(Cinco Días, 18-05-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El encarecimiento del petróleo vuelve a alimentar las inquietudes sobre la inflación y lleva a los inversores a cuestionar la fortaleza del rally bursátil sostenido hasta ahora por el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial. En este contexto, las Bolsas registran caídas este viernes junto con la deuda pública. En Europa, el Ibex 35 retrocede un 1,5%, en línea con el resto de plazas del continente, ante la expectativa de que los costes energéticos continúen elevados durante más tiempo. Además, la festividad en Madrid reducirá el volumen de negociación habitual, en una jornada marcada también por el vencimiento de derivados, lo que incrementará la volatilidad.

Al mismo tiempo, el dólar -considerado el principal activo refugio desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo- suma su quinta jornada consecutiva al alza. Las tensiones inflacionistas también golpean a los bonos estadounidenses: la rentabilidad del bono del Tesoro a dos años sube tres puntos básicos, hasta el 4,05%, mientras que el rendimiento del bono a diez años alcanza el 4,51%. En Japón, el interés de la deuda a diez años se dispara siete puntos básicos después de que los precios industriales crecieran al mayor ritmo anual desde 2023.

En materias primas, el barril de Brent avanza un 3% y supera los 109 dólares después de que el presidente Donald Trump asegurara que Estados Unidos no necesita reabrir el estrecho de Ormuz. Más tarde, sin embargo, matizó sus palabras y defendió la conveniencia de mantener abierta esa estratégica ruta marítima.

El enfriamiento de las Bolsas llega tras varias semanas de máximos históricos impulsados por los sólidos resultados empresariales y la resistencia de la economía estadounidense, apoyados en la expectativa de que el auge de la inteligencia artificial impulse los beneficios corporativos. Sin embargo, el ascenso del petróleo por encima de los 100 dólares vuelve a poner sobre la mesa el riesgo de un repunte de la inflación, reduciendo el margen para futuras bajadas de tipos e incluso alimentando el temor a nuevos endurecimientos monetarios.

Anna Wu, estratega de activos multiactivos de Van Eck Associates, considera en declaraciones recogidas por Bloomberg que este movimiento responde más a una pausa del mercado, vinculada a la recogida de beneficios y al reajuste de carteras tras las fuertes subidas de la temporada de resultados en Estados Unidos. A su juicio, el sector tecnológico asiático podría perder impulso a corto plazo si no aparecen nuevos catalizadores.

Precisamente Asia vive este viernes una sesión marcada por las ventas, después de que la euforia por las tecnológicas dejara paso a los temores inflacionistas y al repunte de los rendimientos de la deuda estadounidense, que refuerzan las expectativas de nuevas subidas de tipos en EE UU. El Nikkei japonés cede un 1,7% tras conocerse que la inflación mayorista alcanzó el 4,9% en abril, el mayor incremento en tres años, lo que acerca al Banco de Japón a una nueva subida de tipos. En Corea del Sur, el Kospi llegó a superar los 8.000 puntos por primera vez, aunque finalmente cerró con una caída del 3% por la toma de beneficios. En China, el principal índice de valores pierde un 1% y el Hang Seng de Hong Kong baja un 0,9%.

Los mercados siguen pendientes de Pekín, donde Trump concluye este viernes su visita oficial de dos días. En la delegación estadounidense figuran, entre otros, Elon Musk, consejero delegado de Tesla, y Jensen Huang, máximo ejecutivo de Nvidia.

Según Iñigo Isardo, director de Gestión de Cuentas Minoristas de Link Gestión, el viaje del mandatario estadounidense a China no ha dejado hasta ahora anuncios de gran alcance ni acuerdos concretos, aunque ambas potencias han mostrado disposición a colaborar en asuntos de interés común, como la presión sobre Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y frenar su programa nuclear, evitando por ahora cuestiones más delicadas.

Nvidia avanzó un 4,4% en Wall Street después de que Estados Unidos autorizara la venta de los chips H200 de la compañía a empresas chinas, lo que ayudó al S&P 500 y al Nasdaq a marcar nuevos récords históricos.

Padhraic Garvey, responsable regional de análisis para América en ING, señaló a Reuters que la visita de Trump a China ha ofrecido cierto alivio temporal frente a las tensiones derivadas de la guerra con Irán, aunque considera que la atención volverá pronto a centrarse en la inflación. A su juicio, el mercado de bonos continúa preocupado y es probable que los rendimientos sigan subiendo en las próximas semanas.

El dólar se encamina así a cerrar su mejor semana en dos meses, con una subida acumulada del 1,2%, favorecido por la falta de avances en el conflicto del Golfo. Además, los sólidos datos de ventas minoristas en Estados Unidos han llevado a los mercados a otorgar una probabilidad del 45% a que la Reserva Federal vuelva a subir los tipos de interés este año, incluso bajo la nueva presidencia de Kevin Warsh.

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