(Cinco Días, 25-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El nuevo arancel global podría presionar a la baja los precios y acelerar la reducción de los tipos de interés por parte de la Fed

La incertidumbre en torno a los aranceles vuelve a sacudir a los mercados y presiona a la baja al dólar, alejándolo de su tradicional condición de valor refugio. La decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos de anular gran parte de la política arancelaria impulsada por el presidente Donald Trump -quien respondió con un arancel global del 15%- introduce un nuevo foco de inestabilidad a corto plazo. Aunque tanto el fallo como la reacción de la Casa Blanca eran previsibles para analistas e inversores, ambos abren un escenario inédito de incertidumbre económica y legal. Desde la banca de inversión consideran que no altera sustancialmente las previsiones de crecimiento e inflación mundiales, pero sí subrayan la persistente debilidad del dólar. Carsten Brzeski, responsable global de Macroeconomía en ING Research, señala que la sentencia evidencia los límites del poder presidencial y demuestra que el sistema de contrapesos estadounidense sigue funcionando. Sin embargo, no cree que Trump aproveche esta resolución como excusa para abandonar su agenda proteccionista. El nuevo arancel se basa en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite imponer tasas temporales ante desequilibrios graves en la balanza de pagos. La medida tendrá una vigencia máxima de 150 días -hasta el 24 de julio- salvo que el Congreso decida prorrogarla, periodo durante el cual la Administración podrá buscar otros mecanismos legales para sostener su estrategia comercial. Los analistas de ING no descartan que, llegado el plazo, el presidente declare una nueva emergencia para reiniciar el cómputo. La sustitución de los aranceles anteriores por la nueva tasa global reducirá el arancel medio aplicado por EE. UU. del 16% al 13,7%. Desde Nomura estiman que este descenso podría beneficiar a la economía estadounidense, aunque la incertidumbre comercial podría neutralizar parte de ese efecto, lo que en conjunto sería levemente negativo para el dólar. El euro se sitúa en torno a 1,18 dólares, aún por debajo de los niveles superiores a 1,20 alcanzados a finales de enero. Según Mohit Kumar, economista europeo de Jefferies, la posible relajación monetaria de la Reserva Federal, junto con la incertidumbre política y el creciente distanciamiento de gobiernos e inversores respecto al dólar, apuntan a una debilidad estructural de la divisa estadounidense en los próximos trimestres e incluso años. Este contexto se suma a la depreciación acumulada desde comienzos de 2025, cercana al 12% frente al euro. ING advierte de que la concentración de riesgos en EE. UU. -desde las valoraciones bursátiles hasta los desafíos fiscales y políticos previos a las elecciones legislativas- mantiene sesgadas a la baja las perspectivas del dólar, y prevé que el euro alcance los 1,22 dólares al cierre del año. La rebaja efectiva de los aranceles también podría aliviar las presiones inflacionistas y otorgar más margen a la Reserva Federal para recortar tipos, una medida largamente solicitada por Trump pero hasta ahora rechazada por su presidente, Jerome Powell. La inflación estadounidense, que en enero descendió al 2,4%, podría seguir moderándose, lo que facilitaría futuras bajadas de tipos, aunque a la vez intensificaría la debilidad del dólar. No obstante, en Jefferies consideran improbable que estos recortes se produzcan a corto plazo. Jack Janasiewicz, gestor de carteras en Natixis IM Solutions, destaca que la proximidad de las elecciones legislativas ha situado el coste de la vida en el centro del debate, y que el tiempo necesario para aplicar aranceles alternativos podría ofrecer un alivio temporal a los precios. Entre los escenarios más adversos derivados del fallo judicial, los analistas de ING contemplan la posibilidad -aunque reducida- de una venta simultánea de bonos del Tesoro, acciones y dólar si los inversores perciben que uno de los pilares de la política económica estadounidense se tambalea. Por ahora, subrayan, ese desenlace sigue siendo poco probable.

