(El País, 14-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo
El volumen de viviendas turísticas en los 25 principales destinos turísticos de España descendió en 2025 por primera vez desde que existen registros. Durante ese año, la oferta de plazas se redujo un 4,1%, hasta situarse en 366.375, lo que supone la desaparición de 15.963 camas, según recoge el último informe de Exceltur, la alianza que agrupa a 29 grandes empresas del sector turístico, entre ellas Meliá, Amadeus, Iberia, HBX, Iberostar, Riu o Minor. El vicepresidente ejecutivo de la organización, Óscar Perelli, atribuye este retroceso a la puesta en marcha de la ventanilla única digital de arrendamientos, que obliga a registrar las viviendas destinadas al alquiler de corta duración, así como a la retirada de oferta que operaba al margen de la legalidad. Durante la presentación del informe en Madrid, Perelli subrayó que esta herramienta ha facilitado el cumplimiento de unas normativas autonómicas y municipales cada vez más exigentes. Aun así, señaló que todavía existe margen para seguir reduciendo el número de pisos turísticos que incumplen la ley, y puso como ejemplo Madrid, donde cifró en más de 16.000 los alojamientos irregulares.
Los datos de Exceltur muestran que la mayor parte de la oferta de vivienda turística se concentra en cinco grandes ciudades -Madrid, Barcelona, Málaga, Valencia y Sevilla-, que suman 251.117 plazas, el 68,6% del total. La asociación advierte de que la expansión de este tipo de alojamiento, más rentable para los propietarios que el alquiler residencial, ha contribuido a agravar la crisis de vivienda en estas urbes, al reducir la oferta disponible y presionar al alza los precios.
Madrid lidera el ranking con 75.610 plazas, tras registrar una reducción del 7,8% respecto a 2024. Le sigue de cerca Barcelona, aunque en este caso la oferta creció un 3,8% en el último año. No obstante, Perelli destacó el esfuerzo sostenido del Ayuntamiento de Barcelona para recortar la oferta ilegal desde el máximo alcanzado en 2018, cuando se contabilizaban 112.225 plazas, hasta las 71.169 actuales, lo que supone una reducción del 36,6% en siete años. El alcalde de la ciudad, Jaume Collboni, ha reiterado su compromiso de eliminar las viviendas de uso turístico en Barcelona a partir de 2028. En comparación, el ajuste acumulado en Madrid desde su máximo de 2018, cuando llegó a 401.768 plazas, se limita al 6,1%.
La evolución ha sido desigual en los otros tres grandes destinos con mayor presencia de vivienda turística. Málaga, que ocupa el tercer puesto, alcanzó en 2025 su récord histórico con 38.848 plazas, tras crecer un 3,3%, y se sitúa claramente por encima de Valencia, cuarta en la lista, con 33.172 plazas tras un recorte del 12,2% en solo un año. En respuesta a esta presión, Málaga ha aprobado una moratoria de tres años que impide conceder nuevas licencias. En quinto lugar se sitúa Sevilla, con 32.318 plazas, un 4% más que en 2024, crecimiento que el informe atribuye a una regulación autonómica más permisiva.
El estudio también pone de relieve un ajuste especialmente intenso en destinos donde la vivienda turística tiene un peso muy elevado sobre el parque total, como Ibiza y Palma de Mallorca. Ibiza alcanzó su máximo en 2017, con 7.281 plazas, y ocho años después cerró 2025 con solo 1.469, lo que supone una caída del 79,8%, de la cual aproximadamente la mitad se produjo en el último año. Palma de Mallorca siguió una trayectoria similar: tras alcanzar un techo de 15.901 plazas en 2017, ha logrado reducir la oferta en un 63,2% en ocho años, hasta situarla en 5.853 plazas.