(Cinco Días, 14-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La producción de petróleo de los países de la OPEP sufre un desplome récord en marzo

La crisis provocada por la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz ha generado un fuerte impacto en la producción mundial de petróleo, afectando especialmente a la principal región productora del planeta y disparando los precios del crudo. Según el informe mensual de marzo de la OPEP, la producción de sus países miembros sufrió una caída sin precedentes de 7,88 millones de barriles diarios, situándose en 20,79 millones. Se trata del mayor descenso registrado desde que existen datos, incluso superior al desplome vivido en 2020 durante la pandemia. El conflicto ha bloqueado la capacidad de exportación de los países del golfo Pérsico, que no pueden transportar su petróleo a través del estrecho de Ormuz. Esto ha saturado sus sistemas de almacenamiento y ha provocado una paralización de la producción en marzo, agravada además por ataques a infraestructuras energéticas en la zona. Como consecuencia, el precio del barril de Brent ha superado los 100 dólares. La Agencia Internacional de la Energía estima que más de 70 instalaciones energéticas en Oriente Próximo han resultado dañadas, y que más de un tercio presentan daños graves. Los recortes de producción han afectado a países clave como Irak, Arabia Saudí, Irán, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. La magnitud de la caída coincide con las previsiones que ya había adelantado la Agencia Internacional de la Energía, que estimaba una reducción cercana a los ocho millones de barriles diarios. Este organismo, que califica la situación como la mayor disrupción energética de la historia, analizará en detalle la respuesta global de los productores en su informe correspondiente. Por países, Irak registró el mayor descenso, pasando de 4,19 millones de barriles diarios en febrero a 1,63 millones en marzo. Arabia Saudí también redujo notablemente su producción, con un recorte de 2,31 millones hasta los 7,8 millones diarios. Emiratos Árabes Unidos experimentó igualmente una fuerte caída, mientras que Irán logró mantener en mayor medida sus exportaciones gracias al control del estrecho, con un descenso más moderado. Dentro de la OPEP, solo Nigeria y Venezuela lograron aumentar ligeramente su producción. En cuanto a los países aliados agrupados en la OPEP+, el crecimiento fue mínimo. Destaca el aumento en Kazajistán, mientras que Rusia mantuvo prácticamente estable su nivel de producción, incluso tras la flexibilización de algunas restricciones por parte de Estados Unidos. En paralelo, la OPEP ha revisado a la baja sus previsiones de demanda de petróleo para el segundo trimestre, reduciéndolas en 500.000 barriles diarios. Esta estimación está condicionada por las dificultades de exportación en el golfo Pérsico y la incertidumbre sobre la evolución del conflicto. La escasez de energía ya empieza a notarse en algunas economías asiáticas y podría extenderse a nivel global. El bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde normalmente transitan unos 20 millones de barriles diarios entre crudo y derivados, está generando un shock energético de gran magnitud. Esta situación amenaza con elevar la inflación en todo el mundo y ya está provocando problemas de suministro, especialmente en Asia, la región más dependiente de los recursos energéticos de Oriente Próximo. Además, parte de la capacidad de refino en la zona se encuentra paralizada o funcionando por debajo de su nivel habitual. A pesar de este contexto, la OPEP prevé que la demanda global de petróleo aumente ligeramente en el conjunto del año, con un crecimiento del 1,38%. Sin embargo, el segundo trimestre será el periodo de menor consumo, debido a la debilidad temporal provocada por la situación actual. El organismo confía en que esta caída se compense en la segunda mitad del año si se estabiliza el escenario internacional.

LEER MÁS

(Expansión, 14-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Sánchez: "Necesitamos que China se abra para que Europa no se cierre"

