran que sería complicado combinar ambos perfiles, dado que el exgobernador español está considerado una figura favorable a una política monetaria más expansiva. Francia, por su parte, podría aportar un enfoque más prudente debido a las tensiones que atraviesa su mercado de deuda. Sin embargo, no existe una incompatibilidad automática entre estas posiciones, como demuestra la etapa del neerlandés Wim Duisenberg al frente del BCE, cuando el economista jefe alemán Otmar Issing mantenía una orientación más restrictiva. En el ámbito nacional, Hernández de Cos dispone de un respaldo político amplio. Tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, apoyan su candidatura. Aunque la posición del Ejecutivo español en determinados debates europeos, como el relativo a la política migratoria, podría haber reducido su capacidad de influencia en Bruselas, los contactos diplomáticos consideran que esta circunstancia no debería perjudicar necesariamente las opciones del candidato. La negociación decisiva tendrá lugar en la cumbre de presidentes prevista para diciembre en el Consejo Europeo, cuando España podría encontrarse con un Gobierno en funciones. Aun así, esta situación tampoco se considera un obstáculo determinante. Junto a su experiencia profesional, Hernández de Cos cuenta con otros argumentos a su favor: representa a una de las grandes economías europeas con mejor comportamiento y España todavía no ha ocupado la presidencia del BCE. La elección de Klaas Knot, en cambio, supondría conceder por segunda vez esta responsabilidad a Países Bajos, pese a tratarse de un país de menor dimensión económica.

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(El País, 30-10-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La economía de Estados Unidos acelera en el tercer trimestre al crecer un 3,4% impulsada por la IA

La economía de Estados Unidos aceleró su crecimiento durante el tercer trimestre, impulsada por la inversión privada, el consumo de los hogares y el gasto público, con la industria de la inteligencia artificial (IA) como uno de los principales motores. El producto interior bruto (PIB) avanzó un 3,4% en tasa anualizada entre junio y septiembre, frente al 2,2% del trimestre anterior, según los datos publicados este jueves por la Oficina de Análisis Económico (BEA). El resultado superó las previsiones de los analistas, que esperaban una aceleración más moderada, hasta aproximadamente el 3%. La BEA atribuye este avance principalmente al incremento de la inversión, el consumo y el gasto público, aunque parte del crecimiento quedó compensado por la caída de las exportaciones. Las importaciones, que se descuentan al calcular el PIB, también aumentaron y registraron un mayor incremento que en el trimestre anterior. Los resultados reflejan la resistencia de la economía estadounidense, que ha mantenido un ritmo sólido de actividad pese a las consecuencias de la guerra con Irán, las tensiones energéticas y el deterioro de la confianza de numerosos hogares. La inflación continúa presionando el presupuesto de las familias y alcanzó el 3,7% en septiembre, por encima de lo esperado. Así, el crecimiento económico convive con un creciente malestar social por el encarecimiento del coste de la vida y las dificultades para mantener el poder adquisitivo. El precio de los carburantes ilustra esta situación. La gasolina, utilizada por la mayoría de los conductores estadounidenses, alcanza los 4,22 dólares por galón, equivalente a 3,785 litros, un 45% más que hace un año. El encarecimiento tiene un impacto especial en un país donde los desplazamientos diarios suelen cubrir grandes distancias. El diésel también registra fuertes subidas: el galón se sitúa en 6,34 dólares, un 80% más, lo que aumenta los costes de transportistas y agricultores. Pese a estas dificultades, los principales indicadores macroeconómicos mantienen una evolución favorable. El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, afirmó el miércoles que la actividad económica sigue expandiéndose a un ritmo sólido y que el gasto interno conserva su fortaleza, aunque persiste la incertidumbre derivada, entre otros factores, de la situación geopolítica. La Fed decidió mantener sin cambios los tipos de interés, en un contexto marcado por las presiones inflacionistas. La economía estadounidense ha logrado absorber el impacto de los aranceles, las tensiones energéticas relacionadas con el conflicto en Oriente Próximo y los cambios asociados a la expansión de la inteligencia artificial. El mercado laboral continúa creciendo, aunque a un ritmo más moderado, en parte por el endurecimiento de la política migratoria de Donald Trump. La tasa de desempleo ronda el 4,2%, un nivel históricamente bajo que se mantiene desde hace meses. Warsh destacó que la actividad del tercer trimestre habría registrado un impulso adicional gracias al consumo, cuyo crecimiento podría haber superado el 3%, y a la inversión empresarial, que avanzaría a un ritmo cercano a los dos dígitos. El gasto de capital representa una proporción históricamente elevada del PIB y, aunque la inversión tecnológica encabeza esta evolución, el aumento también se extiende a otras áreas de la economía. El presidente de la Reserva Federal vinculó parte de estas perspectivas favorables a las mejoras de productividad asociadas a la adopción de la IA. La inversión en inteligencia artificial se ha convertido en uno de los factores que explican el dinamismo económico de los últimos trimestres. Las grandes compañías tecnológicas y los laboratorios especializados están destinando importantes recursos a la adquisición de chips y al desarrollo de centros de datos, infraestructuras esenciales para entrenar y ejecutar los nuevos sistemas de IA. Este gasto impulsa la inversión empresarial y contribuye a sostener el crecimiento, aunque persiste la brecha entre los buenos resultados agregados de la economía y la percepción de muchos ciudadanos, que siguen acusando el encarecimiento de los bienes y servicios básicos.

