(Expansión, 03-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El petróleo cae un 7,6% por los avances en las negociaciones con Irán para acabar con la guerra

El precio del petróleo ha cerrado por debajo de los 105 dólares por barril después de que el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, haya autorizado al Gobierno del país a iniciar conversaciones para tratar de poner fin a la guerra. A este movimiento se suma la disposición de Donald Trump a mantener abierta la vía diplomática, después de trasladar al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, su preferencia por continuar las negociaciones antes de ordenar nuevos ataques. A escasas horas de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, el presidente Donald Trump y el Partido Republicano han encontrado un inesperado alivio en la evolución del conflicto. Irán ha planteado la posibilidad de reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de dos días y recuperar las conversaciones para alcanzar un acuerdo de paz, siempre que Washington acepte una serie de condiciones que Teherán considera razonables. El anuncio ha tenido un efecto inmediato en los mercados energéticos, donde el crudo ha llegado a retroceder un 7,63%, hasta situarse en 104,77 dólares por barril. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, ha señalado que la iniciativa depende ahora de la respuesta estadounidense. Según ha explicado, si Washington acepta las demandas de Irán, el plan podría ponerse en marcha en apenas 48 horas, lo que permitiría restablecer la seguridad en el estrecho de Ormuz y abrir una nueva etapa de negociaciones. No obstante, ha insistido en que la decisión final corresponde a Estados Unidos. Entre las principales exigencias de Teherán figura el levantamiento del bloqueo estadounidense a sus puertos y embarcaciones, así como que cualquier acuerdo contemple el final de las hostilidades en todos los escenarios del conflicto. Esta última condición incluye Líbano, donde Israel mantiene enfrentamientos con Hezbolá, organización aliada de Irán. El Gobierno iraní también reclama la liberación de activos financieros bloqueados en otros países, el fin de las sanciones que afectan a sus exportaciones petroleras y a otros sectores económicos, y el reconocimiento de su control compartido con Omán sobre el estrecho de Ormuz. Esta última pretensión permitiría introducir tasas al tránsito marítimo, una posibilidad contraria al derecho internacional que Teherán justifica como una compensación por los servicios de seguridad prestados a las navieras. Los contactos diplomáticos entre Washington y Teherán se han intensificado durante las últimas semanas con el objetivo de encontrar una salida al conflicto. En este contexto, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, habría enviado recientemente una comunicación al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaei, para favorecer la reanudación del diálogo. La caída del petróleo se ha acelerado después de que la agencia iraní IRNA informara de que Jameneí había autorizado al Ejecutivo civil a negociar el final de la guerra. La Administración Trump parece mostrar, por el momento, una mayor disposición a explorar una solución diplomática antes de emprender nuevas operaciones militares. El presidente estadounidense ha mantenido una conversación con Netanyahu para trasladarle su preferencia por dar margen a las negociaciones. En la misma línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha asegurado que Trump todavía no ha adoptado una decisión definitiva y que apuesta por la vía diplomática. Aunque ha defendido la capacidad militar estadounidense para responder si fuera necesario, ha dejado claro que la prioridad es alcanzar una solución pacífica. Irán también ha movido ficha en el ámbito diplomático con el envío de una delegación a Doha durante el pasado fin de semana. Catar está desempeñando un papel de intermediación y facilitando el intercambio de mensajes entre ambos países. Sin embargo, los avances en las conversaciones conviven con un discurso todavía beligerante por parte de Trump, que el domingo volvió a amenazar con nuevos ataques contra Irán durante un acto en Iowa. El presidente habría abordado también con Netanyahu la posibilidad de reanudar los bombardeos, aunque habría pedido al dirigente israelí que mantenga la contención mientras se comprueba si las negociaciones pueden prosperar. Pese al fuerte descenso registrado durante la jornada, el petróleo continúa cotizando muy por encima de los niveles anteriores a la última escalada del conflicto, iniciada en agosto. La incertidumbre sobre el futuro de la guerra y, especialmente, las exigencias iraníes respecto al control del estrecho de Ormuz siguen alimentando la preocupación de los mercados. El gas natural europeo también ha experimentado un retroceso significativo: el contrato TTF holandés ha caído un 9,6%, hasta los 94 euros por megavatio hora, aunque todavía duplica ampliamente los precios registrados en junio, cuando se produjo la reapertura del paso marítimo. Un eventual acuerdo tendría importantes consecuencias para el mercado energético internacional, ya que por el estrecho de Ormuz circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo. Su cierre ha contribuido a impulsar la cotización del crudo, que acumula una subida del 74% en lo que va de año, a pesar de la corrección de los últimos días. La interrupción del tráfico marítimo y el temor a nuevas restricciones en el suministro han mantenido los precios bajo una fuerte presión. No obstante, desde Julius Baer consideran que la recuperación de las exportaciones petroleras de los países del golfo Pérsico hasta niveles similares a los anteriores al inicio de la guerra debilita los argumentos que justifican unas cotizaciones tan elevadas. Su director de Inversiones, Yves Bonzon, apunta que, si la situación geopolítica se estabiliza, el barril podría volver a situarse por debajo de los 100 dólares y acercarse progresivamente a una horquilla de entre 80 y 90 dólares. Por su parte, Tim Waterer, analista jefe de KCM Trade, considera que las expectativas de avances diplomáticos y la ausencia de una nueva escalada militar durante el fin de semana han reducido, al menos temporalmente, la presión alcista sobre los precios.