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, sostuvo que China debe asumir un papel más activo en la promoción de la paz en conflictos como el de Irán, contribuir a la estabilidad en un contexto internacional marcado por tensiones y avanzar en su apertura económica. Durante su cuarto viaje oficial a Pekín, Sánchez subrayó que China está destinada a desempeñar un rol clave en el escenario global. En este sentido, instó al país asiático a consolidarse como una potencia estabilizadora frente a las turbulencias geopolíticas, a implicarse de forma decidida en la resolución de conflictos -especialmente en Oriente Próximo- y a reforzar su integración económica como socio estratégico tanto de la Unión Europea como de España, en un momento de fricciones inéditas con Estados Unidos. Asimismo, advirtió de que el actual desequilibrio comercial resulta insostenible y defendió la necesidad de que China se abra más para evitar que Europa adopte posturas más proteccionistas. En una intervención ante estudiantes y académicos de la Universidad de Tsinghua, el presidente español pidió corregir los desajustes comerciales para construir una economía global más equitativa y beneficiosa para todos. Según datos recientes, el déficit comercial de la UE con China alcanzó cifras récord en 2025, con un incremento significativo también en el caso español, donde este desequilibrio representa una parte muy relevante del déficit total exterior. Sánchez defendió que Europa y China están llamadas a colaborar estrechamente, recordando el peso económico de la Unión Europea a nivel mundial. En esta línea, abogó por impulsar un modelo económico más justo y equilibrado, frente a tendencias aislacionistas que, a su juicio, generan tensiones sociales. El jefe del Ejecutivo español planteó una relación bilateral basada en el respeto mutuo, que permita cooperar cuando sea posible, competir cuando sea necesario y gestionar las discrepancias de forma constructiva. También señaló que España se aproxima a China con pragmatismo y responsabilidad, sin ocultar las diferencias existentes. Además, rechazó la idea de que fortalecer vínculos con China implique debilitar otras alianzas tradicionales, en una alusión implícita a Estados Unidos, y advirtió de que esa visión limita las oportunidades de futuro. Por otro lado, Sánchez apostó por reforzar el multilateralismo, incluyendo una reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que lo haga más representativo y democrático. También pidió mayor implicación de las grandes potencias en desafíos globales como el cambio climático, el desarrollo ético de la inteligencia artificial, el control nuclear y la lucha contra la pobreza. En materia internacional, reclamó a China un compromiso más firme con el derecho internacional y la resolución de conflictos en distintas regiones, destacando escenarios como Líbano, Irán, Gaza, Cisjordania y Ucrania. Tras su intervención académica, el presidente visitó la sede de Xiaomi, donde se reunió con su director ejecutivo, Lei Jun. Allí destacó el potencial de España como centro estratégico en Europa para infraestructuras digitales, inteligencia artificial y proyectos industriales, animando a reforzar la cooperación empresarial entre ambos países. También conoció de primera mano innovaciones de la compañía en ámbitos como los vehículos eléctricos, los hogares inteligentes y las baterías. En el marco de su visita, Sánchez tiene previsto reunirse con el presidente chino, Xi Jinping, así como con el primer ministro, Li Qiang, con quienes abordará acuerdos bilaterales y encuentros con inversores y empresas.

LEER MÁS

(El País, 14-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El Gobierno acelera la implantación de renovables en España para contener la crisis energética mundial

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha decidido actuar ante las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo. Según fuentes cercanas, el organismo prepara el lanzamiento de cuatro consultas públicas con el fin de establecer un marco normativo que impulse con mayor rapidez el desarrollo de energías renovables y del biometano. Con ello, el departamento que dirige la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, busca desarrollar el Real Decreto-ley 7/2026 aprobado en marzo en el Congreso, orientado a mitigar los efectos de la crisis internacional. El objetivo principal del Gobierno es responder a la situación geopolítica actual y reducir cuanto antes la dependencia de los combustibles fósiles importados, cuyo precio se ha disparado tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán. Estas consultas, que se prevé activar de inmediato, pretenden definir un sistema que permita aumentar el peso de las energías limpias en España, procurando además que su implantación beneficie a las comunidades locales. Una de las iniciativas clave gira en torno a la creación de las denominadas Zonas de Aceleración de Renovables, que abarcan terrenos degradados o con usos industriales previos, como minas, canteras o vertederos. Estas áreas se consideran especialmente adecuadas para instalar infraestructuras renovables, ya que su impacto ambiental es menor y, en muchos casos, cuentan con mejores condiciones para la conexión a la red o el almacenamiento energético. A través de un nuevo real decreto, el Ejecutivo pretende facilitar a las comunidades autónomas herramientas para identificar estas zonas y establecer criterios claros de selección. Esta medida también responde a compromisos europeos, al incorporar a la normativa nacional una directiva reciente en materia energética. Además, se prevé aprobar varias órdenes ministeriales que establecerán estándares de calidad social y territorial para los proyectos de energías verdes. Aquellas iniciativas que aporten beneficios adicionales a su entorno -como empleo, participación ciudadana o medidas contra la pobreza energética- podrán obtener ventajas, como un acceso preferente a la red eléctrica o mejores condiciones en futuras subastas. En paralelo, otra de las consultas públicas busca extender estos criterios al desarrollo del biometano. Este recurso energético, con capacidad para sustituir hasta un 10% del consumo de gas fósil en España, podría avanzar con mayor rapidez si se reducen los obstáculos sociales que han frenado algunos proyectos. Todas estas medidas forman parte de la estrategia para hacer frente al encarecimiento de la energía, que ya se refleja en la inflación y podría intensificarse en los próximos meses. Aunque España no sufre problemas de suministro, sí está acusando el aumento de precios de combustibles como el gasóleo o el queroseno, lo que repercute negativamente en la economía. El Ejecutivo apuesta por acelerar la electrificación y sustituir fuentes energéticas más costosas, reforzando así la independencia energética del país. Las consultas públicas estarán abiertas durante varias semanas para recoger aportaciones de distintos sectores. Estas iniciativas se suman a otras ya impulsadas antes del conflicto, como el desarrollo de energías renovables marinas, con proyectos de parques eólicos flotantes en aguas españolas. El avance en energías limpias en los últimos años se considera ahora una ventaja frente a otros países más dependientes del exterior. En un contexto internacional cada vez más incierto, marcado por tensiones geopolíticas y dificultades en procesos de paz, el Gobierno español refuerza su apuesta por la transición energética. Las energías renovables no solo se plantean como una solución medioambiental, sino también como una herramienta clave para garantizar la autonomía estratégica y la estabilidad económica del país.

