(El Economista, 09-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

La ley antiblanqueo refuerza el celo sobre las fundaciones y ONG

La normativa antiblanqueo refuerza el control sobre fundaciones y asociaciones sin ánimo de lucro, al considerarlas ámbitos especialmente sensibles frente a la financiación del terrorismo y otras actividades ilegales, según el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Estas organizaciones deberán recopilar y conservar información sobre donantes y beneficiarios cuando sus proyectos se desarrollen en países de riesgo y las operaciones superen los 1.000 euros. En los casos en que no sea posible identificar individualmente a los donantes, tendrán que analizar el perfil global del colectivo y sus características principales. Estas exigencias se recogen en un proyecto de Real Decreto que el Gobierno está preparando para adaptar la normativa española al futuro marco europeo de prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, cuya aplicación está prevista para 2027. Con ello, España busca adelantarse y alinearse progresivamente con la regulación comunitaria. Hasta ahora, estas entidades estaban sujetas a obligaciones más flexibles, centradas en identificar riesgos y aplicar mecanismos de control adecuados según el nivel de exposición, especialmente en relación con el uso de los fondos y la correcta ejecución de sus actividades. Dentro de este grupo se incluyen organizaciones con fines de interés general, como las de carácter benéfico, religioso, educativo, cultural o social. El nuevo decreto obligará además a realizar análisis de riesgos a nivel sectorial y a verificar de forma más estricta el destino de los fondos en proyectos desarrollados en zonas sensibles, lo que podría conllevar la necesidad de auditorías externas. En paralelo, la normativa también endurece las obligaciones de las entidades financieras, que deberán evaluar con mayor detalle los riesgos asociados a clientes pertenecientes a este tipo de organizaciones, así como las medidas de prevención que aplican. En caso de rechazar su relación con ellas, los bancos tendrán que justificar por escrito los motivos. Cabe destacar que el Consejo de Seguridad de la ONU reconoce a estas entidades una excepción que les permite movilizar fondos para ayuda humanitaria, incluso en contextos donde existen sanciones o congelación de activos. Muchas de estas organizaciones operan precisamente en zonas de conflicto o en situaciones extremas para asistir a poblaciones vulnerables. A nivel europeo, esta particularidad también se contempla, estableciendo sistemas de certificación para aquellas organizaciones que cumplen con estándares elevados de transparencia y control, con el fin de evitar usos indebidos. Desde el ámbito del Tercer Sector se ha pedido al Gobierno que estas nuevas obligaciones no dificulten su labor mediante cargas excesivas, ni provoquen bloqueos de cuentas bancarias por parte de entidades que actúan con cautela ante posibles sanciones o incumplimientos normativos. Asimismo, reclaman una mayor coordinación entre organismos como el Tesoro, el Sepblac, el Ministerio de Asuntos Exteriores y el sector financiero, mediante mecanismos estables que ayuden a interpretar correctamente tanto las obligaciones como las excepciones previstas en la normativa.

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(El Periódico, 09-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El Gobierno aprobará en mayo la ley que prohíbe a los menores de 16 años ceder su imagen a las redes sociales

El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha informado de que el Gobierno enviará en mayo al Congreso el proyecto de ley sobre el derecho al honor y a la intimidad personal. Esta norma considerará ilegítima la utilización y difusión de imágenes o audios alterados mediante Inteligencia Artificial sin el consentimiento de la persona afectada, lo que se conoce como deepfakes. Durante su intervención en la Comisión Constitucional del Congreso, el ministro explicó que, una vez se reciban los informes necesarios, el texto será aprobado en segunda vuelta por el Consejo de Ministros antes de iniciar su tramitación parlamentaria. Según detalló, la futura ley aclarará en el entorno digital qué implica el consentimiento al compartir imágenes en redes sociales. Además, reforzará la protección de los menores al fijar en 16 años la edad mínima para autorizar el uso de su propia imagen. La normativa también pretende ofrecer mayores garantías a las víctimas de delitos, al impedir que los responsables obtengan beneficios económicos o ventajas difundiendo relatos que puedan afectar a la dignidad de quienes los han sufrido.