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(Expansión, 03-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El PMI de la eurozona modera su crecimiento en octubre, aunque mantiene nueve meses de expansión

La actividad de la industria manufacturera de la zona euro continuó creciendo en octubre, aunque perdió ligeramente impulso respecto al mes anterior. El índice PMI del sector se situó en 52,7 puntos, frente a los 52,9 registrados en septiembre, lo que supone su nivel más bajo de los últimos dos meses, según los datos publicados por S&P Global. Pese a esta moderación, el indicador permaneció por noveno mes consecutivo por encima de los 50 puntos, umbral que marca la diferencia entre expansión y contracción económica. La producción industrial también mantuvo su evolución positiva, aunque a un ritmo más lento. Su indicador descendió hasta los 52,8 puntos, frente a los 53,6 del mes anterior, y alcanzó su registro más bajo en cuatro meses. El avance de la actividad al comienzo del cuarto trimestre se produjo en un contexto de menor crecimiento de los nuevos pedidos y de mayores dificultades en las cadenas de suministro. A pesar de estos condicionantes, las empresas manufactureras continuaron aumentando sus plantillas y elevaron sus compras al ritmo más intenso desde mayo de 2022. También se produjo una importante acumulación de existencias de materias primas, que alcanzó su nivel más elevado en casi cuatro años. Esta evolución responde, en parte, al empeoramiento de los plazos de entrega de los proveedores y al encarecimiento de los materiales, cuya inflación alcanzó su máximo de los últimos cinco meses. La recuperación industrial se extendió a seis de los ocho países de la zona euro incluidos en el estudio. Todos ellos registraron niveles de crecimiento que superaron sus respectivos promedios históricos. Francia e Italia fueron las únicas excepciones, ya que sus sectores manufactureros volvieron a mostrar signos de deterioro. En el caso francés, la incertidumbre política interna continúa agravando las dificultades que atraviesan las empresas industriales. El economista jefe de S&P Global Market Intelligence, Chris Williamson, considera que los últimos resultados confirman la continuidad de la mejor etapa de crecimiento de la industria manufacturera de la zona euro en más de cuatro años. La expansión que se mantiene desde febrero refleja, a su juicio, la capacidad de resistencia de un sector que ha tenido que afrontar numerosos obstáculos, entre ellos los aranceles comerciales, las tensiones en Oriente Medio, el encarecimiento de los costes y los problemas de abastecimiento. No obstante, Williamson advierte de que la persistencia de las presiones sobre los precios podría añadir dificultades a las empresas, al incrementar la presión sobre el Banco Central Europeo para que continúe elevando los tipos de interés durante los próximos meses. Esta perspectiva introduce un nuevo factor de incertidumbre para la industria, que todavía debe consolidar su recuperación en un entorno marcado por el aumento de los costes y las dificultades logísticas.

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(Cinco Días, 03-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Las ventas de coches en España firman el mejor octubre desde 2007 gracias al eléctrico y las marcas chinas