LEER MÁS

(El Periódico, 14-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El INE eleva la inflación de marzo al 3,4% por la subida de los combustibles

El coste de la vida subió en marzo más de lo que se había estimado inicialmente. Los hogares están asumiendo el impacto indirecto de los últimos conflictos internacionales, y la guerra en Irán -donde el petróleo se ha convertido en un elemento clave- ha tenido un efecto inmediato en los precios. Este encarecimiento se ha reflejado especialmente en los carburantes, elevando la inflación hasta el 3,4%, según el dato definitivo publicado por el Instituto Nacional de Estadística, una décima por encima de la estimación anterior y el nivel más alto desde junio de 2024. Aunque ya se preveía un repunte de la inflación en primavera debido al efecto comparativo con la bajada de la electricidad en 2025, el estallido del conflicto ha intensificado esta tendencia. El encarecimiento de la gasolina y el diésel ha sido determinante, provocando una subida de más de un punto respecto a febrero, cuando la inflación se situó en el 2,3%. Se trata del mayor incremento mensual desde mediados de 2022. Este aumento habría sido aún mayor sin la reducción de impuestos aprobada por el Gobierno, que entró en vigor el 22 de marzo. Aunque su impacto en ese mes fue limitado, al aplicarse solo durante los últimos días, se espera que tenga un efecto más notable en los meses siguientes, reduciendo la inflación entre ocho décimas y un punto durante el segundo trimestre. Por su parte, el Banco de España advierte de que, en un escenario adverso en el que el conflicto se prolongue y los precios de la energía sigan al alza, la inflación podría alcanzar el 5,9% este año y mantenerse en torno al 3,2% en el siguiente. No obstante, las recientes conversaciones para una posible solución diplomática han generado cierto optimismo en los mercados financieros. De hecho, el índice S&P 500 ya ha recuperado niveles previos al conflicto, anticipando un posible acuerdo cercano, aunque la incertidumbre sigue siendo elevada.

LEER MÁS

(Cinco Días, 13-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El nuevo bloqueo de Ormuz dispara el petróleo un 7% y supera los 100 dólares

