(Cinco Días, 30-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El capital privado se abre a trabajar con el fondo soberano de España: “Es una magnífica idea para el país”

La captación de nuevos fondos se ha convertido en uno de los principales retos para el capital privado a escala global, hasta el punto de que 2025 se perfila como el peor año desde el inicio de la pandemia en 2020. Sin embargo, España ha seguido una trayectoria distinta. En el mercado nacional, la recaudación alcanzó cerca de 4.200 millones de euros, el mejor dato de la serie histórica, pese a registrar un descenso del 8% respecto a 2024. Al mismo tiempo, la inversión se mantuvo prácticamente estable, en torno a los 6.400 millones de euros, según las cifras presentadas este jueves por SpainCap. En este contexto, el director general de la asociación, José Zudaire, ha mostrado su disposición a colaborar con el fondo soberano anunciado por el Gobierno. El capital privado continúa ganando peso en la economía española. Durante el último ejercicio se contabilizaron 828 operaciones y una capacidad inversora próxima a los 8.000 millones de euros, según se expuso en la rueda de prensa de SpainCap. La presidenta de la entidad, Elena Rico, destacó que el sector se ha consolidado en España con un volumen estable, a diferencia de otros mercados más maduros que han sufrido un mayor deterioro. A su juicio, el ecosistema español ha demostrado una notable resistencia. En 2025, la inversión total del capital privado en España ascendió a 6.403 millones de euros, lo que supone un ligero incremento del 1,8% respecto al año anterior. De esa cifra, 4.672 millones correspondieron a operaciones de private equity -dirigidas a empresas ya consolidadas, independientemente de su tamaño-, mientras que 1.731 millones se destinaron a venture capital, enfocado en compañías en fases iniciales de desarrollo. Por su parte, las desinversiones alcanzaron los 3.740 millones de euros, un 2% más que el año anterior. La principal vía de salida fue la venta a inversores industriales, que concentró el 56,4% de las operaciones, seguida por la venta a otros fondos de capital privado, con un 20%. Aunque a nivel internacional se observa una mayor dificultad para cerrar operaciones de salida, desde SpainCap subrayan que en el mercado español la situación ha sido más favorable. En relación con el fondo soberano anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el director general de la asociación lo calificó como "una excelente iniciativa para el país" y expresó la disposición del sector a colaborar. Este vehículo contará inicialmente con 10.500 millones de euros, con la previsión de alcanzar los 120.000 millones una vez incorpore capital privado. Desde SpainCap reiteraron su apoyo a este tipo de proyectos basados en la colaboración público-privada. "Respaldamos todas las iniciativas que apuestan por este modelo, porque es la mejor forma de construir un sector sólido y sostenible", señaló Zudaire, aunque también advirtió de que será necesario analizar en detalle cómo se articula el fondo y de qué manera se canalizarán los recursos.

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(Expansión, 30-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Las ventas de los comercios aumentan un 4,1% en 2025, su mayor alza en diez años

El comercio minorista cerró 2025 con un incremento medio de las ventas del 4,1%, el mayor registrado desde 2015, según los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Con este resultado, el sector encadena cinco años consecutivos de crecimiento tras el fuerte desplome sufrido en 2020 a causa de la pandemia. Si se eliminan los efectos estacionales y de calendario, la facturación aumentó un 4,3% en el conjunto del año. En diciembre, las ventas del comercio al por menor avanzaron un 4,7% en términos interanuales, ocho décimas más que en noviembre, lo que permitió sumar 18 meses seguidos de incrementos. No obstante, en la serie corregida, el crecimiento se moderó al 2,9%, la tasa más baja desde enero de 2025. En comparación mensual, y una vez descontados los efectos estacionales, las ventas retrocedieron un 0,8%, el mayor descenso desde enero del mismo año. El empleo también evolucionó al alza. La ocupación en el sector aumentó un 1,4% de media en 2025, encadenando cinco años consecutivos de crecimiento, aunque con una intensidad menor que en 2024 y 2023. De hecho, este avance es el más moderado desde 2021, cuando el empleo creció un 0,7%. Por territorios, todas las comunidades autónomas registraron incrementos en las ventas respecto a 2024. Murcia lideró el crecimiento con un 5,4%, seguida del País Vasco (5,3%) y Castilla-La Mancha (5,2%). En las ciudades autónomas, Ceuta destacó con un aumento del 6,9% y Melilla con un 5,5%. En cuanto al empleo, la ocupación creció en todas las regiones salvo en el País Vasco, donde se mantuvo estable. Los mayores aumentos se produjeron en Navarra (+2,3%), Baleares y Cataluña (+2,2% en ambos casos), Castilla-La Mancha (+1,7%) y Canarias (+1,6%). En Ceuta, el empleo avanzó un 2%, mientras que en Melilla lo hizo un 1,3%. Por tipo de establecimiento, las grandes cadenas fueron las que más incrementaron sus ventas en 2025, con un alza del 6,6%, seguidas del comercio electrónico (+4,7%), los comercios unilocalizados (+3%), las pequeñas cadenas (+2%) y las grandes superficies (+1,2%). Atendiendo al tipo de producto, las ventas de artículos alimentarios crecieron un 3,8% en el conjunto del año, mientras que las de productos no alimentarios avanzaron un 4,7%. Dentro de este grupo, destacaron los aumentos en equipamiento del hogar (+5,7%), equipamiento personal (+5,5%) y productos de salud (+3,9%). Si se excluyen las estaciones de servicio, el comercio minorista elevó sus ventas un 4% en 2025. Por su parte, las estaciones de servicio registraron un incremento del 4,6%. En lo relativo al empleo por formatos comerciales, todas las modalidades registraron aumentos. Las grandes cadenas lideraron la creación de puestos de trabajo (+3,2%), seguidas de las grandes superficies (+1,3%), los comercios unilocalizados (+0,6%) y las pequeñas cadenas (+0,3%). En las estaciones de servicio, la ocupación creció un 0,8% de media durante el año.