Las matriculaciones de turismos nuevos en España mantienen una evolución positiva, en contraste con el comportamiento de la producción de las fábricas nacionales. Según los datos publicados por las asociaciones de fabricantes (Anfac), concesionarios (Faconauto) y vendedores y reparadores (Ganvam), las ventas de coches alcanzaron en octubre las 98.487 unidades, un 1,8% más que en el mismo mes de 2025. Se trata del mejor resultado para un mes de octubre desde 2007 y supone encadenar cinco meses consecutivos de crecimiento interanual. El avance del mercado se explica, principalmente, por el impulso de los vehículos electrificados y el aumento de las entregas de las marcas chinas. Los coches eléctricos puros y los híbridos enchufables representaron conjuntamente el 31,5% de las matriculaciones de octubre, con un incremento del 43,1% respecto al mismo periodo del año anterior. Entre las marcas con mejores resultados destaca BYD, el mayor fabricante mundial de vehículos enchufables, que ocupó la quinta posición en el mercado mensual. Su modelo Atto 2 fue el tercer coche más vendido, con 1.911 unidades, por detrás del Dacia Sandero, con 3.284, y el Toyota Corolla, con 2.143. MG también mantiene una presencia destacada: su modelo ZS fue el cuarto más matriculado en octubre, con 1.781 unidades, y ocupa la quinta posición en el acumulado del año. Entre enero y octubre se vendieron en España 1,01 millones de turismos, un 6,2% más que durante los diez primeros meses de 2025. Con estos resultados, el sector confía en superar los 1,2 millones de unidades al cierre del ejercicio, aunque el mercado todavía no ha recuperado los niveles anteriores a la pandemia. Anfac ha calificado octubre de mes histórico y ha destacado que las ventas estuvieron cerca de alcanzar las 100.000 unidades, pese a contar con dos días hábiles menos que en octubre del año pasado, debido a que la festividad del 12 de octubre cayó en domingo y no se trasladó al lunes en las comunidades autónomas con mayor volumen de matriculaciones. Por canales de comercialización, las compras de particulares y empresas concentran la mayor parte de las ventas. Los particulares adquirieron 470.966 vehículos, un 7% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que las empresas sumaron 349.681 unidades, con un crecimiento del 4,2%. El canal de alquiladores registró el mayor incremento porcentual, del 8%, aunque su volumen fue más reducido, con 189.898 matriculaciones. Las asociaciones también han destacado la evolución de las emisiones de los vehículos nuevos. En octubre, las emisiones medias de CO2 se situaron en 91,8 gramos por kilómetro, un 8,5% menos que en el mismo mes de 2025. En el conjunto de los diez primeros meses del año, la media descendió hasta los 99,3 gramos por kilómetro, situándose por primera vez por debajo de los 100 gramos. Este resultado está vinculado al crecimiento de los vehículos enchufables, que han contado con el respaldo de las ayudas del Plan Auto+, dotado con 400 millones de euros y vigente hasta el próximo 31 de diciembre. No obstante, las patronales advierten de que los fondos disponibles podrían agotarse durante noviembre y reclaman una ampliación de la dotación y la continuidad del programa en 2027. Faconauto considera necesario conocer con antelación si se mantendrán los incentivos para evitar que se pierda el impulso conseguido en el mercado de vehículos electrificados. Ganvam, por su parte, pide que estas ayudas tengan continuidad y no queden condicionadas por los calendarios electorales. El director general de Anfac, José López-Tafall, ha recordado que la cuota de mercado de los vehículos electrificados en Europa todavía supera en diez puntos porcentuales a la española. Aunque considera que el mercado nacional avanza a buen ritmo, señala que existe margen para acelerar la transición y aproximarse a los niveles de penetración de los principales países europeos. En el ranking de fabricantes, Toyota mantiene el liderazgo del mercado español, con 88.247 unidades vendidas en lo que va de año, gracias, entre otros factores, a su apuesta por los híbridos no enchufables. Volkswagen ocupa la segunda posición, con 65.280 matriculaciones, seguida de Renault, con 57.770. Por modelos, el Dacia Sandero encabeza la clasificación, con 29.210 unidades, por delante del Seat Ibiza, con 23.664, y el Toyota Corolla, con 21.400. Por último, las matriculaciones de vehículos comerciales ligeros aumentaron un 2,1% en octubre y acumulan un crecimiento del 5,4% en los diez primeros meses del año, hasta alcanzar las 163.171 unidades. En cambio, las ventas de vehículos industriales y autobuses descendieron un 10,1% durante octubre, aunque mantienen un balance positivo en el acumulado de 2026, con un avance del 8% y un total de 31.183 unidades.

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(Expansión, 02-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Los fondos cazaopas logran vía libre para invertir fuera del radar en España

El pasado 28 de octubre desaparecieron de los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) las participaciones significativas de varios accionistas de Azkoyen, la compañía navarra que está siendo objeto de una oferta pública de adquisición (opa) presentada por Ohmnia Electronics. Entre las posiciones que dejaron de figurar se encontraban las del fondo de inversión de Navarra, Andbank Wealth Management y Muza Gestión de Activos, con participaciones que oscilaban entre el 1% y el 3% del capital de la empresa fabricante de máquinas expendedoras. Esta desaparición responde a la entrada en vigor de un decreto publicado por el Gobierno el pasado 7 de octubre, que introduce diferentes modificaciones en el ámbito financiero. Una de las principales novedades afecta a las obligaciones de información de los accionistas de empresas sometidas a una opa. A partir de ahora, deberán comunicar sus participaciones cuando alcancen el 3% del capital, en lugar del 1% que se exigía hasta ahora, equiparándose así el umbral al aplicable al resto de sociedades cotizadas. La obligación de informar desde el 1% se mantiene para los inversores domiciliados en paraísos fiscales. El Ejecutivo justifica el cambio por la necesidad de reducir las cargas administrativas, garantizando al mismo tiempo un nivel de transparencia adecuado y más acorde con la regulación europea. La obligación de declarar las participaciones superiores al 1% se introdujo en 2007, después de la disputa por el control de Endesa. En aquel momento, el Gobierno consideró necesario reforzar las exigencias de transparencia en las operaciones de adquisición. La finalidad era identificar rápidamente la entrada de nuevos inversores en compañías afectadas por una opa y permitir al mercado valorar si sus movimientos podían favorecer, obstaculizar o incluso bloquear la operación. La modificación actual supone, en la práctica, que los fondos especializados en este tipo de operaciones podrán adquirir participaciones en empresas españolas sin que sus movimientos sean visibles mientras no alcancen el nuevo límite del 3%. Estos inversores, conocidos como fondos cazaopas, son hedge funds que buscan obtener importantes rentabilidades aprovechando las oportunidades que surgen durante los procesos de adquisición. Su estrategia consiste principalmente en posicionarse en aquellas operaciones en las que consideran probable que se produzca una mejora del precio ofrecido, ya sea por la competencia entre distintos compradores o por la presión del consejo de administración para conseguir una contraprestación superior. Sand Grove, Samson Rock, Harris Associates, Marshall Wace, Millennium y Qube Research figuran entre las entidades que desarrollan este tipo de estrategias, conocidas internacionalmente como event driven. Uno de los ejemplos más destacados de la influencia de estos fondos en el mercado español se produjo durante la pugna por el control de Applus. En aquella operación llegaron a reunir una parte relevante del capital y estuvieron cerca de inclinar el resultado a favor de Apollo Global Management, pese a que su oferta definitiva era la menos elevada. La CNMV tuvo que intervenir para facilitar que prevaleciera la propuesta económicamente más favorable, presentada por el consorcio formado por I Squared y TDR Capital. También se detectaron movimientos de estos inversores durante las opas sobre Sabadell y Ercros, así como en las negociaciones relacionadas con una posible oferta sobre Grifols. Por su parte, los fondos que participaron en la opa sobre MásMóvil en 2020 todavía mantienen litigios al considerar que el precio ofrecido por las acciones fue insuficiente. La mayoría de estos fondos suele mantener posiciones inferiores al 3% del capital de las compañías en las que invierte. Por este motivo, el nuevo umbral permitirá que su presencia pase desapercibida en buena parte de las opas que se desarrollen en España. Esta menor visibilidad también afectará a otros inversores que acceden al capital con intereses más estratégicos, como ha ocurrido en Azkoyen con el fondo de inversión de Navarra. Frente a este criterio, otros mercados mantienen obligaciones de información más estrictas. Es el caso del Reino Unido, donde sigue siendo obligatorio declarar participaciones superiores al 1% cuando una empresa está sometida a una opa. Así sucede en la actual oferta de la familia Cosmen y Asterion sobre Mobico, en la que fondos como Citadel, Two Sigma y Connor Clark han tenido que comunicar que controlan más del 1% del capital de la compañía británica.