Las expectativas de que los mercados continúen con su recuperación empiezan a debilitarse. Poco después de que Estados Unidos e Irán dieran por suspendidas sus conversaciones por falta de acuerdo, el presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a sorprender con uno de sus anuncios inesperados: aseguró que impedirá el paso de cualquier buque que intente atravesar el estrecho de Ormuz. El fin de las negociaciones amenaza con generar nuevas turbulencias en los mercados y aumentar el interés por activos considerados seguros. Tras el breve alivio que supuso el alto el fuego del miércoles, el precio del petróleo vuelve a tensionarse. Después de caer un 12,7% en la semana, el barril de brent -referencia en Europa- repunta más de un 7% al inicio de la sesión y vuelve a situarse en torno a los 100 dólares, lo que enfría la posibilidad de que las bolsas regresen rápidamente a los niveles previos al conflicto. Al cierre del viernes, el Ibex 35 se encontraba aproximadamente un 1,5% por debajo de esos niveles, mientras que el S&P 500 apenas registraba una diferencia cercana al 1%. A pesar del respiro reciente, el petróleo sigue cotizando alrededor de un 30% por encima de los precios anteriores a la guerra, lo que mantiene la presión inflacionista y supone un riesgo para el crecimiento económico. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, ya ha advertido de que no se producirá un retorno sencillo a la situación anterior, y el organismo publicará próximamente nuevas previsiones que incorporarán el impacto del conflicto. Aunque el tráfico en el estrecho de Ormuz aún no había recuperado completamente su actividad habitual, Irán permitía el paso de barcos a cambio de importantes tarifas, favoreciendo especialmente a países aliados como China. Al mismo tiempo, Estados Unidos había tolerado ciertas exportaciones de crudo iraní e incluso suavizado sanciones para evitar tensiones mayores. Una ruptura de este frágil equilibrio podría afectar gravemente al mercado energético, reavivar los temores a problemas de suministro y elevar también el precio del gas, intensificando de nuevo la inflación. En las últimas semanas, los inversores han comprobado cómo la evolución de las bolsas, la deuda y las divisas depende en gran medida del comportamiento del petróleo: cuando el crudo sube con fuerza, los mercados financieros tienden a caer, y cuando baja, recuperan algo de estabilidad. Aunque hacer previsiones sigue siendo complicado, tanto los analistas como la reciente evolución de los mercados apuntaban a que, tarde o temprano, podría alcanzarse algún tipo de acuerdo. Por ello, los gestores recomiendan prudencia y evitar reaccionar de forma impulsiva ante los titulares. Según expertos de Macroyield, Estados Unidos mantiene incentivos importantes para cerrar un acuerdo. Trump, que durante el mandato de Joe Biden criticó el aumento de la inflación, se enfrenta ahora al encarecimiento de los combustibles. Aunque el país es exportador neto de energía, no está exento de los efectos de las tensiones en la oferta. De hecho, el impacto del conflicto ya empieza a notarse en la economía: en marzo, la inflación interanual subió al 3,3%, su nivel más alto en dos años, aunque la inflación subyacente creció menos de lo previsto. Los analistas advierten de que el aumento de precios afecta especialmente a los consumidores estadounidenses y podría tener consecuencias políticas para Trump, cuya popularidad podría verse resentida en un contexto marcado por las próximas elecciones de mitad de mandato y por ciertas tensiones dentro de su propia base de apoyo. El principal riesgo es que una inflación persistente obligue a los hogares a reducir el consumo y a las empresas a frenar sus inversiones, lo que derivaría en un menor crecimiento económico y peores resultados empresariales, un escenario negativo para los mercados bursátiles. Una caída del precio del petróleo se consideraba clave para consolidar la recuperación, como ocurrió anteriormente tras una tregua comercial que impulsó las bolsas globales. Sin embargo, la experiencia reciente indica que los inversores ajustarán rápidamente sus posiciones en función de la credibilidad de las nuevas amenazas. Si estas se perciben como reales, podría producirse una caída en la renta variable y un aumento en la rentabilidad de la deuda, impulsados por mayores expectativas de inflación y tipos de interés. Por ahora, algunos analistas, como los de ING, consideran que la Reserva Federal no tendría motivos inmediatos para modificar los tipos de interés, confiando en que la inflación sea temporal, dado el menor dinamismo de la demanda y la menor capacidad de las empresas para trasladar subidas de precios en comparación con 2022.

LEER MÁS

(Expansión, 13-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Sánchez busca anclar la relación comercial con China