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(El País, 09-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Las empresas españolas ya han recibido 5.550 millones para aliviar los aranceles de Trump pero apenas piden avales del ICO

Las empresas españolas ya han recibido 5.550 millones de euros para mitigar el impacto de los aranceles impulsados por Donald Trump, lo que representa cerca de la mitad de los fondos movilizados por el Gobierno. Un año después del inicio de esta guerra comercial, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha presentado en el Congreso un balance de la situación y de las medidas adoptadas. Durante su comparecencia ante la Comisión de Economía, Comercio e Industria, ha repasado las iniciativas puestas en marcha por el Ejecutivo, destacando su buena acogida en general, aunque con una excepción notable: la escasa utilización de la línea de avales del ICO, dotada con 5.000 millones. Cuerpo subrayó la importancia de seguir respaldando a las empresas en un entorno de incertidumbre, especialmente para mantener su presencia en el mercado estadounidense y prepararlas ante posibles futuros impactos. Su intervención sirvió para dar a conocer el primer informe de ejecución del Plan de Respuesta y Relanzamiento Comercial, activado al inicio del conflicto. De los 11.730 millones de euros previstos en este plan, distribuidos en siete áreas, las empresas habían recibido hasta el cierre del primer trimestre de 2026 un total de 5.550 millones, es decir, el 47,3% del total. Sin embargo, este porcentaje oculta el bajo uso de los avales del ICO, que apenas han alcanzado los 173 millones desde abril de 2025, lo que supone solo un 3,4% de su capacidad. Aun así, el ministro destacó que la mayoría de las operaciones han sido realizadas por pymes y que gran parte de las solicitudes proceden del sector de la automoción, uno de los más afectados por los aranceles. El informe también refleja una ejecución limitada de la línea ICO Crecimiento, dotada con 750 millones más 180 millones adicionales de fondos europeos Next Generation para proyectos de inversión y modernización. En este caso, la baja utilización se explica por su reciente puesta en marcha, en febrero, lo que ha permitido movilizar hasta ahora 73,4 millones, un 7,8% del total. En contraste, otros instrumentos han tenido una elevada demanda. Entre ellos, destacan los 1.578 millones canalizados a través de seguros de crédito gestionados por Cesce, que han beneficiado a 52 operaciones, con otras solicitudes en estudio por valor de 800 millones. También sobresalen los 1.500 millones procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y los 1.161 millones concedidos mediante líneas de financiación del ICO para inversión y capital circulante. Durante su intervención, el ministro reiteró el compromiso del Gobierno de apoyar a las empresas exportadoras hacia Estados Unidos, pero también animó a diversificar mercados para reducir la dependencia de ese país y sortear políticas proteccionistas. En este sentido, señaló la importancia de reforzar relaciones comerciales con socios considerados más estables, como los países de Mercosur o economías como India, Australia e Indonesia. Asimismo, destacó el valor del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, que entrará en vigor el 1 de mayo, y que eliminará más del 90% de los aranceles a productos europeos. Según explicó, esta medida supondrá un ahorro anual de unos 4.000 millones de euros para las empresas europeas y de 500 millones para las españolas, lo que representa una oportunidad relevante para los sectores más perjudicados por las medidas comerciales de Estados Unidos.

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(El País, 09-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El precio del petróleo se desploma tras el acuerdo para un alto el fuego de dos semanas en Irán