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(El Confidencial, 30-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El Supremo ya obliga a la banca a pagar triple costas cuando da la razón al consumidor

Los bancos tendrán que asumir un coste mucho mayor cuando decidan agotar todas las vías judiciales y finalmente pierdan el litigio frente a sus clientes. El Tribunal Supremo ya ha comenzado a aplicar su nueva doctrina sobre costas procesales en un caso que afecta a Abanca, al condenar a Novo Banco en un procedimiento iniciado por un antiguo cliente de Banco Espírito Santo por la cláusula suelo de su hipoteca. Además, la sentencia introduce un cambio relevante en la jurisprudencia existente. El alto tribunal está poniendo en práctica el criterio que fijó en diciembre, según el cual las entidades financieras deben hacerse cargo de las costas judiciales tanto de la primera como de la segunda instancia. Además, cuando el recurso de apelación presentado por el banco solo prospera parcialmente, la entidad debe pagar la mitad de los gastos de defensa del consumidor, ya que este se ha visto obligado a impugnar la validez de cláusulas abusivas y finalmente la resolución le da la razón, aunque sea de forma parcial. Este criterio se refleja en la sentencia número 1892/2025, a la que ha tenido acceso este medio. En ella, los magistrados Ignacio Sancho, Rafael Sarazá y Pedro José Vela estiman el recurso de un antiguo cliente de Banco Espírito Santo frente a Novo Banco por la cláusula suelo de su préstamo hipotecario. Cabe recordar que la filial española de Novo Banco fue adquirida por Abanca en 2021. El fallo llega tras analizar un recurso de casación presentado por el consumidor, representado por el despacho Legalsha. El Supremo decide estimar parcialmente los recursos tanto del cliente como de Novo Banco España y deja sin efecto la sentencia dictada el 14 de marzo de 2019 por el Juzgado de Primera Instancia número 14 bis de Vigo. Como consecuencia, ordena devolver al afectado las cantidades abonadas de más desde el 3 de agosto de 2014 por la aplicación de la cláusula suelo. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) había establecido que, conforme a las condiciones del rescate de Banco Espírito Santo en 2014 por el Banco de Portugal, Novo Banco no debía asumir reclamaciones derivadas de cláusulas abusivas anteriores a esa fecha. Esta interpretación había llevado a los tribunales españoles a desestimar muchas demandas de clientes, incluso en casos en los que la jurisprudencia general era favorable al consumidor, como ocurre con las cláusulas suelo. La nueva sentencia del Supremo resulta especialmente relevante por dos motivos. Por un lado, consolida la aplicación de la doctrina de las "triples costas" contra la entidad financiera. Por otro, modifica el criterio anterior respecto a Novo Banco, al considerar que sí debe devolver las cantidades cobradas indebidamente a partir de 2014 cuando se aplicó una cláusula suelo que impedía beneficiarse de la bajada del euríbor, que llegó a situarse en negativo durante varios años. "Hasta ahora, los clientes no recuperaban nada y Novo Banco quedaba exento de pagar. Este cambio supone un giro importante y abre la puerta a nuevas reclamaciones", explica José Feijóo, abogado procesalista de Legalsha, firma que ha llevado el caso y logrado la resolución favorable para el consumidor.