El presidente del Gobierno se desplaza a China en un contexto marcado por las crecientes fricciones con Estados Unidos, agravadas por el conflicto en Irán, con el objetivo de abrir nuevas oportunidades para las empresas españolas, captar inversiones y reducir un desequilibrio comercial que ronda los 40.000 millones de euros. En un escenario internacional cada vez más tenso -con diferencias entre Europa y Estados Unidos por cuestiones como la política arancelaria o la guerra en Ucrania- España dirige su atención hacia Asia. En este contexto, Pedro Sánchez emprende su cuarto viaje al país asiático, el primero con carácter de visita oficial, con la intención de reforzar los lazos económicos con China. Su agenda, que se extiende hasta el miércoles, incluye encuentros con autoridades, empresarios e inversores, centrados especialmente en ámbitos como la tecnología, la industria y el sector agroalimentario. Según fuentes del Ejecutivo, los principales objetivos son consolidar las relaciones comerciales con China en el nuevo contexto global, atraer capital al mercado español y empezar a corregir el importante déficit comercial existente. Aunque Sánchez ya había destacado anteriormente la relevancia de China como socio estratégico, esta visita adquiere un mayor rango diplomático. Incluye incluso la presencia de su esposa, Begoña Gómez, invitada por las autoridades chinas, y un banquete oficial ofrecido por el presidente Xi Jinping en el Gran Palacio del Pueblo. Tras su llegada a Pekín, el presidente inicia su agenda con una intervención en la Universidad Tsinghua y visitas a instituciones científicas y tecnológicas, como la Academia China de las Ciencias y la sede de Xiaomi, donde se reunirá con su fundador. El núcleo político del viaje tendrá lugar al día siguiente, con un encuentro bilateral entre Sánchez y Xi Jinping, seguido de un almuerzo oficial. Además, se incorporará a la delegación el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, y se celebrarán reuniones con altos cargos del país, como el presidente del comité permanente de la Asamblea Popular Nacional y el primer ministro. Está previsto que durante estos encuentros se firmen acuerdos en ámbitos como la educación, la tecnología y los intercambios culturales. Uno de los puntos clave del viaje será la búsqueda de inversión china. El Gobierno destaca el crecimiento reciente de estas inversiones en España, pero aspira a incrementarlas mediante proyectos que impulsen el empleo, refuercen el tejido productivo y favorezcan la innovación. La agenda también incluye reuniones con grandes empresas chinas, especialmente en sectores estratégicos como el automóvil, la energía o las infraestructuras, así como con compañías españolas ya presentes en el país asiático, con el objetivo de facilitar su acceso al mercado chino y abrir nuevas oportunidades, especialmente para el sector agrario y tecnológico. Asimismo, el Ejecutivo español defenderá los intereses europeos en cuestiones como las importaciones subvencionadas o las dificultades de acceso al mercado chino, así como la protección de la propiedad intelectual. En términos comerciales, el desequilibrio entre ambos países es notable: España exportó a China cerca de 8.000 millones de euros en 2025, frente a más de 50.000 millones en importaciones, lo que genera un déficit superior a los 42.000 millones. Reducir esta brecha es uno de los principales objetivos que persigue el presidente con este viaje.

LEER MÁS

(Expansión, 13-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La banca española tendrá resultados récord pese a la incertidumbre