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(Expansión, 25-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Las grandes empresas de EEUU reclaman "el reembolso total" de los aranceles

El pasado viernes, la Corte Suprema de Estados Unidos asestó un golpe decisivo a la Administración Trump al invalidar buena parte de los aranceles recíprocos que el presidente había aprobado de forma irregular un año antes y que desde entonces mantenían en incertidumbre a empresas de todo el mundo. Aunque todavía no está claro si los nuevos gravámenes anunciados por Trump perdurarán, grandes compañías estadounidenses han comenzado a acudir a los tribunales para exigir la devolución de lo pagado, lo que podría suponer para el Gobierno un coste de entre 133.000 y 175.000 millones de dólares. La multinacional logística FedEx fue la primera en iniciar esta previsible oleada de demandas, tras una sentencia que no aclaró completamente si los importes cobrados deben ser restituidos. La empresa, con sede operativa global en Memphis, presentó una querella contra el Gobierno federal, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y su responsable, Rodney Scott, solicitando la devolución íntegra de las cantidades abonadas desde el año pasado. En el documento registrado ante la Corte de Comercio Internacional de Estados Unidos, la compañía sostiene que sufrió perjuicios económicos al pagar esos aranceles tras importar grandes volúmenes de mercancías, perjuicio que, a su juicio, podría repararse con una sentencia favorable. Aunque FedEx no ha precisado cuánto desembolsó exactamente, se estima que el impacto de estos aranceles declarados ilegales en sus cuentas para 2026 ronda los 1.000 millones de dólares. En un comunicado previo, la empresa aseguró que estaba adoptando las medidas necesarias para salvaguardar sus derechos como importador y reclamar los reembolsos correspondientes tras la decisión judicial. Se trata de la primera demanda de gran relevancia presentada después de la anulación, pero no la única iniciativa legal. Otras compañías ya se habían anticipado. Por ejemplo, el gigante minorista Costco denunció a la Administración Trump el pasado diciembre, antes del fallo definitivo, para reclamar la devolución de los aranceles pagados por sus importaciones y asegurar su derecho a un reembolso total. Asimismo, un grupo de grandes corporaciones -entre ellas Revlon, Diageo, Dole, Illumina, J. Crew y EssilorLuxottica- presentó recursos desde abril, cuando Donald Trump inició su ofensiva comercial con la imposición de aranceles a numerosos países en lo que denominó el "Día de la Liberación". Estas tasas quedaron confirmadas tras acuerdos internacionales y entraron en vigor en agosto del año pasado. En el ámbito político, tres senadores demócratas -Ron Wyden, Ed Markey y Jeanne Shaheen- exigieron que el Gobierno devuelva en un plazo de 180 días y con intereses los cerca de 175.000 millones de dólares recaudados mediante lo que califican como órdenes ilegales. A su juicio, estas medidas han perjudicado tanto a las familias como a las pequeñas empresas y a los fabricantes estadounidenses. Por ahora, y a la vista de la reacción de Trump tras la sentencia, todo apunta a que serán nuevamente los tribunales quienes determinen si las empresas afectadas recuperarán finalmente las cantidades pagadas por esos aranceles.

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(El País, 25-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Los jóvenes apenas compraron una de cada 10 viviendas que se vendieron en 2025