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(El Periódico, 30-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La inflación vive su mayor caída en 10 meses y se modera al 2,4% en enero

La inflación ha comenzado el año dando un nuevo paso hacia la normalización. En enero, el índice de precios se situó en el 2,4%, según el avance publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La tasa interanual se redujo en cinco décimas respecto a diciembre, el mayor descenso registrado desde marzo del año pasado. Esta moderación permite además estrechar de forma notable la diferencia con el resto de países europeos, que hasta ahora rondaba el punto porcentual, un factor clave para la competitividad de las empresas españolas. El principal motor de esta desaceleración ha sido la evolución de los precios energéticos. Aunque habrá que esperar a los datos detallados del INE, el Instituto Complutense de Análisis Económicos (ICAE) apunta a descensos tanto en la electricidad como en los carburantes, en contraste con las fuertes subidas registradas hace un año. Desde el Ministerio de Economía destacan que "la inflación continúa moderándose en línea con el objetivo del Banco Central Europeo de mantenerla cerca del 2%", lo que permite a los hogares recuperar parte de su poder adquisitivo. No ocurre lo mismo con la inflación subyacente -que excluye energía y alimentos no elaborados-, que se mantuvo sin cambios en enero en el 2,6%, encadenando así tres meses consecutivos en ese nivel. Tras cerrar 2025 con una inflación media del 2,7%, la más elevada entre las grandes economías de la eurozona, España intenta ahora combinar un fuerte crecimiento económico con una evolución más contenida de los precios. Hasta ahora, el encarecimiento de los servicios y el mal comportamiento de los alimentos y bebidas no alcohólicas habían retrasado ese proceso de normalización, aunque el dato de enero apunta a una mejora. De cara a los próximos meses, uno de los factores que podría contribuir a seguir reduciendo la inflación es la debilidad del dólar frente al euro. La depreciación de la moneda estadounidense, que se encuentra en mínimos de cuatro años, abarata las importaciones de energía, especialmente gas y petróleo, lo que podría trasladarse a menores costes para los consumidores si la tendencia se mantiene. La energía continúa siendo un elemento clave. Aunque el gas natural ha subido cerca de un 50% en el último mes y medio en el mercado europeo TTF, su precio -en torno a los 40 euros por megavatio hora- sigue por debajo del registrado hace un año, cuando superaba los 50 euros. Algo similar ocurre con el petróleo: aunque es casi un 14% más caro que a comienzos de año, su cotización es un 10% inferior a la de hace doce meses, lo que contribuye a moderar la inflación interanual. Este dato llega en un contexto de estabilidad en los tipos de interés, que se mantienen en el 2%. El Banco Central Europeo no ha realizado cambios en las últimas cuatro reuniones y no se esperan movimientos a corto plazo. La política monetaria, por tanto, no actuará de momento como palanca adicional para contener los precios en España, ya que la inflación media de la eurozona se sitúa en el 1,9%, cerca del objetivo del 2% que marca el BCE, cuyas decisiones se basan en el conjunto del área y no en situaciones nacionales concretas.

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(Cinco Días, 29-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Trump asegura que no le preocupa la caída del dólar: “Va muy bien, miren los negocios que estamos haciendo”

