(El País, 21-04-2026) | Laboral
Este lunes, UGT ha tenido como protagonista inesperado a Donald Trump. Durante la presentación de las movilizaciones del Primero de Mayo, el mandatario estadounidense fue citado en más ocasiones que los habituales actores económicos nacionales a los que suelen aludir los sindicatos. Tanto Pepe Álvarez como Unai Sordo consideran que la estrategia militar y comercial de Estados Unidos, junto con sus "aliados" en Europa -en referencia a partidos como Vox-, representa una seria amenaza para los derechos laborales.
Bajo el lema "Derechos, no trincheras. Salario, vivienda y democracia", los sindicatos han convocado cerca de un centenar de protestas conjuntas. La principal tendrá lugar en Málaga, coincidiendo con el inicio de la campaña electoral andaluza, aunque aseguran que la elección de la ciudad responde a que simboliza los problemas de acceso a la vivienda en España.
Álvarez explicó que el objetivo principal de la movilización es convertir el Primero de Mayo en una protesta contra la guerra y en defensa de la paz. Acusó a Trump de favorecer vulneraciones del derecho internacional y situaciones de gran gravedad en distintos conflictos internacionales. En la misma línea, Sordo advirtió de una creciente escalada bélica global y de una guerra comercial dirigida contra la Unión Europea.
Ambos dirigentes subrayaron que estas tensiones internacionales tienen consecuencias directas sobre la clase trabajadora, como el encarecimiento de los precios -especialmente de la energía- y el debilitamiento de derechos laborales. Sordo llamó a evitar una subordinación a Estados Unidos y defendió reforzar la autonomía estratégica europea, incluso diversificando relaciones con países como China. Por su parte, Álvarez reclamó a los partidos españoles una posición clara ante este contexto internacional.
Los líderes sindicales también valoraron positivamente la actuación del Gobierno español en este escenario, destacando su papel en el ámbito internacional. No obstante, criticaron la falta de rumbo de la derecha en esta materia, señalando que el contexto actual exige replantear las relaciones tradicionales con Estados Unidos.
Ambos rechazaron que la elección de Málaga como sede central del Primero de Mayo tenga motivaciones electorales. Según explicaron, la decisión se tomó meses antes de que se concretara el calendario electoral andaluz.
En el plano económico, advirtieron de que la subida de precios no solo reduce el poder adquisitivo de los trabajadores, sino que también perjudica a las empresas. En este sentido, insistieron en la necesidad de promover vivienda asequible para evitar tensiones en el mercado laboral, especialmente en zonas con mayor presión.
Sordo puso el foco en la necesidad de repartir mejor la riqueza, señalando que no es coherente que España lidere el crecimiento económico en Europa mientras los salarios permanecen prácticamente estancados. Ambos coincidieron en que hay margen para incrementos salariales.
Asimismo, señalaron que esperan avances en la negociación del acuerdo salarial con la patronal -CEOE y Cepyme-, aunque no descartan movilizaciones si no se logran resultados. También se mostraron abiertos a pedir una nueva subida del salario mínimo si la inflación continúa al alza.
Por último, reclamaron al Ejecutivo mayor rapidez en la puesta en marcha de medidas pendientes, como el refuerzo del control horario o la actualización de la normativa en prevención de riesgos laborales. Además, valoraron positivamente el proceso de regularización extraordinaria de extranjeros, aunque pidieron más recursos para gestionarlo adecuadamente.