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(Expansión, 02-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Los expertos avisan: la subida de precios es estructural y dañará el consumo

La evolución de los precios, los costes de financiación, el comportamiento del consumo y la situación geopolítica serán factores determinantes para comprobar si la desaceleración económica se mantiene dentro de unos límites moderados o se intensifica durante los próximos trimestres. Así lo recoge el Consenso Económico y Empresarial de PwC, que advierte de los riesgos asociados al actual escenario inflacionista. El encarecimiento de la energía y los carburantes, que posteriormente se ha trasladado a otras materias primas, los servicios y los productos de consumo, podría prolongar sus efectos incluso si cesan las hostilidades en Oriente Próximo. Los expertos alertan de que la escalada de precios provocada por la guerra entre Estados Unidos e Irán, iniciada el pasado febrero, puede consolidarse y dar paso a un periodo de inflación más persistente y difícil de controlar. Esta es una de las principales conclusiones del informe correspondiente al cuarto trimestre del año, elaborado a partir de las opiniones de más de 450 empresarios, directivos y analistas. El 52% de los participantes considera que el actual repunte de los precios en España marca el comienzo de una etapa de inflación estructuralmente más elevada, que podría prolongarse y cuya corrección resultaría complicada incluso mediante los ajustes de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo. Por el contrario, el 25% interpreta que se trata de un episodio temporal, mientras que otro 15% cree que es un riesgo asumible siempre que el BCE responda con suficiente firmeza. Los encuestados identifican distintos elementos que pueden mantener la presión inflacionista en los próximos meses. Para el 63%, la mayor contribución al aumento de los precios procederá de la combinación de energía, alimentos y servicios. La coincidencia de estos factores podría dificultar la moderación del IPC y prolongar sus efectos sobre el conjunto de la economía. Uno de los principales riesgos se encuentra en la pérdida de capacidad adquisitiva de los hogares. Después de tres meses consecutivos con incrementos del IPC superiores al 4%, hasta alcanzar el 4,9% en septiembre y octubre, los expertos advierten de las consecuencias que tendría mantener esta tendencia durante un periodo prolongado. El 45% considera que el impacto será diferente en función del nivel de renta de cada hogar si los precios continúan creciendo por encima de los salarios. Además, el 39% prevé una reducción del poder adquisitivo que podría traducirse en ajustes del consumo y del ahorro, al evolucionar las remuneraciones por debajo de la inflación. Otro 31% señala el riesgo de que las reivindicaciones salariales y sus posteriores repercusiones sobre los costes empresariales terminen alimentando nuevas subidas de precios, especialmente en determinados sectores. La mayor inflación registrada en España respecto a la media de la eurozona, cercana al 5% frente al 3,8%, también preocupa a los participantes en el estudio. Para el 47% de los empresarios, directivos y expertos consultados, esta diferencia responde principalmente a la fortaleza de la demanda interna y del turismo, que están contribuyendo a mantener la presión sobre los precios. En este escenario, la política monetaria del Banco Central Europeo adquiere especial relevancia. Tras elevar los tipos de interés hasta el 2,5% el pasado septiembre, el 76% de los encuestados considera que la decisión ha sido adecuada y necesaria para contener las expectativas inflacionistas, aunque algunos entienden que la respuesta llegó tarde. Además, el 86% contempla nuevas subidas de los tipos antes de finalizar el año y considera elevada la probabilidad de que se produzcan, en función de cómo evolucione la inflación. En cuanto a las perspectivas de actividad, el Consenso de PwC anticipa una moderación del crecimiento de la economía española, con un avance estimado del 2,4% en 2026 y próximo al 2% en 2027. Entre los obstáculos para mantener el ritmo de expansión destaca la falta de mano de obra. El 41% de los participantes señala que, pese a existir suficiente demanda, las dificultades para encontrar trabajadores están limitando la capacidad de crecimiento de las empresas. Las previsiones sobre el consumo también muestran un deterioro respecto al anterior informe. El porcentaje de expertos que espera que el gasto de los hogares se mantenga estable ha bajado del 65% al 53%, mientras que aumenta del 24% al 42% la proporción de quienes anticipan una reducción. Este cambio de expectativas refleja la preocupación por el efecto combinado de la inflación, la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento de la financiación sobre las decisiones de gasto de las familias.