En los últimos días, los analistas han empezado a mostrar inquietud por la pérdida de valor del dólar. La divisa estadounidense ha sufrido una intensa venta por parte de los inversores, lo que la ha llevado a situarse en su nivel más bajo de los últimos cuatro años. Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, resta importancia a este movimiento, pese a las posibles consecuencias para la mayor economía del mundo. "Fíjense en el valor del dólar. Fíjense en el negocio que estamos haciendo. El dólar está muy bien", declaró en un acto en Des Moines, capital de Iowa, donde defendió la buena marcha de la economía. Sus palabras contribuyeron a acelerar las ventas y profundizar la caída de la moneda, que ya se cambia a 1,20 dólares por euro, encareciendo las importaciones para EE UU y abaratándolas para Europa. El dólar se ha depreciado un 1,3% frente a otras divisas relevantes, alcanzando su nivel más bajo desde marzo de 2022 y acumulando un descenso del 2,6% desde comienzos de 2026, según datos de Bloomberg. Entre los factores que explican esta caída figuran la imprevisibilidad de la política exterior estadounidense -como el intento de anexionarse Groenlandia contra la voluntad de sus aliados-, la respuesta unitaria de la Unión Europea, el elevado endeudamiento público, el descontrol del déficit y las tensiones en torno al yen japonés, que podrían forzar una intervención coordinada de los bancos centrales para evitar mayores desequilibrios. A ello se suma la incertidumbre generada por la política comercial de Trump, que ha vuelto a amenazar con imponer aranceles a socios estratégicos -esta semana advirtió de tasas del 100% a Canadá si estrecha lazos comerciales con China-, así como la falta de claridad sobre su política fiscal, marcada por la denominada Ley Grande y Bonita, que introduce fuertes rebajas impositivas para las empresas. Todo ello ha llevado a muchos inversores a reducir su exposición al dólar, favoreciendo a monedas como el euro, que ronda los 1,20 dólares, o la libra esterlina, que ha alcanzado los 1,38 dólares. En paralelo, el yen se ha debilitado hasta las 153 unidades por dólar, mientras que el oro se mantiene cerca de máximos históricos, aproximándose a los 5.100 dólares por onza. Según Paul Donovan, analista de UBS, se especula con una posible intervención coordinada para sostener el yen, al tiempo que el deterioro de la posición internacional de Estados Unidos y ciertos acontecimientos internos están erosionando algunos de los pilares que sustentan el papel del dólar como moneda de reserva global. Otro factor clave detrás de la debilidad del billete verde es la preocupación por la presión de la Casa Blanca sobre la Reserva Federal. Desde su regreso al poder, Trump ha intensificado sus ataques contra el presidente del banco central, Jerome Powell, instándole a bajar los tipos de interés con mayor contundencia o a abandonar el cargo. El mercado teme que una pérdida de independencia de la Fed acabe derivando en tensiones inflacionarias a medio plazo. "Los ataques renovados contra la autonomía de la Reserva Federal están pesando sobre el dólar", señala Thomas Hempell, analista de Generali AM. A ello se suma, añade, la creciente desconfianza hacia Estados Unidos como socio geopolítico, alimentada por episodios como la amenaza de anexionar Groenlandia. Aunque el dólar sigue estando caro en términos reales, una nueva bajada de tipos por parte de la Fed podría reducir aún más el atractivo de los activos estadounidenses. La caída del dólar resulta especialmente llamativa porque se ha producido a pesar del aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro y de la expectativa de que la Reserva Federal pause pronto los recortes de tipos, factores que tradicionalmente habrían apoyado a la moneda. Pese a este contexto, Trump se muestra despreocupado. Desde hace tiempo defiende la conveniencia de un dólar más débil para impulsar las exportaciones y mejorar la competitividad de la industria estadounidense, además de contribuir a reducir el déficit comercial. Incluso ha llegado a sugerir que podría influir directamente en su cotización: "Podría hacer que subiera o bajara como un yoyó". El presidente volvió a cargar contra países como China y Japón, a los que acusa de manipular sus monedas para ganar ventaja comercial. "Siempre querían devaluar el yen o el yuan. Eso dificulta competir", afirmó, añadiendo que, pese a todo, Estados Unidos había mantenido históricamente un dólar fuerte. Desde una perspectiva más estructural, Enguerrand Artaz, estratega de La Financière de l'Échiquier, recuerda que desde mediados de los años noventa la deuda estadounidense se convirtió en el principal activo de reserva mundial, desplazando al oro. Este cambio se vio favorecido, en parte, por la reducción de las reservas de oro de los bancos centrales europeos con la llegada del euro. Sin embargo, señala Artaz, gran parte de esa deuda está hoy en manos de inversores extranjeros, especialmente de China y Japón, mientras que el oro ha vuelto a ganar protagonismo, alcanzando máximos históricos cercanos a los 5.000 dólares por onza. "Si se tienen en cuenta todos los factores, el dólar sigue siendo el principal activo de reserva mundial, aunque el oro pueda disputarle ese papel", concluye. No obstante, advierte de que el mercado de deuda estadounidense podría convertirse en un nuevo foco de tensiones geopolíticas, lo que daría aún más protagonismo al metal precioso en el sistema financiero internacional.

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(Cinco Días, 29-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La FED mantiene los tipos sin cambios en el 3,5%

La Reserva Federal ha comenzado el año optando por una pausa en la bajada de los tipos de interés, en una decisión que contrasta con los deseos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El banco central mantiene el precio del dinero en el rango comprendido entre el 3,5% y el 3,75%. Se trata de la primera vez que la Fed frena el ciclo de recortes iniciado en 2025, después de haber aplicado tres bajadas consecutivas entre septiembre y diciembre de ese año. Con esta decisión, la autoridad monetaria deja los tipos sin cambios tras haberlos reducido desde niveles superiores al 4,25%. En un contexto normal, este movimiento debería haber servido de apoyo al dólar, al enfriar las expectativas de nuevas rebajas a corto plazo. Sin embargo, la moneda estadounidense continúa en mínimos de cuatro años frente a otras divisas, como el euro, y bajo una presión que no se disipa pese a la pausa en la política de relajación monetaria. Pesan más otros factores, como los rumores de una posible intervención coordinada en el mercado dólar-yen, las tensiones geopolíticas derivadas de la política exterior de Estados Unidos y, sobre todo, las reiteradas presiones de la Casa Blanca sobre la Reserva Federal, que ponen en cuestión su independencia. Todo ello tiene más impacto sobre el billete verde que la decisión, ampliamente esperada, de mantener los tipos sin cambios. En diciembre, la Fed culminó un ciclo de tres recortes de 25 puntos básicos que situaron el tipo de referencia en el 3,5%, su nivel más bajo desde septiembre de 2022. En aquel momento, el presidente del organismo, Jerome Powell, ya dejó entrever que el margen para seguir bajando tipos era limitado, al acercarse la política monetaria a una posición considerada "neutral". Esto abría la puerta a un periodo prolongado de espera, condicionado por la evolución de los datos macroeconómicos. La reunión de enero se interpreta precisamente como el inicio de esa fase de pausa. Actualmente, el consenso del mercado solo contempla entre una y dos bajadas adicionales a lo largo de 2026, frente a las tres que se anticipaban hace unos meses. Wall Street no espera el próximo recorte antes del verano. Entonces, ¿por qué continúa la debilidad del dólar? Según Chris Iggo, director de inversiones de AXA IM (BNP Paribas), existen riesgos que van más allá de la geopolítica: "El deterioro de la posición fiscal de Estados Unidos, la posible injerencia política en la política monetaria y la reacción de los inversores globales ante la incertidumbre podrían reducir el peso del dólar en las carteras internacionales". A ello se suma el enfrentamiento abierto entre el presidente estadounidense y Jerome Powell. Las críticas reiteradas de Trump al máximo responsable de la Fed alimentan las dudas sobre la independencia del banco central, especialmente ante la posibilidad de que el mandatario intente forzar su salida antes de que finalice su mandato, previsto para mayo. De producirse, el impacto negativo sobre el dólar podría intensificarse. Antes de esa fecha, aún quedan dos reuniones del Comité Federal de Mercado Abierto: una a mediados de marzo y otra a finales de abril. El mercado confía en que Powell mantenga su hoja de ruta y resista las presiones políticas para acelerar los recortes, que Trump defiende como vía para estimular la economía y abaratar el coste de financiación de la elevada deuda pública estadounidense. Precisamente, el volumen de endeudamiento juega también en contra del dólar. En el tercer trimestre de 2025, el Tesoro colocó un récord de 1,06 billones de dólares en deuda neta negociable, y para el primer trimestre de 2026 prevé nuevas emisiones por valor de 578.000 millones, según datos oficiales. Mientras tanto, la Casa Blanca parece cómoda con este escenario. La debilidad del dólar se ha intensificado en los últimos días, coincidiendo con declaraciones del propio Trump en las que celebraba abiertamente la depreciación de la moneda: "Me parece fantástico", llegó a afirmar.