Las tensiones en el mercado inmobiliario se intensificaron durante 2025 y esa presión se trasladó a los precios, que por primera vez superaron los niveles de 2007, cuando la burbuja alcanzó su máximo. De acuerdo con el Consejo General del Notariado, el precio de la vivienda plurifamiliar -que excluye las casas unifamiliares y permite comparaciones más precisas- aumentó un 10% el pasado año, hasta situarse en una media de 2.194 euros por metro cuadrado. Sin embargo, el mercado actual es muy distinto al de hace casi dos décadas: la construcción de obra nueva se ha desplomado, la presencia de compradores extranjeros se ha más que duplicado y los jóvenes han quedado prácticamente fuera del acceso a la vivienda. Solo el 9,6% de quienes compraron casa en 2025 tenían entre 18 y 30 años, frente al 22,5% registrado en 2007. Los notarios presentaron este martes en Barcelona su nuevo portal estadístico y ofrecieron un análisis de la situación del sector. El encarecimiento continuó hasta rebasar los valores nominales -sin descontar la inflación- de 2007. Albert Martínez Lacambra, director general del Centro Tecnológico del Notariado, señaló que el principal problema está en la oferta, incapaz de responder a una demanda muy elevada. Según explicó, la escasez de vivienda nueva es un problema actual, pero podría agravarse en los próximos años si no se mejora la planificación del transporte público, la tramitación de licencias o las infraestructuras de alta velocidad. Entre 2022 y 2024 se crearon 720.000 hogares, mientras que solo se finalizaron 274.000 viviendas, lo que deja un déficit de 446.000. Durante el auge inmobiliario de los años 2000 ocurrió lo contrario: en 2006 se levantaron 658.500 viviendas frente a 431.000 nuevos hogares, y ese año los precios subieron un 9,1%. Los jóvenes figuran entre los grupos más perjudicados por la situación actual. Si en 2007 uno de cada cuatro compradores era joven, ahora apenas lo es uno de cada diez. La falta de ahorro es uno de los principales obstáculos para acceder a la propiedad. Aunque la población ha envejecido, su peso entre los compradores sigue siendo inferior al que tienen en el conjunto de la sociedad. Además, muchos jóvenes se enfrentan a dificultades para alquilar, no obtienen financiación hipotecaria completa y deben afrontar impuestos elevados como el de Transmisiones Patrimoniales. El peso de los compradores extranjeros también ha crecido notablemente: del 7,5% en 2007 a cerca del 20% en 2025. No obstante, este aumento está vinculado en gran medida al incremento de la población inmigrante, responsable de buena parte de la creación de nuevos hogares. El año pasado, el 12,5% de los compradores eran extranjeros residentes y el 7,2% no residentes. Martínez Lacambra pidió cautela a la hora de limitar estas adquisiciones, advirtiendo de que medidas mal diseñadas podrían tener consecuencias negativas. En el caso de Barcelona, la proporción de compradores extranjeros se ha multiplicado por cinco respecto a la etapa de máximos del mercado. Aun así, la mayoría de estas compras corresponden a personas que viven en la ciudad: aproximadamente una de cada cuatro adquisiciones procede de residentes extranjeros. La presencia de compradores no residentes también ha aumentado con fuerza, hasta alcanzar alrededor del 5% del total. El acto estuvo marcado por la irrupción de activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que reclamaron a Junts su apoyo a la moratoria de desahucios que se votará próximamente en el Congreso de los Diputados.

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(Expansión, 24-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo

EEUU aplica desde hoy un arancel del 10% pese al anuncio de Trump de subirlo el 15%

Estados Unidos comienza a aplicar desde hoy un arancel general del 10% a las importaciones, a pesar de que el presidente Donald Trump anunció recientemente su intención de elevar esa tasa al 15%, lo que ha generado incertidumbre y desconcierto sobre la dirección de su política comercial. El pasado viernes, tras la decisión del Tribunal Supremo de invalidar gran parte de su programa arancelario, Trump comunicó que impondría de forma inmediata un gravamen fijo del 10% a todos los socios comerciales mediante un marco legal distinto. Poco después, a través de su red Truth Social, aseguró que ese impuesto subiría "con efecto inmediato" hasta el 15%, una medida que consideró plenamente legal. No obstante, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza estadounidense informó ayer a los importadores de que, en una primera fase, la tarifa será del 10% y se aplicará a todos los países durante 150 días, salvo aquellos que queden expresamente exentos. De acuerdo con la proclamación presidencial del 20 de febrero de 2026 -que establece un recargo temporal a las importaciones-, desde las 00:01 horas del 24 de febrero (hora de la costa este), cualquier mercancía que entre en Estados Unidos, sin importar su procedencia, deberá pagar un suplemento adicional del 10%, excepto si figura entre las excepciones previstas. Así, queda confirmado que el gravamen global arrancará en el 10%, mientras la Administración trabaja en una orden independiente para elevarlo al 15%, documento que aún debe firmar Trump y cuya fecha de aprobación no se ha concretado. El fallo del Tribunal Supremo, que limita la capacidad del presidente para modificar aranceles sin el visto bueno del Congreso, ha incrementado la confusión en los mercados internacionales. Por el momento, la Unión Europea ha optado por paralizar el acuerdo comercial alcanzado con Estados Unidos hasta que exista mayor claridad sobre la estrategia arancelaria de Washington, uno de los ejes centrales del Gobierno de Trump. Otros países, como India, China o el Reino Unido, también están evaluando sus próximos pasos, ya que los acuerdos suscritos con Estados Unidos al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional han quedado en entredicho después de que el Supremo determinara que Trump hizo un uso indebido de esa norma.

