(Expansión, 20-05-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El Parlamento Europeo y el Consejo de la UE han dado luz verde a la activación de la rebaja al 0% de los aranceles comunitarios acordada hace diez meses, aunque el texto incorpora mecanismos de protección frente a la incertidumbre generada por Donald Trump.

El pacto comercial alcanzado el pasado verano entre la Unión Europea y Estados Unidos en la localidad escocesa de Turnberry entrará finalmente en vigor. El Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea, que reúne a los ministros de los Estados miembros, alcanzaron este martes un acuerdo para aplicar la eliminación de aranceles a las exportaciones estadounidenses, a cambio de que Washington reduzca sus gravámenes hasta el 15% pactado.

"Un acuerdo es un acuerdo, y la UE cumple sus compromisos. Juntos podemos garantizar un comercio transatlántico estable, predecible, equilibrado y beneficioso para ambas partes", afirmó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a través de las redes sociales.

Las negociaciones se prolongaron durante meses y estuvieron marcadas por las presiones del presidente estadounidense, Donald Trump, para acelerar la aplicación del acuerdo. Aun así, las instituciones europeas necesitaron más de cinco horas de conversaciones a puerta cerrada para cerrar definitivamente el texto. El contexto no era sencillo, ya que el pacto, percibido como muy favorable a Estados Unidos, no había aportado la estabilidad comercial que la Comisión Europea esperaba obtener a cambio de aceptar ese desequilibrio.

El acuerdo había permanecido bloqueado desde principios de año, principalmente por la oposición de varios eurodiputados, como reacción a las amenazas de anexión lanzadas por Trump sobre Groenlandia y a sus reiterados mensajes planteando incrementos arancelarios contra distintos países de la UE.

"Mantener una asociación transatlántica estable, equilibrada y predecible beneficia a ambas partes. Hoy la Unión Europea cumple sus compromisos", señaló Michael Damianos, ministro de Energía, Comercio e Industria de Chipre, país que ocupa este semestre la presidencia rotatoria del Consejo de la UE.

La Unión Europea y Estados Unidos mantienen la relación comercial y de inversión bilateral más importante del mundo. En conjunto, ambos representan cerca del 30% del comercio global de bienes y servicios y el 43% del PIB mundial. En 2024, antes del regreso de Trump a la Casa Blanca y del inicio de la guerra arancelaria, el intercambio comercial transatlántico superó los 1,68 billones de euros.

Las discrepancias entre las instituciones europeas se centraron especialmente en las denominadas cláusulas de salvaguarda, impulsadas por el Parlamento Europeo para proteger a la UE frente a la volatilidad política y comercial de Trump.

Entre las medidas incluidas figura la posibilidad de que la Comisión Europea suspenda automáticamente el acuerdo si Estados Unidos incumple sus compromisos o vuelve a lanzar amenazas comerciales o territoriales contra la Unión o alguno de sus miembros.

Asimismo, los colegisladores otorgaron poderes a la Comisión para retirar el trato arancelario favorable al acero y al aluminio estadounidenses si, antes del 31 de diciembre de 2026, Washington mantiene impuestos superiores al 15% sobre las exportaciones europeas de estos productos.

El Parlamento Europeo también consiguió incorporar la denominada cláusula sunset, que fija el final del régimen arancelario pactado para 2029, aunque la fecha podrá ampliarse y finalmente se retrasó un año respecto a la propuesta inicial de la Eurocámara. Antes de esa fecha, la Comisión Europea realizará una evaluación detallada sobre el impacto del acuerdo en la industria, la agricultura y las pequeñas y medianas empresas europeas, además de analizar posibles cambios en las relaciones comerciales con terceros países.

"Hemos mejorado de forma significativa la propuesta de la Comisión Europea al introducir mayores garantías para la economía europea", aseguró Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo.

La Eurocámara sí renunció finalmente a la denominada cláusula sunrise, que condicionaba la entrada en vigor de las ventajas arancelarias europeas a que Estados Unidos cumpliera previamente todos los puntos del acuerdo. La UE ha optado por dejar de lado esa exigencia y conceder margen a Trump para redefinir su política arancelaria tras el revés sufrido en la Corte Suprema estadounidense sobre sus decisiones comerciales, en un gesto de buena voluntad por parte del bloque comunitario.

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