El petróleo se ha convertido en un indicador clave del sentimiento de los inversores respecto al desarrollo del conflicto con Irán. La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de aplazar el ultimátum contra el país y anunciar un alto el fuego temporal de dos semanas ha dado un respiro momentáneo a los mercados energéticos, que llevaban semanas marcados por una fuerte inestabilidad desde el inicio de los ataques sobre Teherán a finales de febrero. Tras conocerse la tregua -condicionada a que Irán permita el tránsito por el estrecho de Ormuz-, los precios del crudo en Estados Unidos y Europa registraron fuertes caídas. El barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia en EE. UU., que había estado cerca de los 110 dólares, descendió hasta situarse en torno a los 91 dólares. La caída llegó a alcanzar el 19,4%, la mayor desde la guerra del Golfo de 1991, después del anuncio de Trump poco antes de que venciera su ultimátum. En Europa, el brent también se desplomó hasta un 16%, situándose cerca de los 93 dólares por barril. Por su parte, el gas europeo -referenciado en el contrato TTF- retrocedió un 17%, hasta los 44 euros por megavatio hora. En contraste, el mercado de los metales preciosos cotiza al alza. El oro sube el 3% hasta los 4.820 dólares por onza, mientras que la plata se dispara un 7% hasta los 77 dólares. De su parte, el bitcoin gana un 4,5% hasta rebasar los 71.500 dólares, aunque los que más deslumbran esta sesión son los indicadores bursátiles. Las bolsas internacionales reaccionaron con fuertes subidas. Japón fue el primer mercado en reflejar el optimismo, con un avance del 5,5%. En Europa, los principales índices comenzaron la jornada con ganancias significativas: el Ibex superó el 3% y el Euro Stoxx 50 se acercó al 4,5%. En Estados Unidos, los futuros de Wall Street apuntaban a subidas cercanas al 4%. En el mercado de divisas, el dólar, que se había fortalecido durante el conflicto, perdió valor frente a otras monedas del G-10; el euro pasó de cotizar en torno a 1,15 dólares a alcanzar los 1,168 tras el anuncio. Desde el inicio de las hostilidades, el 28 de febrero, la Guardia Revolucionaria iraní había bloqueado el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, un tercio del gas natural y productos clave para sectores como el farmacéutico o el de fertilizantes. Este cierre ha supuesto una de las mayores interrupciones del suministro global de energía, elevando con fuerza los precios y generando tensiones en mercados como el de derivados o materias primas. De hecho, la escasez llegó a impulsar el precio del brent al contado hasta un máximo histórico de 144 dólares. A través de su red social Truth, Trump anunció la suspensión temporal de los ataques, condicionada a la apertura "total, inmediata y segura" del estrecho de Ormuz. El mandatario señaló que existe un principio de acuerdo entre Estados Unidos e Irán sobre varios puntos clave, aunque consideró necesario este periodo de dos semanas para cerrar los detalles. Poco después, el ministro de Asuntos Exteriores iraní también se pronunció, en su caso en la red social X, indicando que el tránsito por el estrecho podría restablecerse de forma segura siempre que se coordine con las fuerzas armadas iraníes y se tengan en cuenta ciertas limitaciones técnicas.

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(Cinco Días, 09-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Euforia en las Bolsas tras el alto el fuego temporal en Irán: el Ibex sube un 4%