Los directivos de las entidades financieras señalan en sus intervenciones públicas que las ganancias que esperan obtener continuarán creciendo, aunque a un ritmo algo más moderado que en años recientes. La directora del FMI ha subrayado una realidad evidente: tras el conflicto desencadenado por el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, nada volverá a ser igual cuando finalice la guerra, sea cual sea su desenlace. Desde el punto de vista económico, el escenario será más negativo, debido a los daños ocasionados en las infraestructuras de extracción y procesamiento de petróleo y gas. A pesar de ello, los bancos españoles, que en las próximas semanas comenzarán a presentar sus resultados del primer trimestre, no anticipan impactos negativos inmediatos. Por el contrario, prevén incrementos razonables en sus beneficios. Es cierto que el conflicto estalló a finales de febrero, por lo que sus efectos aún no se reflejarán en las cuentas de este trimestre. En caso de hacerlo, se notarían en los próximos meses, posiblemente con mayor intensidad en la segunda mitad del año. Sin embargo, el riesgo de que esto ocurra debería llevar a las entidades a actuar con cautela y adoptar medidas preventivas. El ejercicio se perfilaba inicialmente como muy favorable para el sector bancario. Entidades centradas en el mercado nacional, como CaixaBank, Unicaja o Bankinter, incluso revisaron al alza sus objetivos estratégicos basándose en los buenos resultados de 2025 y las previsiones para 2026. Por su parte, bancos con mayor presencia internacional, como Santander y BBVA, también mantenían una visión optimista, sin detectar riesgos significativos para su actividad. Factores como el mayor dinamismo de la economía española, la evolución positiva del empleo (estable en comparación interanual), el bajo nivel de endeudamiento de familias y empresas, la contención de costes y unas expectativas de estabilidad en los tipos de interés sustentaban la idea de un año sin grandes dificultades para el sector, centrado en crecer, mejorar su eficiencia y aumentar la remuneración a los accionistas. No obstante, la guerra en Oriente Próximo ha introducido importantes alteraciones macroeconómicas. La inflación ha repuntado con rapidez, impulsada por el encarecimiento del petróleo y otras materias primas, así como por las dificultades en el comercio internacional. Organismos internacionales como la OCDE, la UE, el BCE o el FMI coinciden en que, en el contexto actual, es más adecuado hablar de distintos escenarios que de previsiones cerradas, ya que el impacto dependerá de la evolución del conflicto. En cualquier caso, parece claro que el crecimiento de la economía mundial será menor de lo previsto, lo que afectará a todos los países. España, sin embargo, podría verse menos perjudicada gracias a su menor dependencia energética de la región, el mayor peso de las energías renovables, la fortaleza del turismo, la recuperación de la construcción y el dinamismo del consumo. Aunque el crecimiento del PIB será inferior a lo esperado inicialmente, las estimaciones del Banco de España, BBVA o CaixaBank lo sitúan todavía por encima del 2% para este año, una cifra destacable en comparación internacional. Este contexto permite a los responsables de las entidades mantener la confianza en el cumplimiento de sus objetivos, salvo que se produzca un deterioro mucho más severo de la situación económica. Un factor que juega a favor de la banca es el cambio en la tendencia de los tipos de interés. Ya no se anticipan nuevas bajadas, sino posibles subidas si la inflación se mantiene elevada. Esto beneficia a las entidades, al incrementar sus ingresos financieros y adelantar la mejora de los márgenes de interés prevista para la segunda mitad del año. Además, la solidez del mercado laboral, con una previsión de creación de alrededor de medio millón de empleos, reduce la necesidad de aumentar provisiones por deterioro del crédito, más allá de lo que aconsejen la prudencia y los modelos económicos. En conjunto, todo apunta -como reiteran los responsables del sector- a que los beneficios continuarán creciendo, aunque de forma algo más contenida que en etapas anteriores.

LEER MÁS

(Expansión, 10-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El turismo crecerá un 2,5% este año pese a la incertidumbre por la guerra de Irán

La Alianza para la Excelencia Turística, Exceltur, señala que la llegada de visitantes asiáticos depende en gran medida de que se mantengan operativos los principales nodos de conexión aérea en Oriente Próximo. El impacto de la guerra en Irán sobre el turismo resulta todavía incierto, justo cuando el sector se prepara para la temporada alta tras haber mantenido su crecimiento durante la pasada Semana Santa. Así lo recoge Exceltur en su último informe de perspectivas turísticas, presentado este jueves, donde se advierte de que el conflicto en Oriente Próximo está generando, sobre todo, dudas a la hora de reservar viajes. Por un lado, España podría verse beneficiada al consolidarse como un destino seguro frente a otros más cercanos a la zona del conflicto, lo que favorecería la llegada de turistas, especialmente en el segmento vacacional familiar. Asimismo, muchos españoles podrían optar este verano por viajar dentro del país. Por otro lado, el panorama también presenta riesgos. El sector turístico prevé que el aumento del coste de la energía y de otros suministros obligue a encarecer los servicios, lo que podría frenar el crecimiento. Además, el posible cierre de los centros de conexión aérea en Oriente Próximo dificultaría la llegada de turistas de larga distancia, especialmente desde Asia. Si el conflicto se prolonga, Exceltur advierte de que las consecuencias podrían ser mucho más graves y tener un impacto significativo en el turismo. Pese a este contexto, el PIB turístico aumentó un 2,1% en el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento podría haber sido mayor si no fuera por las interrupciones ferroviarias provocadas por el accidente de Adamuz (Córdoba), que redujeron la llegada de viajeros a varios destinos andaluces. En este sentido, Exceltur destaca la caída de las reservas hoteleras nacionales en ciudades como Córdoba (22,7%), Sevilla (14,9%) y Málaga (3,2%). Aun así, subrayan que el turismo internacional ha seguido creciendo, impulsado en parte por la mayor capacidad del aeropuerto de Málaga. De cara al conjunto del año, los empresarios del sector prevén que el PIB turístico aumente un 2,5%, ligeramente por encima de la estimación realizada por Exceltur en enero, gracias al empuje de la demanda internacional.