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(Expansión, 29-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La subida del euro amenaza con forzar al BCE a recortar los tipos

La debilidad del dólar está ejerciendo una presión adicional a la baja sobre una inflación que ya se sitúa muy cerca del objetivo del 2% fijado por el banco central. Mientras tanto, el euro continúa apreciándose con fuerza. En lo que va de 2026, la moneda única acumula una subida cercana al 1,5% y cotiza ligeramente por debajo de los 1,20 dólares, un nivel que no se alcanzaba desde 2021. Este movimiento no responde tanto a una mejora de la economía europea como a la creciente desconfianza que genera Estados Unidos desde el regreso de Donald Trump a la presidencia. Las políticas erráticas de Washington -como el inicio de una guerra arancelaria contra socios tradicionales o los cuestionamientos a la independencia de la Reserva Federal- han erosionado el atractivo del dólar, que durante décadas fue considerado la principal divisa de reserva y uno de los activos refugio por excelencia. Aunque el origen de la fortaleza del euro esté al otro lado del Atlántico, las consecuencias se sienten con claridad en Europa. Varios miembros del Banco Central Europeo han alertado en los últimos días sobre el avance de la moneda única y su posible impacto a la baja sobre la inflación. "El BCE está observando atentamente esta apreciación del euro y sus efectos sobre la evolución de los precios", señaló recientemente el gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, quien añadió que este factor será determinante para la orientación de la política monetaria en los próximos meses. Tradicionalmente, el BCE ha defendido que no persigue un nivel concreto del tipo de cambio euro-dólar y que acepta sus fluctuaciones. No obstante, cuando los movimientos son demasiado abruptos, los responsables del organismo suelen dejar entrever posibles actuaciones indirectas para contenerlos. El problema de una apreciación excesiva del euro, especialmente cuando no está respaldada por una mejora económica, es doble. Por un lado, reduce la competitividad de las empresas exportadoras; por otro, abarata las importaciones y presiona a la baja los precios, lo que dificulta el cumplimiento del objetivo de estabilidad de precios del BCE. Actualmente, la institución mantiene los tipos de interés en el 2% desde junio de 2025. Sin embargo, las previsiones de inflación se mueven en niveles muy ajustados al objetivo del 2%, y una mayor fortaleza del euro podría obligar a reconsiderar la estrategia. El BCE prevé una inflación del 1,9% en 2026, del 1,8% en 2027 y del 2% en 2028, cifras que dejan poco margen de maniobra. Cualquier revisión a la baja implicaría situarse por debajo del objetivo durante varios años. En este contexto, incluso los miembros más conservadores del Consejo de Gobierno comienzan a abrir la puerta a una reacción. El gobernador del Banco de Austria, Martin Kocher, reconoció que si el euro sigue apreciándose, podría ser necesario actuar desde el punto de vista de la política monetaria, una afirmación significativa viniendo de uno de los perfiles tradicionalmente más restrictivos del BCE. La cuestión clave es determinar a partir de qué nivel el tipo de cambio empieza a ser realmente problemático. El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, ya señaló el pasado verano que cotizaciones en torno a 1,17 o incluso 1,20 dólares no resultaban preocupantes, pero que superar claramente ese umbral sí podría generar tensiones. Si el euro termina rebasando con claridad la barrera de los 1,20 dólares, como amenaza con hacer en los últimos días, el BCE podría verse obligado a responder con una bajada de tipos para frenar su apreciación. Los mercados ya han comenzado a anticipar este escenario. Los futuros sobre tipos de interés en la eurozona descuentan ahora un recorte adicional este año, un giro notable respecto a hace apenas unos meses, cuando se esperaba incluso una subida de 25 puntos básicos entre marzo y junio. Con todo, no se prevé una intervención directa del BCE en el mercado de divisas. De hecho, el euro solo ha sido objeto de una actuación coordinada una vez en su historia, en septiembre de 2000, cuando el BCE y la Reserva Federal intervinieron conjuntamente para frenar su fuerte depreciación poco después de su creación. Repetir una operación similar hoy, pero en sentido contrario -vendiendo euros para debilitar la moneda-, no entra por ahora en los planes del banco central, siempre que los mercados sigan funcionando con normalidad.

