(El Periódico, 30-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo
La inflación ha comenzado el año dando un nuevo paso hacia la normalización. En enero, el índice de precios se situó en el 2,4%, según el avance publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La tasa interanual se redujo en cinco décimas respecto a diciembre, el mayor descenso registrado desde marzo del año pasado. Esta moderación permite además estrechar de forma notable la diferencia con el resto de países europeos, que hasta ahora rondaba el punto porcentual, un factor clave para la competitividad de las empresas españolas.
El principal motor de esta desaceleración ha sido la evolución de los precios energéticos. Aunque habrá que esperar a los datos detallados del INE, el Instituto Complutense de Análisis Económicos (ICAE) apunta a descensos tanto en la electricidad como en los carburantes, en contraste con las fuertes subidas registradas hace un año.
Desde el Ministerio de Economía destacan que "la inflación continúa moderándose en línea con el objetivo del Banco Central Europeo de mantenerla cerca del 2%", lo que permite a los hogares recuperar parte de su poder adquisitivo. No ocurre lo mismo con la inflación subyacente -que excluye energía y alimentos no elaborados-, que se mantuvo sin cambios en enero en el 2,6%, encadenando así tres meses consecutivos en ese nivel.
Tras cerrar 2025 con una inflación media del 2,7%, la más elevada entre las grandes economías de la eurozona, España intenta ahora combinar un fuerte crecimiento económico con una evolución más contenida de los precios. Hasta ahora, el encarecimiento de los servicios y el mal comportamiento de los alimentos y bebidas no alcohólicas habían retrasado ese proceso de normalización, aunque el dato de enero apunta a una mejora.
De cara a los próximos meses, uno de los factores que podría contribuir a seguir reduciendo la inflación es la debilidad del dólar frente al euro. La depreciación de la moneda estadounidense, que se encuentra en mínimos de cuatro años, abarata las importaciones de energía, especialmente gas y petróleo, lo que podría trasladarse a menores costes para los consumidores si la tendencia se mantiene.
La energía continúa siendo un elemento clave. Aunque el gas natural ha subido cerca de un 50% en el último mes y medio en el mercado europeo TTF, su precio -en torno a los 40 euros por megavatio hora- sigue por debajo del registrado hace un año, cuando superaba los 50 euros. Algo similar ocurre con el petróleo: aunque es casi un 14% más caro que a comienzos de año, su cotización es un 10% inferior a la de hace doce meses, lo que contribuye a moderar la inflación interanual.
Este dato llega en un contexto de estabilidad en los tipos de interés, que se mantienen en el 2%. El Banco Central Europeo no ha realizado cambios en las últimas cuatro reuniones y no se esperan movimientos a corto plazo. La política monetaria, por tanto, no actuará de momento como palanca adicional para contener los precios en España, ya que la inflación media de la eurozona se sitúa en el 1,9%, cerca del objetivo del 2% que marca el BCE, cuyas decisiones se basan en el conjunto del área y no en situaciones nacionales concretas.