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(El País, 02-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El euríbor no da tregua: cierra octubre en el 3,239% y sigue encareciendo las hipotecas

El euríbor ha cerrado octubre en el 3,239%, ligeramente por debajo del 3,247% registrado en septiembre. El descenso, de apenas 0,008 puntos porcentuales, pone fin a tres meses consecutivos de subidas, aunque mantiene el indicador por encima del 3% y en niveles máximos de más de dos años. Esta pequeña corrección no evitará que los titulares de hipotecas variables que revisen ahora sus préstamos tengan que afrontar un nuevo incremento de las cuotas. El motivo es que el índice continúa claramente por encima de los valores de referencia de hace seis y doce meses. En octubre de 2025, el euríbor se situaba en el 2,187%, más de un punto por debajo del nivel actual, mientras que en abril de este año alcanzaba el 2,747%, casi medio punto menos. Por tanto, tanto las revisiones anuales como las semestrales se traducirán en un encarecimiento de los préstamos. De acuerdo con las estimaciones del comparador financiero Kelisto, una hipoteca media de 181.000 euros, a 25 años y con un diferencial de 1,15 puntos sobre el euríbor, experimentará una subida de unos 100 euros mensuales si la revisión es anual. Esto supondrá un desembolso adicional de aproximadamente 1.202 euros al año, un 11,2% más. Para quienes actualicen el interés cada seis meses, el incremento estimado será de unos 46 euros al mes, lo que representa alrededor de 278 euros durante el próximo semestre. Estas cantidades son orientativas, ya que el impacto concreto depende del capital que quede pendiente, el diferencial aplicado por el banco, el plazo de amortización y la fecha de contratación del préstamo. La mayoría de las hipotecas se rigen por el sistema de amortización francés, en el que al principio se destina una mayor parte de la cuota al pago de intereses, mientras que con el paso del tiempo aumenta el porcentaje dedicado a devolver el capital. Por este motivo, las subidas del euríbor suelen tener un efecto menor sobre quienes se encuentran en la fase final de su préstamo. Los hipotecados que estén soportando un aumento de sus cuotas también pueden tratar de modificar las condiciones de financiación. Entre las alternativas se encuentran negociar con la entidad un cambio en el contrato o trasladar la hipoteca a otro banco para pasar de un tipo variable a uno fijo o mixto. En la mayoría de los casos, estas operaciones no tienen coste, aunque el cliente deberá asumir el importe de una nueva tasación de la vivienda. El dato de octubre supone un pequeño respiro después de la escalada registrada durante los últimos meses. El euríbor comenzó 2026 en el 2,245% y llegó a bajar hasta el 2,221% en febrero. Sin embargo, a partir de marzo cambió de tendencia, en un contexto marcado por el conflicto en Oriente Próximo y el encarecimiento de las materias primas energéticas. El indicador avanzó hasta el 2,565% en marzo, el 2,747% en abril y el 2,804% en mayo. Tras retroceder ligeramente en junio, cuando se situó en el 2,798%, volvió a subir en julio y agosto, hasta alcanzar el 2,855% y el 2,954%, respectivamente. En septiembre dio un nuevo salto, hasta el 3,247%. La portavoz del bróker financiero iAhorro, Laura Martínez, considera que el ligero retroceso de octubre es una señal positiva, aunque insuficiente para confirmar un cambio de tendencia. A su juicio, el hecho de que el euríbor continúe por encima del 3% y la evolución de las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) serán determinantes para anticipar su comportamiento durante los próximos meses. La evolución del indicador refleja la incertidumbre de los mercados sobre la política monetaria que deberá aplicar el BCE para contener la inflación. El organismo elevó los tipos de interés en septiembre en 25 puntos básicos, hasta situar la facilidad de depósito en el 2,5%, después de haber aprobado otro incremento de la misma magnitud en junio. Sin embargo, en su reunión de octubre decidió mantener los tipos sin cambios. Esta pausa no implica necesariamente que haya concluido el proceso de endurecimiento monetario. La inflación continúa siendo el principal motivo de preocupación. En España, el IPC se ha mantenido en octubre en el 4,9%, su nivel más elevado desde febrero de 2023. El encarecimiento de la energía sigue presionando los precios, mientras que el conflicto en Oriente Próximo y las tensiones en los mercados energéticos elevan el riesgo de que el aumento de los costes termine trasladándose al conjunto de la economía. Diego Barnuevo, analista de mercados de Ebury, considera que el euríbor podría estar aproximándose a su nivel máximo si el BCE decide mantener una pausa prolongada en los tipos de interés después de diciembre. En ese escenario, el indicador a doce meses estaría más cerca de tocar techo. No obstante, advierte de que la persistencia de las tensiones geopolíticas y los elevados precios de la energía siguen representando un riesgo importante para esta previsión. Diciembre será la próxima cita relevante para los mercados. Una parte de los inversores contempla la posibilidad de que el BCE vuelva a subir los tipos si la inflación continúa alejada de su objetivo del 2%. Laura Martínez prevé que, pese a la decisión de mantenerlos sin cambios en octubre, Fráncfort podría aprobar un nuevo incremento en diciembre, lo que llevaría al euríbor a cerrar el año por encima de sus niveles actuales.