El reciente cambio de rumbo en el conflicto con Irán ha provocado una nueva jornada de gran impacto en los mercados financieros, que este martes reaccionan con fuertes subidas. El anuncio de un alto el fuego de dos semanas por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump -tras aceptar una propuesta de Pakistán para facilitar el diálogo-, se produjo con las bolsas cerradas, lo que ha llevado a una apertura claramente alcista en Europa y Estados Unidos: el Ibex sube en torno a un 4% y el Euro Stoxx cerca de un 5%. Al mismo tiempo, el petróleo se desploma alrededor de un 14% y cae por debajo de los 100 dólares, el gas baja en la misma proporción en Europa y el oro repunta más de un 2,5%. La tregua era el escenario que esperaban los inversores tras semanas de gran inestabilidad desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. El conflicto, más prolongado de lo previsto, amenazaba con agravarse y mantener bloqueado el estrecho de Ormuz, una vía clave por la que circula cerca del 20% del suministro energético mundial. El anuncio supone un primer indicio de distensión, con el compromiso de Irán de garantizar el tránsito seguro por esa ruta durante al menos dos semanas. El acuerdo llegó poco antes de que expirara el ultimátum de Trump para intensificar la ofensiva militar. La posibilidad de un escenario más grave se ha disipado, lo que ha sido recibido con optimismo por los mercados: el Ibex se aproxima a los 18.140 puntos, mientras el Euro Stoxx avanza con fuerza. En Estados Unidos, los futuros del S&P 500 y del Nasdaq también anticipan importantes subidas, al igual que en Asia, donde destacan los avances del Nikkei japonés y del índice de Shanghái. Pese a la euforia inicial, los analistas mantienen la prudencia y señalan que la evolución dependerá de si la tregua se traduce en un acuerdo estable. Algunas previsiones apuntan a que el pacto podría incluir mecanismos para regular el paso por Ormuz, incluso con el cobro de tasas, pero advierten de que la volatilidad podría continuar mientras duren las negociaciones. Aunque el petróleo ha retrocedido con fuerza, sigue cotizando unos 20 dólares por encima de los niveles previos al conflicto. Esto refleja que los inversores aún no asumen plenamente un escenario de normalización, a la espera de una paz duradera que reduzca definitivamente el riesgo. La reacción ha sido especialmente intensa en el mercado energético. El crudo Brent baja con fuerza hasta situarse en torno a los 94 dólares por barril, con caídas intradía que han llegado a rozar el 19%, algo no visto desde principios de los años noventa. El gas europeo también registra descensos pronunciados, situándose en niveles cercanos a los 45 euros por megavatio hora. Aun así, los inversores siguen pendientes de la evolución de los acontecimientos. Israel ha aceptado la tregua, aunque mantiene reservas respecto a otros frentes como el Líbano. En general, se considera un desenlace positivo dentro de las alternativas posibles, al haber evitado un escenario más grave. En el mercado de divisas, el dólar pierde terreno frente al euro y otras monedas tras haber actuado como refugio durante la crisis. No obstante, los precios energéticos continúan muy por encima de los niveles de inicio de año, con subidas acumuladas relevantes. También se han producido movimientos destacados en la deuda, con caídas rápidas en las rentabilidades de los bonos. Esto se debe a que la bajada del petróleo reduce las expectativas de inflación, lo que a su vez influye en las previsiones sobre los tipos de interés. El oro, otro activo considerado refugio, también sube, beneficiado por la expectativa de tipos más bajos, al igual que la plata, que registra avances aún mayores. Por último, los mercados han revisado sus previsiones sobre la política monetaria. Ahora se incrementa la probabilidad de que la Reserva Federal recorte los tipos de interés antes de final de año, tras haber sido prácticamente descartada esa posibilidad días atrás. Aun así, la evolución dependerá de cómo se desarrollen las negociaciones en los próximos días.

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(Cinco Días, 08-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Las rentabilidades de las letras del Tesoro alcanzan máximos de 2024 por las expectativas de inflación y tipos más altos

No todos los activos se deprecian. En un entorno en el que los inversores parecen haber perdido referencias claras de refugio, las letras del Tesoro están recuperando protagonismo. El repunte de la inflación y la posibilidad de que los bancos centrales mantengan o incluso endurezcan su política monetaria están impulsando al alza las rentabilidades, especialmente en la deuda a corto plazo, que es la preferida por los pequeños ahorradores. El Tesoro ha iniciado abril con una colocación de 6.439,26 millones de euros en letras a seis y doce meses. Los intereses han experimentado una subida notable: las letras a un año alcanzan niveles que no se veían desde septiembre de 2024, mientras que las de seis meses se sitúan en cifras similares a las de enero de 2025. Aun así, estas rentabilidades siguen por debajo de la inflación. En marzo, primer mes del conflicto bélico, el IPC se situó en el 3,3%, superando el 2,39% de las letras a seis meses y el 2,64% de las de doce meses, lo que implica que la rentabilidad real continúa siendo negativa. Pese a ello, el interés inversor no decae: la demanda total ascendió a 8.655 millones de euros, de los cuales un 28,35% (2.454 millones) correspondió a particulares, confirmando el renovado atractivo de esta deuda entre el pequeño inversor. La mayor parte de la emisión, 4.388,69 millones, se concentró en las letras a doce meses. Su interés marginal aumentó de forma significativa, pasando del 2,137% al 2,64%, niveles no vistos desde septiembre de 2024, cuando los tipos oficiales eran bastante más altos. Este incremento también se reflejó en la demanda, especialmente en las peticiones no competitivas -habituales entre inversores minoristas-, que superaron los 1.434 millones de euros, manteniéndose en cifras cercanas a máximos históricos. Por su parte, las letras a seis meses sumaron 2.050,56 millones. Sus rendimientos también subieron, aunque de manera más moderada, del 2,07% al 2,39%, en línea con los niveles de comienzos de 2025. La demanda de particulares volvió a superar los 1.000 millones, alcanzando los 1.020 millones, algo que no ocurría desde diciembre. Desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo, los mercados financieros se han caracterizado por la incertidumbre y la volatilidad. Los inversores reaccionan al compás de la evolución del petróleo y de las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump. En este contexto, incluso activos tradicionalmente considerados seguros, como el oro, han perdido parte de su papel defensivo, reduciendo las opciones para protegerse frente a las caídas. Incluso en un escenario favorable, con el fin del conflicto y la normalización del tránsito en el estrecho de Ormuz, los analistas coinciden en que la vuelta a los niveles energéticos previos llevará tiempo, debido a los daños sufridos por diversas infraestructuras. Mientras los precios del petróleo y del gas continúen elevados, la inflación seguirá presionando al alza. Aunque algunos inversores anticipan nuevas subidas de tipos de interés, muchos expertos consideran que este diagnóstico es erróneo, ya que la actual inflación responde más a problemas de oferta que de demanda, por lo que un endurecimiento monetario podría perjudicar el crecimiento económico. Aun así, aunque el mercado ha descartado una subida de tipos en abril por las expectativas de desaceleración económica, mantiene una alta probabilidad -en torno al 85%- de que el Banco Central Europeo los eleve en junio. Este escenario difiere de las previsiones anteriores al conflicto, cuando se esperaba un periodo de estabilidad en la política monetaria. Estas expectativas de tipos más altos también están incentivando a los inversores minoristas. Si la guerra se prolonga y la inflación persiste, se prevé que las rentabilidades de la deuda sigan aumentando, reforzando el atractivo de las letras del Tesoro como alternativa de inversión.