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(El Periódico, 30-10-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El indicador adelantado del IPC sitúa su variación anual en el 4,9% en octubre, la misma que la registrada en septiembre

La tasa de inflación anual estimada del IPC se situó en octubre de 2026 en el 4,9%, según el indicador adelantado publicado por el INE. De confirmarse este dato, supondría que los precios mantienen el mismo ritmo de crecimiento que en septiembre, cuando la tasa también alcanzó el 4,9%. Entre los componentes que han contribuido a moderar la inflación destaca el descenso de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, más acusado que el registrado en octubre del año pasado. También han influido, aunque en menor medida, los alimentos y bebidas no alcohólicas y el vestido, cuyos precios han aumentado, pero a un ritmo inferior al de hace un año. En sentido contrario, han presionado al alza los paquetes turísticos, cuyos precios han bajado menos que en octubre de 2025, así como el gas, que ha registrado un incremento superior al del mismo periodo del año anterior. A ello se suma la evolución de los combustibles líquidos, que han encarecido sus precios frente al descenso que experimentaron hace un año. La inflación subyacente, que excluye del índice general los alimentos no elaborados y los productos energéticos, se mantiene en el 3,1% en tasa anual estimada. En términos mensuales, los precios de consumo aumentaron un 0,6% en octubre respecto a septiembre, de acuerdo con el indicador adelantado. Por su parte, la tasa de variación anual estimada del Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) se redujo una décima, hasta el 4,9%. La inflación subyacente calculada con este indicador se situó también en el 3,1%, mientras que la variación mensual estimada del IPCA fue del 0,5%.

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(El País, 29-10-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La Reserva Federal mantiene sin cambios los tipos de interés a menos de una semana de las ‘midterms’

La Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener los tipos de interés en el rango del 3,75% al 4% en su reunión de octubre, tal y como anticipaba la mayoría de los analistas. La decisión llega a menos de una semana de las elecciones legislativas de mitad de mandato y en un contexto marcado por el repunte de la inflación, que alcanzó el 3,7% en septiembre, y por el encarecimiento de la energía a raíz de las tensiones derivadas del conflicto con Irán. El presidente de la institución, Kevin Warsh, optó por esperar a disponer de nuevos datos económicos antes de tomar otra decisión, con la próxima reunión prevista para diciembre. Las expectativas del mercado apuntan ahora a una posible subida de los tipos en esa cita. Warsh defendió que la prioridad del banco central sigue siendo contener los precios, después de varios años de inflación por encima del objetivo oficial. También advirtió de que el encarecimiento de la energía puede extenderse a otros sectores de la economía y dificultar la vuelta a la estabilidad de precios. La reunión puso de manifiesto las diferencias existentes dentro de la Reserva Federal. Dos de sus responsables, Beth Hammack y Lisa Cook, defendieron elevar los tipos en un cuarto de punto, frente a la decisión mayoritaria de mantenerlos sin cambios. Warsh describió el debate como una discusión intensa, aunque aseguró que la política electoral no influyó en la decisión. La cautela del organismo coincide con un momento de incertidumbre política en Estados Unidos, donde el aumento del coste de la vida y las dificultades de acceso a bienes y servicios básicos están condicionando el debate público. El presidente de la Fed también anunció su intención de modificar el calendario de reuniones del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), encargado de decidir la política monetaria. Su propuesta contempla reducir de ocho a seis las reuniones anuales destinadas a votar sobre los tipos, reservando dos encuentros para debatir cuestiones generales de estrategia monetaria sin adoptar decisiones sobre el precio del dinero. El cambio se enmarca en una nueva forma de comunicación con los mercados, caracterizada por mensajes más breves y una menor orientación sobre las decisiones futuras. Esta estrategia pretende que los inversores evalúen la evolución económica a partir de sus propios análisis, en lugar de anticipar los movimientos de la Reserva Federal a través de sus comunicados. Sin embargo, la falta de indicaciones claras también puede aumentar la incertidumbre. Tiffany Wilding, economista de PIMCO, señala que los responsables monetarios han intentado moderar las expectativas de movimientos consecutivos de los tipos desde la subida de septiembre, sin que los últimos datos de inflación hayan alterado sustancialmente esa posición. Por su parte, Bret Kenwell, analista de eToro en Estados Unidos, advierte de que una mayor probabilidad de subida en diciembre podría presionar a los activos de riesgo, incluso si los tipos permanecen estables en octubre. A las tensiones inflacionistas se suma la incertidumbre sobre la evolución del empleo. La Reserva Federal debe equilibrar la necesidad de contener los precios con el riesgo de debilitar la actividad económica si mantiene una política monetaria demasiado restrictiva. El encarecimiento del petróleo y de otros productos energéticos complica esta tarea, al elevar los costes empresariales y reducir la capacidad de compra de los hogares. La inteligencia artificial constituye otro de los factores que condicionan las perspectivas económicas. La elevada inversión de las grandes tecnológicas en nuevos modelos de IA y centros de datos está impulsando la demanda de microprocesadores, componentes y materiales, lo que puede añadir presión sobre determinados precios. Al mismo tiempo, Warsh considera que la expansión de esta tecnología puede elevar la productividad a medio y largo plazo y contribuir a reducir los costes de producción. La Reserva Federal se enfrenta así a un doble desafío: controlar una inflación que sigue por encima de los niveles deseados sin frenar en exceso el crecimiento económico ni perjudicar la inversión tecnológica. La decisión de octubre aplaza ese dilema, pero no lo resuelve. La evolución de los precios, el mercado laboral y los costes energéticos será determinante para definir los próximos movimientos de la política monetaria estadounidense.

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(El País, 29-10-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Bruselas busca aumentar la capacidad de las refinerías europeas para frenar los precios de los combustibles