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(La Vanguardia, 02-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La inflación se mantiene en el 4,9% por el empuje de los combustibles

La inflación se mantuvo en el 4,9% en octubre, según el indicador adelantado publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El dato pone fin a la escalada de los últimos meses, pero no supone una mejora en el coste de la vida, ya que los precios de la cesta de la compra continúan en niveles que no se registraban desde 2023. El encarecimiento de los combustibles y de la energía, intensificado desde finales de febrero por la guerra en Oriente Próximo, sigue presionando el índice. Además, el resultado ha superado las expectativas de algunos analistas, que confiaban en una moderación más acusada gracias a las rebajas fiscales vigentes. La inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, también permanece estable por segundo mes consecutivo en el 3,1%. La evolución de los precios durante 2026 ha estado marcada por importantes oscilaciones, condicionadas por las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán, la volatilidad de las materias primas energéticas y los efectos de determinados fenómenos meteorológicos sobre la producción agrícola, como la sequía que ha afectado a Europa durante el verano. El ejercicio comenzó con tasas interanuales relativamente moderadas, del 2,3% tanto en enero como en febrero. Sin embargo, en marzo la inflación repuntó hasta el 3,4% y se situó en torno al 3,2% durante el segundo trimestre. La presión volvió a intensificarse en verano, con avances del 3,6% en julio y del 4,3% en agosto, hasta alcanzar el 4,9% en septiembre. En octubre, el indicador se mantiene en ese nivel después de cuatro meses consecutivos de incrementos. Esta estabilización se produce pese a la continuidad de las rebajas fiscales incluidas en el tercer paquete de medidas anticrisis, aprobado el pasado 29 de septiembre y posteriormente convalidado por la Diputación Permanente del Congreso. El resultado ha sorprendido a los servicios de estudios, cuyas previsiones apuntaban a escenarios diferentes. Funcas esperaba una reducción de tres décimas de la tasa general, hasta el 4,6%, y una moderación de la subyacente al 2,9%, confiando en el efecto de las medidas fiscales sobre los carburantes. En cambio, otros centros de análisis, como el ICAE, anticipaban un repunte de una décima, hasta el 5%, debido al encarecimiento de la electricidad y el gasóleo. Finalmente, el aumento mensual del 0,6% ha dejado inalterada la tasa interanual, como consecuencia de la evolución contrapuesta de los distintos componentes. La bajada de los combustibles y lubricantes ha contribuido a contener los precios, mientras que el incremento del gas y de los combustibles líquidos, junto con una menor caída de los paquetes turísticos respecto a octubre de 2025, ha ejercido presión al alza. A falta de conocer los datos definitivos del INE y el desglose completo de los componentes de la cesta de consumo, el avance publicado apunta a que los alimentos y las bebidas no alcohólicas están resistiendo, por el momento, el impacto del conflicto en Oriente Próximo. Aunque sus precios continúan aumentando, lo hacen a un ritmo inferior al de octubre del año pasado y su tasa interanual se sitúa aproximadamente dos puntos por debajo de la inflación general. Las perspectivas para los últimos meses del ejercicio siguen marcadas por la incertidumbre y la persistencia de las presiones inflacionistas. La economista sénior de Funcas, María Jesús Fernández, prevé que el petróleo se mantenga ligeramente por encima de los 100 dólares por barril durante lo que queda de 2026, antes de iniciar un descenso progresivo hacia los 85 dólares a lo largo del próximo año. No obstante, advierte de que la incertidumbre geopolítica continúa condicionando las expectativas y puede provocar cambios bruscos en las cotizaciones de los mercados de futuros. Más allá de las fluctuaciones de la energía, los analistas consideran que la resistencia de los precios responde también a factores estructurales. Fernández señala que la inflación subyacente tardará más en moderarse que el índice general, especialmente por la evolución de los servicios, cuyos precios apenas muestran señales de desaceleración. Esta tasa se ha mantenido durante todo el año en torno al 4% y, según sus previsiones, podría no bajar del 3% durante 2027. La persistencia de estas presiones contribuye a explicar la diferencia entre la inflación española y la media de la eurozona. En España, la demanda mantiene una intensidad mayor, impulsada por el crecimiento económico, la actividad turística y el aumento de la población, que ronda las 500.000 personas anuales. A este escenario se añaden las dificultades de las empresas para encontrar trabajadores, un problema que limita su capacidad para ampliar la oferta y responder al incremento de la demanda.