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(Expansión, 24-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El nuevo arancel global de EEUU beneficia a China o Brasil y perjudica a socios como Europa

En cuestión de horas, la ofensiva comercial iniciada por Donald Trump tras su regreso a la Casa Blanca ha derivado en el mayor revés de su segundo mandato: el Tribunal Supremo anuló el pasado viernes buena parte de su política arancelaria global, y Washington respondió de inmediato con una nueva escalada, anunciando un arancel universal del 10% que al día siguiente elevó al 15%. En un contexto de gran incertidumbre, los primeros efectos indican, de forma paradójica, que esta nueva estrategia favorece a algunos de los principales competidores comerciales de Estados Unidos -como China o India- mientras perjudica especialmente a aliados tradicionales, entre ellos Europa y, de manera particular, España. La resolución judicial, considerada un golpe directo a la política comercial de Trump, invalidó la mayoría de los llamados aranceles "recíprocos" al concluir que el presidente se extralimitó en sus competencias al aplicarlos mediante la Ley de Poderes Económicos de Emergencia de 1977 sin el respaldo del Congreso. Entre las tarifas anuladas figuran las impuestas el 2 de abril de 2025 -denominado Día de la Liberación- y otras especialmente severas contra México, China o Canadá por la cuestión del fentanilo, así como las dirigidas a Brasil tras la condena judicial del expresidente Jair Bolsonaro. No obstante, el fallo no afecta a gravámenes sectoriales específicos, como los del acero o el aluminio. Tras este revés, Trump compareció visiblemente irritado y anunció un nuevo arancel global del 10%, posteriormente aumentado al 15%, amparándose en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite aplicar tarifas temporales durante 150 días a la espera de la aprobación del Congreso. Este nuevo impuesto se suma a los ya existentes antes de que la Justicia anulara las medidas previas. Curiosamente, esta fórmula reduce la carga arancelaria para algunos países que antes habían sido los más castigados. Brasil ve caer su tipo medio efectivo del 26,33% al 12,77%; China pasa del 36,81% al 29,67%; India del 22,31% al 16,68%; Canadá del 7,93% al 4,66%; y México del 8,1% al 5,2%, según datos de Global Trade Alert. En contraste, los socios tradicionales salen peor parados. El Reino Unido -primer país en firmar un acuerdo comercial con Trump- pasa de un arancel medio del 8,26% al 10,31%. La Unión Europea también sufre un aumento, del 11,74% al 12,52%. Para España, el impacto es aún mayor: el tipo efectivo medio sube 1,31 puntos, del 14,38% al 15,69%. Según el economista Raymond Torres, de Funcas, la clave está en que muchos productos antes exentos o con tarifas reducidas quedan ahora sujetos al nuevo gravamen general del 15%. Aunque España exporta menos a Estados Unidos que otros países europeos, la composición de sus ventas -especialmente en el sector agroalimentario- la hace más vulnerable. Productos que antes no pagaban aranceles porque Estados Unidos no los produce, como ciertos aceites y grasas, podrían verse ahora penalizados. Con todo, el mayor foco de preocupación son los medicamentos y productos farmacéuticos, debido a su peso en las exportaciones españolas. También será determinante aclarar qué bienes quedarán finalmente excluidos del arancel universal, ya que anteriormente existía una amplia lista de productos libres de tarifas. Paralelamente, Trump ha iniciado investigaciones para justificar nuevos aranceles por motivos de seguridad nacional o competencia desleal, un proceso que podría prolongarse durante meses y afectar especialmente a sectores como el automovilístico europeo. Aunque la Administración estadounidense sostiene que el acuerdo comercial con la Unión Europea sigue en vigor, el Parlamento Europeo ha suspendido su ratificación hasta conocer el nuevo escenario. El ministro español Luis Planas advirtió de que la combinación del nuevo arancel con los existentes podría elevar la carga total por encima del 15%, mientras que la patronal de pymes alertó del fuerte impacto de la incertidumbre sobre las pequeñas y medianas empresas. Desde Funcas se considera que el principal beneficiado de esta nueva situación es China, que podría reforzar su comercio con Estados Unidos aprovechando el encarecimiento de los productos europeos, al tiempo que intensifica sus vínculos económicos con Europa en busca de nuevas oportunidades.