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(Cinco Días, 08-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Bruselas pone el foco en clientes con más de 50 millones de patrimonio

La cúpula de la Unión Europea ha intensificado su ofensiva contra el blanqueo de capitales, situando a las entidades financieras como actores clave en esta lucha. En este contexto, la banca privada -que en España gestiona más de un billón de euros- queda bajo especial vigilancia. Bruselas prevé endurecer los controles sobre clientes con patrimonios superiores a 50 millones de euros, en el marco de una normativa que desarrollará la nueva Autoridad Europea de Lucha contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo (AMLA) y que entrará en vigor en julio del próximo año. El supervisor español, el Sepblac, dependiente del Ministerio de Economía, lleva tiempo advirtiendo de que la banca privada presenta mayores riesgos en este ámbito. La normativa europea ya reconoce que las entidades dedicadas a la gestión patrimonial son más susceptibles de ser utilizadas por clientes que intentan ocultar el origen de sus fondos. Sin embargo, todavía no existe una definición homogénea de lo que se considera banca privada en la UE. Uno de los futuros textos legales fija un umbral claro a partir del cual se intensifican las alertas: los 50 millones de euros de patrimonio, generalmente repartidos entre distintas entidades y países. Aun así, los bancos no estarán obligados a exigir al cliente una justificación detallada de cada euro, sino que deberán estimar internamente si se supera ese nivel, al menos hasta que AMLA publique una metodología más precisa, previsiblemente en 2027. El reglamento comunitario, aunque no menciona expresamente la "banca privada", advierte de que la gestión de activos para personas con gran riqueza conlleva riesgos específicos, especialmente por la complejidad y personalización de estos servicios. En estos casos, y siempre que exista un riesgo elevado de blanqueo, deberán aplicarse controles reforzados. Además del umbral de 50 millones, la normativa introduce otra referencia relevante: los cinco millones de euros gestionados. Cuando una entidad administre esa cantidad para clientes que superen el primer umbral, deberá incrementar aún más la vigilancia. Si concurren ambas circunstancias, el reglamento establece tres exigencias inmediatas: implantar medidas específicas para mitigar riesgos en productos personalizados, recabar información adicional sobre el origen de los fondos y reforzar la independencia de los departamentos de cumplimiento mediante mecanismos que eviten posibles influencias de grandes clientes. Según explica José María Olivares, socio de finReg360, en España ya es habitual que las entidades pidan a sus clientes que justifiquen el origen de su patrimonio, aunque la nueva normativa implicará cambios relevantes en aspectos como la gobernanza, la evaluación del riesgo o los sistemas de alerta. Otro aspecto clave es la identificación del titular real de los activos. En la banca privada es frecuente el uso de sociedades instrumentales, estructuras opacas o fundaciones para organizar grandes patrimonios. La nueva regulación endurece los requisitos para identificar a las personas físicas que están detrás de estas estructuras, eliminando ambigüedades y estableciendo métodos más estrictos para rastrear la cadena de control. Pese a estos avances, el marco normativo aún no está completamente definido. Expertos del sector señalan la necesidad de concretar mejor qué se entiende por banca privada y a partir de qué niveles de patrimonio o grado de personalización se aplican estas reglas. La AMLA ya está en funcionamiento y trabaja en el desarrollo técnico de la normativa, aunque será en 2028 cuando asuma plenamente sus competencias, incluida la supervisión directa de unas 40 entidades o grupos financieros. Entre los criterios para seleccionar a estas instituciones se tendrá en cuenta, entre otros factores, el número de clientes con más de cinco millones bajo gestión y patrimonios superiores a 50 millones de euros.