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(El Economista, 29-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Los jueces reactivarán 60.000 desahucios paralizados tras el fin del decreto ómnibus

Los juzgados reactivarán alrededor de 60.000 procedimientos de desahucio que habían quedado en suspenso tras la derogación del decreto ómnibus. Esta norma, aprobada en diciembre, incluía la revalorización de las pensiones, pero también otras medidas, entre ellas la prórroga de la suspensión de los desalojos de inquilinos vulnerables hasta el 31 de diciembre de 2026. La prohibición de ejecutar desahucios en estos casos se aprobó inicialmente en marzo de 2020, como respuesta al impacto económico de la pandemia. El objetivo era proteger a las familias que habían perdido ingresos. Sin embargo, la medida se fue prorrogando año tras año, lo que ha impedido a miles de propietarios recuperar sus viviendas. Según datos del Observatorio Desca, unos 58.000 arrendadores se han visto afectados. Desde la Asociación de Propietarios de Viviendas en Alquiler (Asval) recuerdan que, aunque otros países adoptaron medidas similares durante la crisis sanitaria, España ha sido el único que las ha mantenido una vez superada la pandemia. Con la derogación del decreto, los propietarios pueden volver a impulsar los procedimientos de desahucio que habían quedado paralizados. Carlos Muñoz, CEO y socio de CIM Tax & Legal, explica que los caseros ya pueden solicitar a los juzgados la reanudación de los procesos, aunque los plazos y trámites variarán según el tipo de propietario. En el caso de los pequeños arrendadores, basta con pedir el levantamiento de la suspensión para que el procedimiento continúe. A partir de ahí, el juzgado debe conceder a los servicios sociales un plazo de dos meses para intentar ofrecer una alternativa habitacional a los inquilinos. Si no se presenta ninguna solución en ese tiempo, se fijará la fecha del lanzamiento. No obstante, Muñoz advierte de que el ritmo dependerá del juzgado concreto, ya que muchos están saturados, lo que puede retrasar los procesos entre tres y cuatro meses incluso cuando solo queda ejecutar el desahucio. La situación cambia cuando el propietario es un gran tenedor -es decir, quien posee diez o más viviendas, o cinco o más si están en zonas tensionadas-. En estos casos se aplica el procedimiento específico previsto en la Ley de Vivienda. El propietario debe acreditar ante el juzgado que, durante los cinco meses previos, ha intentado una mediación con la Administración y los servicios sociales. Si estos no responden en un plazo de dos meses, el proceso puede continuar. Si sí intervienen, debe acreditarse el resultado de esa mediación. Además, los servicios sociales disponen de hasta cuatro meses para buscar una alternativa habitacional si el inquilino se encuentra en situación de vulnerabilidad. La eliminación del decreto también ha reducido el margen de los propietarios para solicitar compensaciones económicas por los impagos sufridos durante la moratoria. Aunque el Gobierno había ido ampliando año tras año el plazo para solicitar estas ayudas, el último decreto establecía como fecha límite el 31 de enero de 2027. Al decaer la norma, vuelve a aplicarse el plazo anterior, que finaliza el 31 de enero de 2026, ampliado al 2 de febrero al coincidir en sábado. Ante esta situación, Carlos Muñoz recomienda a los afectados presentar la solicitud de compensación cuanto antes, incluso aunque no tengan toda la documentación preparada, ya que la Administración concede posteriormente un plazo de diez días para subsanar errores o completar la información. Estas compensaciones no cubren íntegramente las rentas dejadas de percibir, ya que suelen estar limitadas a los importes fijados por el Sistema Estatal de Referencia del Precio del Alquiler de Vivienda (SERPAVI) o por los baremos autonómicos. Además, los plazos de pago son largos: según los casos conocidos, en Madrid se tarda alrededor de un año y en Cataluña entre año y medio y dos años. Desde Asval señalan que en 2024 el 80% de las viviendas recuperadas lo fueron mediante acuerdos extrajudiciales, generalmente mediante el pago de una compensación al ocupante. La mayoría de los procedimientos judiciales quedaron bloqueados por la falta de respuesta de los servicios sociales. De hecho, en el 99% de los casos en los que los jueces solicitaron informes para acreditar la vulnerabilidad de los inquilinos, estos no llegaron o no se ofreció una alternativa habitacional, lo que terminó paralizando los procesos.