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(Expansión, 24-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El Parlamento Europeo congela la ratificación del acuerdo comercial con EEUU

El Parlamento Europeo ha optado por aplazar la ratificación del acuerdo comercial alcanzado el pasado verano con Estados Unidos. La Comisión de Comercio Internacional de la Eurocámara (INTA) adoptó esta decisión en una reunión extraordinaria celebrada hoy, motivada por la nueva incertidumbre generada tras el anuncio de Donald Trump de imponer aranceles generalizados del 15% como respuesta al fallo del Tribunal Supremo que anuló las tarifas aprobadas el año anterior durante el llamado Día de la Liberación. Bernd Lange, presidente de dicha comisión, comunicó que los trabajos del Parlamento Europeo sobre el pacto entre la UE y EE. UU. quedan suspendidos hasta nuevo aviso. Según explicó, el equipo negociador ha decidido paralizar la aplicación legal del denominado Acuerdo de Turnberry -firmado en esa localidad escocesa por Ursula von der Leyen y Donald Trump- al considerar imprescindible contar con mayor claridad y seguridad jurídica antes de avanzar. El eurodiputado socialdemócrata subrayó que la decisión del Tribunal Supremo ha alterado por completo el marco legal sobre el que se sustentaba el acuerdo, por lo que continuar como si nada hubiera ocurrido no resulta viable. A su juicio, el instrumento jurídico clave que Estados Unidos utilizó para negociar e implementar el pacto ya no está disponible. Lange también advirtió de que las nuevas tarifas se aplican de forma general a todos los países exportadores y se añaden al arancel de Nación Más Favorecida, lo que implicaría que las importaciones europeas a Estados Unidos podrían quedar sujetas a gravámenes superiores al límite del 15% establecido en el acuerdo. Por ello, reclamó a Washington una declaración formal que garantice el respeto a los términos pactados, lamentando que la situación actual es más incierta que nunca y contraria a la estabilidad y previsibilidad que se pretendía con el acuerdo. A pesar de esta pausa, la Unión Europea no descarta seguir adelante con la ratificación para asegurar el marco estable que deberían proporcionar las reglas acordadas. Los eurodiputados se han dado una semana adicional antes de adoptar medidas más drásticas. Durante ese plazo, esperan que Estados Unidos confirme de forma clara su compromiso con el acuerdo firmado el pasado verano y que las condiciones arancelarias para la UE no serán modificadas. De ser así, el Parlamento podría someter el texto a votación en el pleno de marzo. Lange concluyó que la próxima semana volverán a reunirse con la esperanza de contar entonces con mayor certidumbre sobre la evolución de la situación, reiterando que la Eurocámara sigue comprometida con el acuerdo y pide a Estados Unidos que actúe en la misma línea. La Comisión Europea alienta al Parlamento Europeo a que siga adelante con los trabajos para ratificar el acuerdo comercial alcanzado con Estados Unidos el pasado verano. Así lo ha señalado Maros Sefcovic, comisario de Comercio del Ejecutivo comunitario. El político ha recordado que "un trato es un trato" y que tanto la Unión Europea como Estados Unidos deben cumplir su parte para garantizar la estabilidad de la relación transatlántica. Sefcovic sostiene que entiende las dudas de la Eurocámara ante el caos desatado por los nuevos aranceles anunciados por Donald Trump tras el fallo del Tribunal Supremo de EEUU que tumbaba los gravámenes impuestos el pasado año. Sin embargo, el comisario asegura que "la reducción de aranceles que hemos acordado en virtud del pacto comercial debería votarse en el pleno de marzo", pues considera que "lo más importante es proporcionar tanta previsibilidad y estabilidad como sea posible" a las empresas y los trabajadores de la Unión Europea.