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(El Economista, 08-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Alivio en los mercados: el petróleo corrige un 15% y las bolsas europeas anticipan subidas del 5%

El anuncio, con efecto inmediato, de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, junto con el compromiso de Teherán de garantizar el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz mientras se negocia un acuerdo definitivo, ha provocado una reacción muy intensa en los mercados, de las que suelen quedar en la memoria durante mucho tiempo. El petróleo ha registrado fuertes caídas, con descensos superiores al 16% en el caso del Brent a lo largo de la mañana. Al mismo tiempo, los futuros de Wall Street anticipan subidas superiores al 2% en la apertura, mientras que las bolsas europeas apuntan a avances incluso por encima del 5%. Este movimiento viene acompañado de una subida en el precio de los bonos del Tesoro, impulsada por la expectativa de menores presiones inflacionistas, lo que ha reactivado las apuestas por posibles bajadas de tipos por parte de la Reserva Federal. Por su parte, el dólar, que había actuado como refugio durante la crisis, cede cerca de un 1%. En este contexto, el Ibex 35 podría superar la cota de los 17.800 puntos, un nivel relevante desde el punto de vista técnico. No es solo una cifra simbólica, sino una referencia que separa un simple rebote dentro de una fase débil de la posibilidad de construir una tendencia más estable, incluso con cierto sesgo positivo. Según explica Joan Cabrero, analista de Ecotrader, en ese nivel confluyen referencias técnicas importantes, como el 61,8% de recuperación de la caída desde los máximos de febrero y la recuperación de dos tercios del descenso, un umbral que, según la teoría de Dow, suele marcar la diferencia entre un rebote puntual y un movimiento de mayor consistencia. A su juicio, el mercado aún no muestra una fortaleza plena, pero sí señales de que hay inversores dispuestos a sostener los precios y a dar continuidad al rebote más allá de un simple movimiento puntual. Los inversores interpretan que la caída del petróleo puede contribuir a moderar la inflación y favorecer el crecimiento económico. No obstante, algunos expertos llaman a la prudencia, recordando que, aunque la situación se ha calmado, no hay garantías de estabilidad a largo plazo y conviene evitar decisiones precipitadas. Desde esta perspectiva, el escenario actual se valora positivamente en comparación con alternativas más negativas, ya que al menos se ha evitado un desenlace más adverso. En Europa, la atención se centra en si el EuroStoxx 50 es capaz de superar la zona comprendida entre los 5.900 y 5.930 puntos. Lograrlo reforzaría la credibilidad del rebote y reduciría el riesgo de que se trate solo de un movimiento dentro de un contexto más débil, abriendo la puerta a una fase más lateral que bajista. En cuanto al análisis técnico, los niveles de retroceso del 23,6%, 38,2% y 61,8% tienen su origen en la sucesión de Fibonacci, descubierta en el siglo XIII. Estas proporciones, que aparecen en numerosos fenómenos naturales, también se observan en los mercados financieros. Cuando un activo sube con fuerza, es habitual que se produzcan correcciones en las que los inversores ajustan posiciones y recogen beneficios. Estos retrocesos no suelen ser aleatorios, sino que tienden a detenerse en niveles donde se restablece el equilibrio entre oferta y demanda. Entre ellos, el 38,2% destaca como uno de los más relevantes en fases en las que la tendencia necesita consolidarse antes de continuar.