LEER MÁS

(El Economista, 09-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La ley antiblanqueo refuerza el celo sobre las fundaciones y ONG

La normativa antiblanqueo refuerza el control sobre fundaciones y asociaciones sin ánimo de lucro, al considerarlas ámbitos especialmente sensibles frente a la financiación del terrorismo y otras actividades ilegales, según el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Estas organizaciones deberán recopilar y conservar información sobre donantes y beneficiarios cuando sus proyectos se desarrollen en países de riesgo y las operaciones superen los 1.000 euros. En los casos en que no sea posible identificar individualmente a los donantes, tendrán que analizar el perfil global del colectivo y sus características principales. Estas exigencias se recogen en un proyecto de Real Decreto que el Gobierno está preparando para adaptar la normativa española al futuro marco europeo de prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, cuya aplicación está prevista para 2027. Con ello, España busca adelantarse y alinearse progresivamente con la regulación comunitaria. Hasta ahora, estas entidades estaban sujetas a obligaciones más flexibles, centradas en identificar riesgos y aplicar mecanismos de control adecuados según el nivel de exposición, especialmente en relación con el uso de los fondos y la correcta ejecución de sus actividades. Dentro de este grupo se incluyen organizaciones con fines de interés general, como las de carácter benéfico, religioso, educativo, cultural o social. El nuevo decreto obligará además a realizar análisis de riesgos a nivel sectorial y a verificar de forma más estricta el destino de los fondos en proyectos desarrollados en zonas sensibles, lo que podría conllevar la necesidad de auditorías externas. En paralelo, la normativa también endurece las obligaciones de las entidades financieras, que deberán evaluar con mayor detalle los riesgos asociados a clientes pertenecientes a este tipo de organizaciones, así como las medidas de prevención que aplican. En caso de rechazar su relación con ellas, los bancos tendrán que justificar por escrito los motivos. Cabe destacar que el Consejo de Seguridad de la ONU reconoce a estas entidades una excepción que les permite movilizar fondos para ayuda humanitaria, incluso en contextos donde existen sanciones o congelación de activos. Muchas de estas organizaciones operan precisamente en zonas de conflicto o en situaciones extremas para asistir a poblaciones vulnerables. A nivel europeo, esta particularidad también se contempla, estableciendo sistemas de certificación para aquellas organizaciones que cumplen con estándares elevados de transparencia y control, con el fin de evitar usos indebidos. Desde el ámbito del Tercer Sector se ha pedido al Gobierno que estas nuevas obligaciones no dificulten su labor mediante cargas excesivas, ni provoquen bloqueos de cuentas bancarias por parte de entidades que actúan con cautela ante posibles sanciones o incumplimientos normativos. Asimismo, reclaman una mayor coordinación entre organismos como el Tesoro, el Sepblac, el Ministerio de Asuntos Exteriores y el sector financiero, mediante mecanismos estables que ayuden a interpretar correctamente tanto las obligaciones como las excepciones previstas en la normativa.

LEER MÁS

(El Periódico, 09-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El Gobierno aprobará en mayo la ley que prohíbe a los menores de 16 años ceder su imagen a las redes sociales

El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha informado de que el Gobierno enviará en mayo al Congreso el proyecto de ley sobre el derecho al honor y a la intimidad personal. Esta norma considerará ilegítima la utilización y difusión de imágenes o audios alterados mediante Inteligencia Artificial sin el consentimiento de la persona afectada, lo que se conoce como deepfakes. Durante su intervención en la Comisión Constitucional del Congreso, el ministro explicó que, una vez se reciban los informes necesarios, el texto será aprobado en segunda vuelta por el Consejo de Ministros antes de iniciar su tramitación parlamentaria. Según detalló, la futura ley aclarará en el entorno digital qué implica el consentimiento al compartir imágenes en redes sociales. Además, reforzará la protección de los menores al fijar en 16 años la edad mínima para autorizar el uso de su propia imagen. La normativa también pretende ofrecer mayores garantías a las víctimas de delitos, al impedir que los responsables obtengan beneficios económicos o ventajas difundiendo relatos que puedan afectar a la dignidad de quienes los han sufrido.

LEER MÁS

¿ESTAS BUSCANDO

ASESORÍA PERSONAL O EMPRESARIAL?

Realiza tu consulta online o ven a visitarnos