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(El Economista, 02-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La mitad de los españoles no tiene ni 5.000 euros ahorrados para imprevistos

Con motivo del Día Mundial del Ahorro, que se celebró este sábado 31 de octubre, resulta oportuno analizar cuánto dinero tienen reservado las familias españolas. Los datos reflejan una situación desigual y poco alentadora, ya que una parte importante de la población tiene dificultades para mantener un ahorro estable. Según el barómetro publicado por la plataforma Mintos, casi la mitad de los españoles cuenta con menos de 5.000 euros ahorrados y uno de cada diez no dispone de ningún dinero reservado. Estas conclusiones proceden de una encuesta realizada a más de 1.200 personas en nuestro país. Uno de los factores que mejor explica las diferencias entre hogares es su nivel de ingresos. El estudio de BBVA Research «¿Quién ahorra en España? Heterogeneidad en la capacidad de ahorro de los hogares», elaborado por las economistas Noelia Cámara y Sirenia Vázquez, estima que el 33,6% de las familias españolas tiene una tasa de ahorro negativa, lo que significa que su consumo anual supera la renta disponible. Esta situación afecta especialmente a los hogares con menos recursos. Entre el 10% de las familias con menores ingresos, el 75,8% gasta más de lo que percibe, mientras que entre el 10% con rentas más elevadas este porcentaje se reduce al 9,2%. Las diferencias también se aprecian en los ingresos anuales medianos. Los hogares que no consiguen ahorrar disponen de 25.759 euros, frente a los 42.896 euros de aquellos que sí logran reservar parte de su renta. Esta brecha ayuda a entender por qué una tasa de ahorro nacional elevada puede ocultar situaciones de vulnerabilidad económica. Las familias con menos ingresos destinan una proporción mayor de sus recursos a cubrir necesidades básicas y, por tanto, cuentan con menos margen para acumular ahorros. De acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de ahorro de los hogares se situó en el segundo trimestre del año en el 11% de la renta disponible bruta, una vez eliminados los efectos estacionales y de calendario. En este contexto, el nivel de ingresos resulta determinante para poder mantener una capacidad de ahorro a largo plazo. El análisis de BBVA Research también identifica diferencias relacionadas con el tamaño de las familias. Cada miembro adicional del hogar se asocia, de media y manteniendo constantes el resto de las variables, con una reducción de 9,75 puntos porcentuales en la tasa de ahorro. Este efecto es todavía más acusado entre los hogares con menor capacidad económica. Los datos de Mapfre ofrecen otra perspectiva sobre cuánto consiguen ahorrar los españoles cada mes. Según su informe «¿Cómo ahorran los españoles? Tendencias y opiniones sobre el ahorro y la inversión», siete de cada diez ciudadanos logran reservar una parte de sus ingresos, aunque las cantidades son relativamente reducidas. El ahorro mensual medio se sitúa en torno a los 265 euros, con diferencias entre hombres y mujeres. Ellos destinan una media de 306 euros al mes, mientras que ellas reservan unos 236 euros. Además, aproximadamente el 20% de la población ahorra más de 400 euros mensuales, un grupo que contribuye a elevar el promedio general. Sin embargo, las cifras medias pueden ofrecer una imagen distorsionada de la realidad, ya que las cantidades más elevadas de determinados grupos incrementan el resultado global. Una encuesta de Funcas de 2025 muestra con claridad estas diferencias: los hogares que ingresan entre 4.000 y 5.000 euros al mes ahorran alrededor de 750 euros, frente a los aproximadamente 190 euros que consiguen reservar aquellos con ingresos de entre 600 y 1.000 euros. La distancia alcanza los 560 euros mensuales, lo que supone más de 6.700 euros al año. Se trata de una diferencia considerable, que permite a las familias con mayores ingresos no solo afrontar sus gastos habituales, sino también acumular capital y patrimonio. El informe de Mapfre señala, además, que la falta de ingresos suficientes, las dificultades para llegar a fin de mes y el encarecimiento del coste de la vida son los principales obstáculos para ahorrar. De hecho, el 59% de las personas que actualmente no consigue reservar dinero afirma que sí podía hacerlo anteriormente.

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(Expansión, 30-10-2026) | Mercantil, civil y administrativo

De Cos, el favorito de los expertos para suceder a Lagarde

Pablo Hernández de Cos, actual director gerente del Banco de Pagos Internacionales, parte como el candidato mejor posicionado para suceder a Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo (BCE). Distintas fuentes de Bruselas implicadas en el futuro proceso de elección consideran que cuenta con el perfil profesional más completo y la preparación más adecuada para asumir el cargo. Aunque reconocen que su principal rival, el neerlandés Klaas Knot, también reúne importantes cualidades y goza de un notable prestigio internacional, la mayoría se inclina por el antiguo gobernador del Banco de España. Esta percepción coincide con la opinión predominante entre los economistas. Varias encuestas realizadas durante los últimos meses por Financial Times y, más recientemente, por Bloomberg sitúan a Hernández de Cos como favorito para ocupar la presidencia de la autoridad monetaria europea. Knot, que dirigió el Banco de Países Bajos y presidió el Consejo de Estabilidad Financiera, es su principal competidor. No obstante, la solvencia técnica y la trayectoria profesional no serán los únicos factores que determinen el resultado. La designación estará condicionada por un complejo entramado de negociaciones políticas y equilibrios entre los distintos países de la Unión Europea. La elección del próximo presidente del BCE forma parte de una negociación más amplia en la que también deberán distribuirse otras responsabilidades relevantes, como la dirección de Operaciones de Mercado y el puesto de economista jefe. Las previsiones apuntan a que estos dos cargos recaerán en representantes de Francia y Alemania, respectivamente. Esta distribución podría influir en las posibilidades de Hernández de Cos, especialmente si la candidatura francesa para economista jefe termina imponiéndose. Algunos consideran que sería complicado combinar ambos perfiles, dado que el exgobernador español está considerado una figura favorable a una política monetaria más expansiva. Francia, por su parte, podría aportar un enfoque más prudente debido a las tensiones que atraviesa su mercado de deuda. Sin embargo, no existe una incompatibilidad automática entre estas posiciones, como demuestra la etapa del neerlandés Wim Duisenberg al frente del BCE, cuando el economista jefe alemán Otmar Issing mantenía una orientación más restrictiva. En el ámbito nacional, Hernández de Cos dispone de un respaldo político amplio. Tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, apoyan su candidatura. Aunque la posición del Ejecutivo español en determinados debates europeos, como el relativo a la política migratoria, podría haber reducido su capacidad de influencia en Bruselas, los contactos diplomáticos consideran que esta circunstancia no debería perjudicar necesariamente las opciones del candidato. La negociación decisiva tendrá lugar en la cumbre de presidentes prevista para diciembre en el Consejo Europeo, cuando España podría encontrarse con un Gobierno en funciones. Aun así, esta situación tampoco se considera un obstáculo determinante. Junto a su experiencia profesional, Hernández de Cos cuenta con otros argumentos a su favor: representa a una de las grandes economías europeas con mejor comportamiento y España todavía no ha ocupado la presidencia del BCE. La elección de Klaas Knot, en cambio, supondría conceder por segunda vez esta responsabilidad a Países Bajos, pese a tratarse de un país de menor dimensión económica.

