(La Razón, 26-05-2026) | Mercantil, civil y administrativo
Cada vez resulta más complicado para los jóvenes españoles independizarse del hogar familiar. Más del 80% no logra emanciparse antes de cumplir los 30 años, el peor registro desde que existen estadísticas. Además, nueve de cada diez siguen dependiendo económicamente de sus padres para poder mantenerse, según los datos del Observatorio de la Emancipación del Consejo de la Juventud de España.
La situación tampoco mejora demasiado entre quienes tienen empleo. Solo uno de cada cuatro jóvenes trabajadores puede vivir de forma independiente y, aun contando con trabajo, las nuevas generaciones afrontan un riesgo de pobreza superior al del resto de grupos de edad.
Estos datos desmontan la idea de que los jóvenes no quieren estudiar o incorporarse al mercado laboral. Más de un tercio de los menores de 29 años compatibiliza estudios y empleo, mientras que cerca del 70% de quienes trabajan desempeñan puestos por debajo de su nivel de cualificación, según la Encuesta de Condiciones de Vida. Además, la tasa de inactividad juvenil se sitúa entre las más bajas registradas en España y el nivel de empleo ronda el 50%, aunque gran parte de los salarios apenas supera el Salario Mínimo Interprofesional.
Los bajos ingresos hacen prácticamente imposible acceder a una vivienda en solitario. Con los precios actuales del mercado, un joven trabajador tendría que destinar más del 98% de su sueldo mensual al alquiler. El Consejo de la Juventud advierte de que esta situación impide a muchos jóvenes desarrollar un proyecto de vida propio durante esta etapa.
La compra de vivienda tampoco resulta accesible. Ahorrar la entrada necesaria exige dedicar íntegramente el salario de al menos 4,7 años. Por ello, el 55% de los jóvenes que consigue emanciparse lo hace viviendo de alquiler y, dentro de este grupo, más de la mitad comparte piso. El informe también destaca el fuerte crecimiento del alquiler por habitaciones, cuyo precio medio ronda ya los 400 euros mensuales y ha aumentado un 85,4% desde 2022. Esta modalidad resulta más rentable para los propietarios que alquilar una vivienda completa.
Desde el Consejo de la Juventud subrayan que el endeudamiento juvenil no responde a gastos excesivos o malas decisiones financieras, sino a la necesidad de cubrir un derecho básico como la vivienda. De hecho, el riesgo de pobreza entre los jóvenes que viven de alquiler pasa del 25,9% al 43%.
Según denuncia el organismo, independizarse implica hoy un deterioro automático de la situación económica, hasta el punto de que la emancipación queda reservada en muchos casos a quienes cuentan con ingresos elevados o se produce de forma forzada. "Emanciparse hoy significa empobrecerse", resumen desde la entidad. Actualmente hay en España 1.070.119 jóvenes emancipados, cerca de 50.000 menos que hace un año.
Ante este escenario, el Consejo de la Juventud reclama la aplicación efectiva del Estatuto del Becario y defiende una nueva subida del salario mínimo para mejorar las condiciones laborales de los jóvenes. También pide facilitar el acceso de este colectivo al Ingreso Mínimo Vital.
En materia de vivienda, la organización considera necesario aplicar plenamente la Ley de Vivienda, especialmente las medidas destinadas a limitar el precio de los alquileres, y reclama además una reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos para reducir la inseguridad jurídica que afecta a los jóvenes en el mercado del alquiler.