(Expansión, 25-09-2026) | Mercantil, civil y administrativo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aprovechado su viaje a Estados Unidos para expresar públicamente su respaldo a la candidatura del actual director gerente del Banco de Pagos Internacionales, José Luis Escrivá, para ocupar la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) en sustitución de Christine Lagarde. Con este pronunciamiento, Sánchez confirma la apuesta del Ejecutivo español por situar a un representante nacional al frente de la autoridad monetaria europea.
"Por supuesto, tiene mi apoyo. Tiene el liderazgo, también la capacidad y el conocimiento. Sería algo muy positivo no solo para España, sino también para Europa el tener a alguien como él liderando el banco central", ha señalado el presidente del Gobierno en declaraciones a Bloomberg desde Estados Unidos.
El respaldo explícito del Ejecutivo constituye un paso necesario para que la candidatura pueda avanzar en el complejo proceso de negociación entre los Estados miembros. La elección de la presidencia del BCE no depende únicamente de la trayectoria profesional y de los conocimientos técnicos de los candidatos, sino también de la capacidad de los gobiernos para reunir los apoyos necesarios en el ámbito europeo.
El mandato del presidente del BCE tiene una duración de ocho años y no es renovable. Para ocupar el cargo se exige contar con reconocido prestigio y experiencia profesional en asuntos monetarios o bancarios. No obstante, además de cumplir estos requisitos, el candidato debe superar un proceso de negociación política entre los países de la zona euro.
La sucesión de Christine Lagarde ha cobrado mayor relevancia ante las informaciones que apuntan a una posible salida anticipada de la presidenta del BCE. Aunque Lagarde ha manifestado que permanecerá en el cargo hasta 2027, cuando concluye oficialmente su mandato, existen informaciones que apuntan a que podría abandonar antes la institución.
En estos momentos, José Luis Escrivá aparece entre los nombres que se están barajando para ocupar el puesto, junto al neerlandés Klaas Knot y el alemán Joachim Nagel. El proceso, no obstante, todavía puede incorporar nuevos candidatos, como ha ocurrido en anteriores sucesiones de la presidencia del BCE.
El Gobierno español considera especialmente relevante recuperar presencia en el Comité Ejecutivo del BCE, después de que España haya quedado sin representación en este órgano tras la salida de Luis de Guindos, vicepresidente de la institución entre 2018 y 2026. Anteriormente, José Manuel González-Páramo había formado parte del Comité Ejecutivo y del Consejo de Gobierno del BCE entre 2004 y 2012.
La elección del presidente del BCE se desarrolla mediante un procedimiento que implica a distintas instituciones europeas. En primer lugar, los ministros de Economía y Finanzas de los países de la zona euro, reunidos en el Eurogrupo, presentan y valoran las candidaturas hasta alcanzar una mayoría cualificada. El candidato seleccionado debe posteriormente comparecer ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo y obtener un dictamen de no oposición del Consejo de Gobierno del BCE. La decisión final corresponde al Consejo Europeo, reunido en su configuración de la zona euro, que designa al presidente del Banco Central Europeo a partir de la recomendación formulada por el Eurogrupo.