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(El País, 30-10-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La economía de Estados Unidos acelera en el tercer trimestre al crecer un 3,4% impulsada por la IA

La economía de Estados Unidos aceleró su crecimiento durante el tercer trimestre, impulsada por la inversión privada, el consumo de los hogares y el gasto público, con la industria de la inteligencia artificial (IA) como uno de los principales motores. El producto interior bruto (PIB) avanzó un 3,4% en tasa anualizada entre junio y septiembre, frente al 2,2% del trimestre anterior, según los datos publicados este jueves por la Oficina de Análisis Económico (BEA). El resultado superó las previsiones de los analistas, que esperaban una aceleración más moderada, hasta aproximadamente el 3%. La BEA atribuye este avance principalmente al incremento de la inversión, el consumo y el gasto público, aunque parte del crecimiento quedó compensado por la caída de las exportaciones. Las importaciones, que se descuentan al calcular el PIB, también aumentaron y registraron un mayor incremento que en el trimestre anterior. Los resultados reflejan la resistencia de la economía estadounidense, que ha mantenido un ritmo sólido de actividad pese a las consecuencias de la guerra con Irán, las tensiones energéticas y el deterioro de la confianza de numerosos hogares. La inflación continúa presionando el presupuesto de las familias y alcanzó el 3,7% en septiembre, por encima de lo esperado. Así, el crecimiento económico convive con un creciente malestar social por el encarecimiento del coste de la vida y las dificultades para mantener el poder adquisitivo. El precio de los carburantes ilustra esta situación. La gasolina, utilizada por la mayoría de los conductores estadounidenses, alcanza los 4,22 dólares por galón, equivalente a 3,785 litros, un 45% más que hace un año. El encarecimiento tiene un impacto especial en un país donde los desplazamientos diarios suelen cubrir grandes distancias. El diésel también registra fuertes subidas: el galón se sitúa en 6,34 dólares, un 80% más, lo que aumenta los costes de transportistas y agricultores. Pese a estas dificultades, los principales indicadores macroeconómicos mantienen una evolución favorable. El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, afirmó el miércoles que la actividad económica sigue expandiéndose a un ritmo sólido y que el gasto interno conserva su fortaleza, aunque persiste la incertidumbre derivada, entre otros factores, de la situación geopolítica. La Fed decidió mantener sin cambios los tipos de interés, en un contexto marcado por las presiones inflacionistas. La economía estadounidense ha logrado absorber el impacto de los aranceles, las tensiones energéticas relacionadas con el conflicto en Oriente Próximo y los cambios asociados a la expansión de la inteligencia artificial. El mercado laboral continúa creciendo, aunque a un ritmo más moderado, en parte por el endurecimiento de la política migratoria de Donald Trump. La tasa de desempleo ronda el 4,2%, un nivel históricamente bajo que se mantiene desde hace meses. Warsh destacó que la actividad del tercer trimestre habría registrado un impulso adicional gracias al consumo, cuyo crecimiento podría haber superado el 3%, y a la inversión empresarial, que avanzaría a un ritmo cercano a los dos dígitos. El gasto de capital representa una proporción históricamente elevada del PIB y, aunque la inversión tecnológica encabeza esta evolución, el aumento también se extiende a otras áreas de la economía. El presidente de la Reserva Federal vinculó parte de estas perspectivas favorables a las mejoras de productividad asociadas a la adopción de la IA. La inversión en inteligencia artificial se ha convertido en uno de los factores que explican el dinamismo económico de los últimos trimestres. Las grandes compañías tecnológicas y los laboratorios especializados están destinando importantes recursos a la adquisición de chips y al desarrollo de centros de datos, infraestructuras esenciales para entrenar y ejecutar los nuevos sistemas de IA. Este gasto impulsa la inversión empresarial y contribuye a sostener el crecimiento, aunque persiste la brecha entre los buenos resultados agregados de la economía y la percepción de muchos ciudadanos, que siguen acusando el encarecimiento de los bienes y servicios básicos.

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