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(La Razón, 24-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El 40% de los jueces se jubila voluntariamente por las fallas en el sistema judicial

Durante 2025 se retiraron en España un total de 117 jueces, de los cuales aproximadamente el 40% optó por la jubilación voluntaria, según un informe de la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV) elaborado con datos verificados del Boletín Oficial del Estado (BOE). Del total de salidas, 60 se produjeron por jubilación obligatoria al alcanzar la edad legal, 46 fueron anticipadas o voluntarias y 11 se debieron a incapacidad permanente. Los datos de este año, junto con los de 2024 (42,2%) y 2023 (47,47%), confirman una pauta estable: en torno a cuatro de cada diez jueces que se jubilan lo hacen antes de tiempo por decisión propia. Según denuncia Marien Ortega, portavoz de la asociación, en los últimos tres años 139 jueces y magistrados han adelantado su retiro en un contexto marcado por el envejecimiento de la carrera judicial, la creciente carga de trabajo derivada del aumento de litigios, la falta de respuestas políticas y un clima de cuestionamiento institucional hacia el poder judicial. Las 117 jubilaciones registradas en 2025 suponen 18 más que en 2024 y consolidan una tendencia al alza desde 2022. El estudio subraya además que, de media, se jubila un juez cada cuatro días y que en 2031 podría haberse retirado un tercio de la plantilla judicial. La asociación advierte de que esta situación pone en riesgo el derecho de los ciudadanos a una tutela judicial efectiva. Entre los factores que confluyen destacan el envejecimiento del colectivo, la insuficiencia de jueces en activo, el aumento de las jubilaciones anticipadas por sobrecarga laboral o problemas de salud, la falta de sustituciones y el incremento constante del volumen de trabajo. Según sus estimaciones, para 2031 se habrán jubilado más de 1.700 magistrados de los cerca de 5.500 actualmente en activo, una previsión similar a la recogida en el plan estratégico de recursos humanos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para el periodo 2026-2035. La pérdida de un tercio de los jueces en apenas una década tendría, según la AJFV, efectos muy graves sobre el funcionamiento del sistema judicial, agravando problemas ya existentes como el déficit estructural de plazas, la proliferación de órganos reforzados y la dependencia de personal interino. Además, la litigiosidad no deja de crecer: de 128,3 asuntos por cada 1.000 habitantes en 2018 se pasó a 145,7 en 2023 y a 160,41 en 2024. Por último, la asociación considera insuficiente la creación de 500 nuevas plazas anunciada recientemente por el Gobierno y el órgano de gobierno de los jueces, ya que apenas compensa las 506 jubilaciones acumuladas desde 2021. Según su portavoz, en los próximos diez años podrían producirse cerca de 1.800 bajas, mientras la carga de trabajo continúa aumentando.