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(Cinco Días, 28-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El euro toca los 1,1932 dólares y el Ibex se mantiene en niveles históricos

La incertidumbre generada por la estrategia geopolítica impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está debilitando al dólar. Los inversores están reduciendo su exposición a la divisa estadounidense, lo que ha llevado al euro a escalar hasta los 1,1932 dólares, un nivel que no se veía desde junio de 2021. Este clima de cautela también se refleja en el mercado del oro, que continúa moviéndose en zona de máximos históricos como activo refugio. La pérdida de confianza en el dólar no se limita al cruce con el euro. Frente al conjunto de las principales monedas internacionales, el billete verde cotiza en mínimos de los últimos cuatro años, niveles que no se registraban desde marzo de 2022. Entre los factores que presionan a la divisa figuran la imprevisibilidad de las decisiones políticas de la Casa Blanca -con episodios recientes como el de Groenlandia-, el elevado déficit público de Estados Unidos y la amenaza de un nuevo cierre de la Administración federal. Según Thomas Hempell, responsable de análisis macroeconómico y de mercados en Generali AM, la mejora paulatina de la economía de la eurozona y el estrechamiento de los diferenciales en las expectativas de crecimiento de beneficios dejan margen adicional para la apreciación del euro. No obstante, advierte de que superar de forma sostenida la cota de 1,20 dólares podría resultar complicado, dado el buen momento de la economía estadounidense -con un crecimiento interanual del PIB superior al 5% en el cuarto trimestre- y el impulso continuado del sector de la inteligencia artificial, que siguen respaldando al dólar. En los mercados bursátiles, la Bolsa española consigue mantener un sesgo positivo en una sesión en la que el índice se ha topado nuevamente con sus máximos históricos. A mediodía, el selectivo avanza un 0,2%, mientras que el Euro Stoxx 50, referencia europea, suma un 0,3%. La prudencia de los inversores sigue reflejándose en la fortaleza del euro, que prolonga su tendencia alcista. En Estados Unidos, los futuros anticipan una apertura desigual: el S&P 500 apunta a una subida del 0,2%, mientras que el Dow Jones podría ceder un 0,5%, con el sector tecnológico mostrando un mejor comportamiento en una semana clave para la publicación de resultados de las grandes compañías del sector. La atención de los mercados también se dirige a Japón, donde persiste un clima de inestabilidad. El yen continúa perdiendo terreno frente al dólar, con un tipo de cambio en torno a las 155 unidades por billete verde, mientras que los rendimientos de la deuda repuntan en un entorno de incertidumbre. Aunque las especulaciones sobre una posible intervención oficial frenan las apuestas contra los activos japoneses, los analistas muestran preocupación por el resultado de la subasta de deuda pública a 40 años prevista para mañana. Desde ING señalan que el dólar está tratando de estabilizarse tras dos jornadas de fuertes caídas, con ligeros avances mientras los inversores evalúan los últimos acontecimientos, y no esperan movimientos significativos adicionales salvo que se confirme una intervención en el mercado de divisas. Pese a este intento de estabilización, la moneda estadounidense sigue cerca de sus mínimos y ha vuelto a situarse en el entorno de los 1,19 dólares por euro por segundo día consecutivo. En este contexto, el director de inversiones de Amundi, Vincent Mortier, prevé que el oro continúe ganando atractivo a medida que los inversores reduzcan el peso del dólar en sus carteras. Según explica, la gestora ha mantenido posiciones en el metal precioso durante los últimos dos años y medio y considera que sigue siendo una cobertura eficaz a largo plazo frente a la depreciación del dólar y una vía para preservar el poder adquisitivo. La agenda de la semana está marcada además por la reunión de la Reserva Federal estadounidense, prevista para el miércoles. Aunque los cambios en los tipos de interés no son el principal foco, la cita cobra especial relevancia al tratarse de la primera comparecencia pública de Jerome Powell desde que la Administración estadounidense iniciara una investigación penal contra él, un episodio que ha reavivado los temores del mercado sobre una posible erosión de la independencia del banco central. Dentro del Ibex 35, los mayores avances del día corresponden a Laboratorios Rovi y a buena parte del sector financiero, con valores como Mapfre, Bankinter, Sabadell, Unicaja, BBVA y CaixaBank entre los más destacados, aunque con subidas que no superan el 1,5%. En el lado negativo, Cellnex lidera las caídas con descensos superiores al 2%, acompañada por valores como Acerinox, Repsol y Telefónica, que también cotizan en rojo.

