(Expansión, 20-10-2026) | Mercantil, civil y administrativo
Cataluña pierde 302 compañías hasta septiembre mientras que Madrid suma 505 más
Cataluña continúa registrando más salidas de empresas que llegadas, una tendencia que se mantiene desde la crisis política de 2017. A la dificultad para recuperar a las miles de compañías que trasladaron su sede social fuera de la comunidad se suma la incapacidad para frenar la marcha de nuevas sociedades. En los últimos años, el balance empresarial ha seguido siendo desfavorable y en los últimos meses esta dinámica ha vuelto a intensificarse. Entre enero y septiembre de 2026, un total de 823 empresas trasladaron su domicilio social desde Cataluña a otras comunidades autónomas, mientras que 521 fijaron su sede en territorio catalán, según los datos actualizados del Colegio de Registradores. Las cifras contabilizan los cambios que ya se han inscrito en el Registro Mercantil de destino, no las solicitudes pendientes de tramitación. El resultado es un saldo negativo de 302 compañías en los nueve primeros meses del año, casi tres veces superior a las 109 sociedades perdidas durante todo 2025. Además, Cataluña presenta el peor balance entre las comunidades autónomas. La evolución refleja las dificultades para recuperar la confianza empresarial, un proceso que puede prolongarse durante años después de una crisis institucional. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha defendido recientemente que Cataluña avanza hacia una normalización política, social e institucional. Sin embargo, esta mejora no se ha traducido todavía en un cambio de tendencia en los movimientos de sedes empresariales. Tampoco los planes de inversión anunciados por el Ejecutivo catalán, entre ellos la movilización de 3.300 millones de euros para desarrollar infraestructuras públicas, han conseguido detener las salidas ni favorecer el regreso de las compañías que se marcharon durante el procés. La inversión extranjera también refleja las dificultades de Cataluña para recuperar posiciones. Pese a representar el 18,9% del PIB español y ser la segunda economía regional del país, la comunidad sigue captando menos capital foráneo que Madrid. En 2025 recibió 4.510 millones de euros de inversión extranjera, frente a los 15.970 millones registrados en la capital. La diferencia se mantuvo durante la primera mitad de 2026: Cataluña atrajo 2.358 millones, mientras que Madrid alcanzó los 5.635 millones. Las diferencias también se aprecian en las relaciones empresariales internacionales. Durante un reciente encuentro con una delegación de empresarios mexicanos, Illa animó a invertir en Cataluña. Los datos, sin embargo, muestran una relación desigual: existen 547 filiales de empresas catalanas en México, mientras que las compañías mexicanas establecidas en Cataluña no llegan a 40. Madrid, por su parte, ha recuperado en 2026 el saldo positivo de traslados empresariales después del resultado negativo registrado el año anterior. En 2025, la comunidad perdió 65 empresas en términos netos, un comportamiento poco habitual que coincidió con la reactivación del Impuesto sobre el Patrimonio para evitar que la recaudación derivada del gravamen estatal a las grandes fortunas terminara en las arcas del Estado. Esta decisión supuso renunciar a una de las principales ventajas fiscales que Madrid había mantenido hasta entonces. La tendencia ha cambiado durante los nueve primeros meses de 2026. En ese periodo, 1.292 empresas trasladaron su domicilio social fuera de Madrid, mientras que 1.797 se instalaron en la comunidad. El saldo resultante es positivo en 505 sociedades, más del doble del superávit de 209 empresas contabilizado en 2024. La evolución apunta a que, más allá de los incentivos tributarios, las empresas también valoran factores como la estabilidad institucional, la seguridad jurídica, la previsibilidad regulatoria, la reducción de trabas administrativas y las condiciones para desarrollar su actividad. Después de Madrid, Canarias y Baleares registraron los mejores resultados, con saldos positivos de 50 y 41 empresas, respectivamente. En el extremo opuesto, Castilla-La Mancha presentó un balance negativo de 106 sociedades, el segundo peor del país después de Cataluña, mientras que Castilla y León perdió 78 compañías en términos netos. En el conjunto de España, 4.634 empresas trasladaron su domicilio social de una comunidad autónoma a otra entre enero y septiembre. El segundo trimestre concentró el mayor volumen de movimientos, con 1.952 cambios, equivalentes al 42% del total acumulado en lo que va de año. La actividad se moderó entre julio y septiembre, periodo en el que se contabilizaron 1.276 traslados. Durante ese tercer trimestre, Cataluña recibió 147 empresas y perdió 184, lo que dejó un saldo negativo de 37 sociedades. Madrid, en cambio, registró un equilibrio entre entradas y salidas, con 408 llegadas y el mismo número de compañías que trasladaron su sede fuera de la comunidad.
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