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(Cinco Días, 23-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Trump sube del 10% al 15% los aranceles globales como represalia tras el varapalo del Supremo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que elevará del 10% al 15% los aranceles globales que había impuesto el día anterior como respuesta al fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos en contra de su política comercial. Según explicó el mandatario, tras analizar en profundidad la resolución judicial -que calificó de absurda, mal formulada y perjudicial para su país- decidió incrementar de forma inmediata el gravamen mundial hasta el máximo permitido legalmente, situado en el 15%. El tribunal se pronunció el viernes contra los aranceles que Trump había aprobado inicialmente al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), lo que supuso su mayor revés judicial desde su regreso a la Casa Blanca. Pocas horas después del fallo, el presidente criticó duramente tanto a la institución como a los magistrados conservadores que apoyaron la decisión, entre ellos Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett, designados por él mismo durante su primer mandato. Aunque la sentencia anuló los aranceles originales dictados bajo esa norma, el Gobierno ha recurrido ahora a otro mecanismo legal: la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Esta disposición permite al presidente imponer tarifas de hasta el 15% durante un periodo inicial de 150 días. Transcurrido ese plazo, cualquier prórroga requerirá la aprobación del Congreso. Trump reiteró que estas medidas están dirigidas contra países que, a su juicio, han perjudicado a Estados Unidos durante décadas sin recibir respuesta. Además, dispone de cinco meses para definir y anunciar nuevos aranceles dentro de los límites legales, con el objetivo -según sus palabras- de reforzar la posición económica del país.

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(Cinco Días, 23-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Bruselas exige a Estados Unidos que cumpla el acuerdo comercial que Trump firmó con la UE

La Comisión Europea ha dejado claro que no aceptará incrementos sobre los aranceles pactados meses atrás con Estados Unidos. Bruselas exigió este domingo a Washington que respete el acuerdo comercial suscrito en el verano de 2025 por el presidente Donald Trump y la presidenta comunitaria Ursula von der Leyen, en virtud del cual la UE aceptó un gravamen del 15% para sus exportaciones mientras reducía tasas a determinados productos estadounidenses. Tras la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos que anuló gran parte de la política arancelaria de Trump -y el anuncio posterior de un nuevo arancel general también del 15%-, la Unión Europea intenta evitar una nueva escalada comercial. "Un acuerdo es un acuerdo", subrayó el Ejecutivo comunitario en un comunicado publicado el domingo, un día después de que el comisario de Comercio, Maros Sefcovic, mantuviera una conversación con su homólogo estadounidense, Howard Lutnick. Aunque Washington aseguró que respetará el pacto, en Bruselas crece el escepticismo sobre que esa promesa se cumpla. La UE reclama explicaciones detalladas sobre las medidas que pretende aplicar Estados Unidos tras el fallo judicial que llevó a Trump a anunciar un arancel global del 15% para todos los países. Según Bruselas, ese nuevo impuesto se sumaría al arancel estándar conocido como MFN (Nación Más Favorecida), aplicado por los miembros de la Organización Mundial del Comercio cuando no existe un acuerdo bilateral específico. La combinación de ambos gravámenes superaría el 15% fijado en el pacto con Washington y, además, al aplicarse por igual a todos los países, eliminaría la ventaja competitiva que dicho acuerdo otorgaba a la UE. Ese acuerdo -firmado en Escocia en un campo de golf propiedad de Trump- ha sido objeto de fuertes críticas. La Comisión sostiene que fue la mejor alternativa para evitar un arancel del 30% con el que el presidente estadounidense había amenazado inicialmente a Europa. No obstante, muchos consideran que el pacto favorecía claramente a Estados Unidos, ya que la UE rebajó impuestos a productos estadounidenses y se comprometió a comprar energía -como petróleo y gas- por unos 750.000 millones de dólares. Para Bruselas, el acuerdo incluía compromisos políticos -compras energéticas, defensa e inversiones- y otros de carácter legal. Estos últimos, que implican eliminar aranceles a bienes industriales estadounidenses y favorecer importaciones agrícolas, aún deben ser ratificados por el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE. La votación estaba prevista para esta semana, pero la nueva incertidumbre ha llevado a algunos a pedir su paralización. El presidente de la comisión de Comercio del Parlamento Europeo, Bernd Lange, anunció que solicitará suspender el proceso de ratificación debido al impacto de la sentencia estadounidense y la confusión generada. Según afirmó, la situación actual está llena de incógnitas y aumenta la incertidumbre tanto para la Unión Europea como para otros socios comerciales de Estados Unidos. También considera que la resolución judicial altera las bases legales del acuerdo firmado el pasado julio en Turnberry (Escocia). La Comisión Europea insiste en la necesidad de estabilidad en un contexto especialmente volátil. Teme verse obligada a renegociar con Washington, pero también que algunos Estados miembros reclamen medidas de represalia. A su juicio, el actual escenario dificulta alcanzar un comercio transatlántico equilibrado y beneficioso para ambas partes, tal como se había acordado. El Ejecutivo comunitario recalca además que los productos europeos deben seguir disfrutando de condiciones competitivas sin superar el límite arancelario previamente establecido. Advierte que los aranceles aplicados de forma imprevisible desestabilizan los mercados, erosionan la confianza y generan perturbaciones en las cadenas de suministro globales.