La Comisión Europea ha iniciado conversaciones con las empresas del sector del refino para estudiar cómo aumentar la capacidad de las refinerías europeas y reducir la exposición de ciudadanos y empresas a las subidas de los precios energéticos. Aunque la transición hacia fuentes de energía más limpias y económicas exige reducir progresivamente la dependencia de los combustibles fósiles, la prolongación de la guerra en Ucrania y el conflicto entre Estados Unidos e Irán han puesto de manifiesto la vulnerabilidad del suministro energético europeo. El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, y el responsable de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, han inaugurado en Bruselas una primera ronda de contactos con representantes de las refinerías y de la OTAN. Uno de los objetivos es garantizar un suministro suficiente y asequible de combustibles, así como asegurar la movilidad de las fuerzas militares en caso de emergencia. Las conversaciones continuarán a nivel técnico y está previsto que los responsables vuelvan a reunirse a comienzos de 2027 para evaluar los avances. La iniciativa llega en un momento de fuerte tensión en los mercados energéticos. El precio del gas natural en Europa se aproximó el miércoles a los 100 euros por megavatio-hora, un nivel que no se alcanzaba desde 2022. En el mercado de futuros neerlandés, el coste subió más de un 3%, hasta los 99,50 euros por megavatio-hora, impulsado por la incertidumbre en Oriente Próximo y las informaciones sobre la posible reanudación de los ataques estadounidenses contra Irán tras las elecciones de medio mandato de la próxima semana. El diálogo con las refinerías forma parte de las actuaciones planteadas por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, después de la última cumbre de líderes comunitarios. Los Veintisiete reclamaron una respuesta coordinada y urgente ante el encarecimiento de la energía, con medidas específicas y temporales que tengan en cuenta las particularidades de cada Estado miembro y preserven el funcionamiento del mercado único. Entre las opciones consideradas figuran la optimización de la capacidad de refino y el aplazamiento hasta 2028 de determinadas obligaciones sobre las emisiones de metano aplicables a los importadores de petróleo, gas y carbón. Por ahora, Bruselas no ha concretado qué medidas se pondrán en marcha para incrementar la producción. Jorgensen ha explicado que el sector ha presentado propuestas que deberán ser examinadas, aunque ha insistido en la necesidad de actuar con rapidez. La Agencia Internacional de la Energía ha advertido de que el mercado mundial del gasóleo continuará sometido a una elevada presión durante buena parte de 2027. El comisario ha alertado de que el próximo invierno será complicado tanto para los hogares como para la economía europea. Actualmente, las refinerías de la Unión Europea cubren alrededor del 70% de la demanda de combustible para aviación y el 85% del consumo de gasóleo. Sin embargo, la capacidad industrial se ha reducido durante las últimas dos décadas: aproximadamente una cuarta parte de las refinerías europeas han cerrado y la capacidad de refino del continente ha disminuido en torno a un 10%. A esta evolución se suma el aumento de las desinversiones en el sector. Para Jorgensen, la crisis actual debe servir para revisar esta tendencia y reforzar la autonomía energética europea. El comisario considera necesario disponer de una capacidad de refino suficiente y flexible que permita responder a las alteraciones del mercado internacional y reducir la exposición a futuras interrupciones del suministro. Las conversaciones iniciadas en Bruselas pretenden identificar las posibilidades de aumentar la producción y mejorar el aprovechamiento de las instalaciones existentes. El proyecto, no obstante, plantea un difícil equilibrio entre las necesidades inmediatas y los compromisos medioambientales de la Unión Europea. Mientras Bruselas estudia cómo ampliar la capacidad para procesar combustibles fósiles, mantiene sus objetivos de reducción progresiva de emisiones y la meta de alcanzar la neutralidad climática en 2050. La reducción de la capacidad de refino en los últimos años se enmarca, precisamente, en el proceso de transformación del modelo energético europeo. El comisario ha reconocido que es necesario conciliar ambas prioridades. A largo plazo, la estrategia comunitaria pasa por abandonar la dependencia de los combustibles fósiles, pero, en la actualidad, millones de ciudadanos siguen utilizando vehículos de combustión y sistemas de calefacción basados en gas y combustibles líquidos. Además, las necesidades de defensa hacen que los ejércitos europeos continúen dependiendo de estos suministros. La Comisión quiere aprovechar el diálogo con las refinerías para elaborar una hoja de ruta que permita modernizar la industria y adaptarla a los objetivos climáticos sin comprometer la seguridad energética. Entre las posibilidades que se estudiarán figura el impulso de la producción de biocarburantes y combustibles sintéticos, con el fin de facilitar la transformación del sector y reducir progresivamente su impacto ambiental. Jorgensen también ha señalado que los beneficios que está obteniendo actualmente la industria del refino pueden contribuir a financiar esa transformación. Según ha explicado, cuando remita la crisis podría producirse un exceso de oferta mundial de los productos que las refinerías fabrican en la actualidad. Por ello, Bruselas considera importante aprovechar el periodo de elevada demanda y rentabilidad para impulsar inversiones que permitan avanzar hacia un modelo energético menos dependiente de los combustibles fósiles.

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