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(La Vanguardia, 07-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Fedea alerta del riesgo de “alta discrecionalidad” en las medidas del decreto anticrisis

Excesiva discrecionalidad. Ese es el principal reproche que la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha señalado respecto al Real Decreto ley aprobado por el consejo de ministros, que incluye medidas destinadas a mitigar los efectos económicos de la crisis derivada de la guerra en Irán. El think tank subraya que, aunque las modificaciones en la regulación de los permisos de acceso y conexión a la red para instalaciones de consumo, así como las medidas para impulsar el despliegue de energías renovables, almacenamiento y electrificación, son acertadas, estas dejan un margen significativo de discrecionalidad. Según Fedea, el decreto "abre la puerta a utilizar las restricciones de acceso y conexión a la red como instrumento de política industrial, privilegiando determinados proyectos considerados estratégicos o de alta prioridad frente a otros". El investigador Diego Rodríguez pone el foco en el concepto de "proyectos de alta prioridad", que el decreto sitúa en un lugar preferente para el acceso a la red. Según Rodríguez, esto altera el criterio vigente, que se basaba en el orden temporal de solicitud de las empresas. "La definición actual es tan amplia que permite someter el acceso a la red a un elevado grado de discrecionalidad, al quedar en manos de la Administración decidir qué proyecto se considera estratégico", advierte. El decreto establece que la decisión sobre qué proyectos se consideran de alta prioridad corresponderá a la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos, a propuesta de un nuevo Comité de Inversiones Estratégicas. Rodríguez alerta de que "una definición vaga y su demora pueden provocar pérdida de oportunidades de inversión clave, menor competitividad y un despliegue desordenado de proyectos". Entre los sectores más afectados por esta disposición se encuentra el de los centros de datos. Según el análisis, ha habido un acaparamiento de permisos de conexión por parte de promotores, reales o ficticios, situación similar a la observada en almacenamiento con baterías o electrolizadores para hidrógeno renovable. El decreto prevé además un régimen específico de acceso y conexión para estos centros, con posibles requisitos sobre origen renovable de la electricidad, eficiencia energética, uso del agua o contribución a la soberanía digital, criterios que Rodríguez considera "ajenos al procedimiento de acceso a la red". Más allá de esta advertencia sobre la discrecionalidad, Fedea valora de manera positiva el conjunto de medidas del Real Decreto ley. El informe destaca, por ejemplo, la creación de una nueva prestación económica mensual por reserva de capacidad y la fijación de estrictos hitos de caducidad para frenar el acaparamiento y la especulación con permisos de conexión de proyectos paralizados. También celebra la recuperación de las medidas de apoyo a los consumidores implementadas durante la crisis de Ucrania.

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(Cinco Días, 02-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo

Las Bolsas se disparan y el petróleo cae ante la esperanza de que la guerra acabe pronto, pero el anuncio de Trump las devuelve a los números rojos