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(Expansión, 23-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El líder de comercio de la Eurocámara propone congelar el pacto comercial con EEUU

El Parlamento Europeo celebrará mañana una reunión extraordinaria en la que el responsable de Comercio planteará aplazar la ratificación del acuerdo comercial hasta contar con mayor seguridad jurídica y política. La aparente calma arancelaria ha llegado a su fin. El clima de máxima incertidumbre en el comercio internacional ha reaparecido tras la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de anular los aranceles aprobados el año pasado por Donald Trump durante el denominado "Día de la Liberación". Como reacción, el presidente estadounidense anunció el viernes un arancel global del 10%, que apenas un día después elevó hasta el 15%. Ante este escenario, los integrantes de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento (INTA) se reunirán de urgencia para decidir cómo proceder. Inicialmente debían votar el martes si remitían al pleno de marzo en Estrasburgo la ratificación del acuerdo con Estados Unidos, pero los acontecimientos han alterado la agenda. El presidente de la comisión, Bernd Lange, adelantó que propondrá suspender los trabajos legislativos hasta disponer de un análisis jurídico completo y de garantías claras por parte de Washington. A su juicio, la situación actual refleja un auténtico desorden en la política comercial estadounidense, con cambios constantes que generan desconcierto y falta de previsibilidad para la Unión Europea y otros socios. Por su parte, la Comisión Europea reclama explicaciones detalladas sobre las medidas que pretende adoptar Estados Unidos tras el fallo judicial. La institución considera que, en estas condiciones, resulta difícil avanzar hacia un comercio transatlántico equilibrado y beneficioso para ambas partes, tal como se planteó en la declaración conjunta firmada en agosto de 2025. El comisario de Comercio, Maros Sefcovic, mantuvo el sábado una conversación telefónica con sus homólogos estadounidenses, aunque el contacto no disipó las dudas sobre las consecuencias de la nueva ofensiva arancelaria. El portavoz comercial de la Comisión, Olof Gill, recordó que las empresas a ambos lados del Atlántico dependen de un entorno estable y previsible, y reiteró la defensa europea de aranceles bajos. Sin embargo, Bruselas afronta un problema adicional: los gravámenes más perjudiciales para la economía europea -especialmente los aplicados al automóvil, los productos farmacéuticos, el acero y el aluminio- se basan en disposiciones legales estadounidenses que no han sido cuestionadas por el tribunal. Por tanto, siguen vigentes y el presidente conserva la capacidad de modificarlos a su conveniencia. Esta situación mantiene en alerta a la Comisión, que teme nuevas presiones si la UE reconsidera el acuerdo alcanzado el verano pasado. En aquel momento, el bloque aceptó condiciones desfavorables -aranceles estadounidenses del 15% frente a la eliminación de los europeos- a cambio de ventajas para sectores clave y cierta estabilidad para sus empresas. Además, se comprometió a comprar energía y armamento a Estados Unidos por 750.000 millones de dólares y a invertir otros 600.000 millones en el país. Existe, además, un factor geopolítico que dificulta cualquier marcha atrás: la situación en Ucrania. Aunque la ayuda directa de Washington ha disminuido desde el retorno de Trump, el respaldo estadounidense al proceso de paz y su presión sobre Rusia se consideran esenciales para contener a Vladímir Putin. La cuestión es especialmente delicada en un contexto de creciente tensión, marcado por ciberataques y acciones hostiles que la UE interpreta como parte de una guerra híbrida en territorio europeo.

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