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(Cinco Días, 28-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El Gobierno prevé aprobar la norma que prohíbe ofrecer la contratación de la luz por teléfono

Después de más de un año de tramitación, el Consejo de Ministros prevé aprobar en su reunión de esta semana o en la siguiente el real decreto que desarrolla el Reglamento General de Suministro y Contratación de Energía Eléctrica. La nueva norma elimina, entre otras prácticas, la posibilidad de que las comercializadoras realicen llamadas telefónicas con fines publicitarios o para contratar el suministro eléctrico, salvo en aquellos casos en los que exista una solicitud expresa, clara e informada por parte del consumidor, o cuando la llamada haya sido iniciada por el propio usuario. La restricción se extiende también a las ventas cruzadas y obliga a las compañías a grabar íntegramente las conversaciones, a las que el cliente podrá acceder en un plazo máximo de 20 días. Esta medida ya figuraba en el borrador presentado en agosto de 2024 por el Ministerio para la Transición Ecológica, entonces dirigido por Teresa Ribera, e incorporaba una petición expresa de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. En un informe sobre los mercados minoristas de gas y electricidad, el supervisor alertaba del elevado número de reclamaciones de consumidores que recibían llamadas engañosas sin haber dado su consentimiento, lo que en muchos casos derivaba en contratos con deficiencias o sin información suficiente. La CNMC reclamaba prohibir la contratación telefónica para atajar lo que calificó como un problema estructural. El Ejecutivo también ha tenido en cuenta las advertencias del Defensor del Pueblo, que ha denunciado reiteradamente el alto volumen de quejas ciudadanas y la falta de disposición de algunas empresas para resolver los conflictos. Las personas mayores de 65 años y aquellas con discapacidad aparecen como los colectivos más vulnerables ante este tipo de prácticas. Aunque la Ley General de Telecomunicaciones de 2022 ya reconocía el derecho a no recibir llamadas comerciales no deseadas, no prohibía de forma expresa la contratación, lo que había permitido a las eléctricas seguir utilizando este canal. El real decreto, que supera las 200 páginas, refuerza además las garantías en el proceso de contratación. El consumidor deberá identificarse con su DNI y las comercializadoras estarán obligadas a gestionar y resolver las reclamaciones relacionadas con la calidad del servicio. Los contratos, excepto los del mercado libre, tendrán una duración inicial de un año prorrogable automáticamente y podrán cancelarse en cualquier momento sin penalización cuando se trate de personas físicas acogidas a la tarifa 2.0TD. Las empresas del sector han mostrado su oposición a este punto, al considerar que muchos usuarios con esa tarifa son compañías con múltiples puntos de suministro y reciben un trato similar al de los hogares. En cuanto al cambio de comercializadora, el plazo máximo se fija en diez días. El reglamento servirá como norma de cierre para completar la transposición de la directiva europea del mercado interior de la electricidad de 2019, que hasta ahora solo se había aplicado de forma parcial. Establece un marco común para la comercialización, actualiza la regulación vigente e introduce figuras como la del agregador independiente. La norma también regula la creación del defensor del cliente eléctrico, similar al existente en sectores como la banca o los seguros. Su implantación será voluntaria para las compañías, aunque las resoluciones que adopte tendrán carácter vinculante. Este defensor complementará a los servicios de atención al cliente, que sí son obligatorios. Las grandes eléctricas han reconocido que esta figura podría aportar prestigio, aunque no han decidido aún si la implantarán. Una parte relevante del reglamento se centra en las obligaciones de las comercializadoras, a las que se exigirán mayores requisitos técnicos y económicos. Aquellas con más de 200.000 clientes deberán ofrecer tarifas dinámicas con precios variables a lo largo del día. Además, deberán acreditar solvencia suficiente mediante avales y recursos propios que garanticen el desarrollo de su actividad. Aunque durante la tramitación se planteó exigir un capital mínimo de 500.000 euros a las comercializadoras independientes, finalmente no se ha fijado una cantidad concreta. Las empresas del sector son las encargadas de recaudar, a través de las facturas, los peajes destinados a financiar la distribución y el transporte, los cargos que cubren costes del sistema eléctrico y los impuestos asociados al suministro. En caso de impago por parte de comercializadoras que quiebran o son inhabilitadas, el sistema asume actualmente la deuda de peajes y cargos, mientras que Hacienda soporta la correspondiente a los tributos. Por ello, tanto las grandes compañías como la CNMC venían reclamando mayores garantías, similares a las ya existentes en el mercado mayorista. En España, las comercializadoras del mercado libre solo están obligadas a contar con el capital social mínimo general de 3.000 euros que exige la legislación mercantil. En cambio, las comercializadoras de referencia, que ofrecen el Precio Voluntario al Pequeño Consumidor a hogares y microempresas, deben disponer de un capital mínimo de 500.000 euros y son filiales de grandes grupos como Endesa, Iberdrola, Naturgy o Repsol.

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