Las palabras del presidente de EE UU (ayer noche) caen como un jarro de agua fría en los mercados. Tras la euforia de ayer, los futuros europeos pierden cerca del 2% y el crudo escala un 6%. Donald Trump había enviado un mensaje de calma a los inversores en relación con el conflicto con Irán, coincidiendo con el inicio de abril y cuando la guerra se acerca a las cinco semanas de duración. El presidente de Estados Unidos ha afirmado que el enfrentamiento podría terminar en "dos o tres semanas", y el discurso previsto en Washington sobre esta cuestión ha impulsado el optimismo en los mercados. Wall Street ya reaccionó con una de las mayores subidas del año, cerrando un marzo marcado por caídas y preocupación ante el impacto económico del conflicto y el encarecimiento de la energía. Europa y Asia han seguido esta tendencia alcista, con subidas cercanas al 3% en los principales índices europeos, mientras que el precio del crudo Brent cae un 14% y baja de los 100 dólares por barril, influido también por un cambio en el contrato de referencia en el mercado de Londres. El discurso de Donald Trump en horario estelar en Estados Unidos del que se esperaban más detalles sobre el fin del conflicto en Oriente Próximo ha decepcionado a los mercados que en la jornada del miércoles echaron las campanas al vuelo. Las declaraciones del presidente estadounidense de que golpearía a Irán "extremadamente duro" ha frustrado todas las esperanzadas de claridad sobre cuando podría terminar realmente la guerra. Las Bolsas, por lo tanto, recortan este jueves, el petróleo sube un 6% y el dólar recupera la senda alcista. Los futuros europeos caen un 1,9% y los de EE UU recortan un 1% mientras las Bolsas asiáticas se disponen a cerrar la jornada con recortes de más del 1%. La perspectiva del fin de la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán, que va por su quinta semana, impulsó las Bolsas mundiales ayer - el Ibex cerró la jornada con un repunte del 3%, su mayor subida en un año- y provocó la caída del dólar desde sus máximos recientes en las dos últimas sesiones, después de un marzo brutal en el que el alza de los precios del petróleo provocó una caída en picado de los activos de riesgo. Esta es la tercera vez que Trump lanza un mensaje tranquilizador para frenar la escalada del precio del petróleo. Sin embargo, inmediatamente después del discurso, los inversores volvieron a vender casi todo excepto el dólar estadounidense, lo que provocó un alza en los precios del petróleo. "La intervención de Trump no fue lo que el mercado esperaba, es decir, señales que apuntaran al fin del conflicto", afirma Jumpei Tanaka, director de estrategia de inversión de Pictet Asset Management Japan. "En cambio, sugirió una posible escalada. Las declaraciones se están interpretando como un factor negativo para el mercado de valores", agrega el experto. En el discurso, de casi 20 minutos de duración, Trump no esbozó ningún cambio en la política hacia Irán, ni dio detalles sobre cómo se desarrollarían las operaciones más allá de lo que ya había dicho anteriormente. Trump afirmó que los objetivos estratégicos fundamentales están a punto de alcanzarse, en su discurso desde la Casa Blanca. No obstante, el presidente sugirió que las operaciones militares podrían intensificarse pronto, al decir: "En las próximas dos o tres semanas, vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, donde pertenecen". "El mercado ansiaba algo de claridad sobre cuándo terminará el conflicto, pero este discurso solo ha añadido más incertidumbre", dijo Nick Twidale, analista jefe de mercados de AT Global Markets. "Es evidente que los inversores no están impresionados y creo que hoy podríamos ver más caídas en los mercados mundiales". En Europa, el índice Stoxx 600 avanzó un 2,3% y se encaminó a su mayor subida diaria en un año, impulsado principalmente por las empresas de viajes y defensa. El Ibex 35 también subió más del 3% y ronda los 17.600 puntos, en línea con otros índices como el Euro Stoxx 50, el Cac 40 o el Dax. El dólar perdió ligeramente valor y la deuda estadounidense continúa recuperándose tras las declaraciones de Trump. El rendimiento del bono a diez años, que había rozado el 4,5% días atrás, se sitúa ahora en torno al 4,27%. En la Bolsa española, casi todos los valores del Ibex registraron subidas, con la excepción de Repsol, que cayó un 5%. Destacan las alzas de IAG, Banco Santander, ArcelorMittal y ACS, superiores al 5%, seguidas por otras compañías como Fluidra, Sacyr, Acerinox, BBVA, CaixaBank, Bankinter, Unicaja y Sabadell, que superan el 3%. La reacción del petróleo no se ha hecho esperar y el contrato de brent para junio sube más del 6%, superando los 108 dólares por barril después de que los inversores encontraran poca tranquilidad en el discurso, que no especificó cuándo ni cómo se reabriría el Estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el transporte de combustible, para aliviar las interrupciones del suministro. Los comentarios de Trump también reavivaron las preocupaciones sobre la estanflación, la combinación tóxica de alta inflación y crecimiento débil que sacudió los mercados en marzo.

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