(Expansión, 09-03-2026) | Mercantil, civil y administrativo
Los seis bancos españoles que cotizan en bolsa prevén repartir más de 10.500 millones de euros en dividendos a sus accionistas antes de junio. Esta cifra incluye los pagos complementarios correspondientes al ejercicio de 2025 y también el dividendo extraordinario que Sabadell distribuirá tras la venta de su filial británica TSB a Santander, operación que aún está pendiente de completarse.
Además, las cuatro mayores entidades financieras del país ya han llevado a cabo recompras de acciones por alrededor de 2.600 millones de euros en lo que va de 2026, y se espera que esta cantidad supere los 10.000 millones al finalizar el año.
BBVA encabeza la clasificación por volumen total de dividendos. El banco abonará el 10 de abril más de 3.400 millones de euros mediante un pago de 0,60 euros por acción. La entidad reparte entre el 40% y el 50% de sus beneficios entre los inversores, combinando dividendos en efectivo con recompras de acciones. Con cargo a los resultados de 2025, el dividendo total alcanzará los 0,92 euros por acción, lo que supone un incremento del 31% respecto al año anterior.
Actualmente, BBVA está ejecutando un programa extraordinario de recompra de acciones por valor de 4.000 millones de euros, anunciado en diciembre para distribuir el exceso de capital que mantiene por encima del 12% de solvencia. Este plan se desarrollará por fases hasta, como máximo, diciembre de este año. El pasado viernes finalizó el primer tramo, de 1.500 millones de euros, el mayor realizado por la entidad hasta la fecha.
En segundo lugar se sitúa Banco Sabadell, que podría repartir cerca de 2.500 millones de euros tras la venta de su filial británica TSB a Santander por unos 3.100 millones. Este es el único pago que aún no tiene una fecha concreta, ya que depende del cierre definitivo de la operación, previsto para finales de abril. Sabadell destina hasta el 60% de sus beneficios a remunerar a los accionistas mediante dividendos y recompras, además de su compromiso de distribuir el capital que exceda el 13%.
La entidad ya ha pagado un dividendo total de 0,14 euros por acción con cargo a 2025, por debajo de los 0,20 euros del año anterior. No obstante, la remuneración final aumentará cuando se añada el dividendo extraordinario de 0,50 euros que se abonará tras la venta de TSB. Paralelamente, Sabadell está ejecutando una recompra de acciones por 800 millones de euros, de los cuales 365 millones proceden de los resultados de 2025 y el resto corresponde a exceso de capital. Por su parte, Santander distribuirá 1.800 millones de euros entre sus accionistas el próximo 5 de mayo, mediante un dividendo complementario de 0,125 euros por acción correspondiente a los resultados de 2025.
La entidad presidida por Ana Botín mantiene un pay-out del 50%, que actualmente reparte a partes iguales entre dividendos en efectivo y recompras de acciones. Sin embargo, a partir del próximo año incrementará el peso de los pagos en metálico, que representarán el 35% del beneficio, frente al 15% destinado a recompras. En total, el banco pagará un dividendo de 0,24 euros por acción con cargo a 2025, un 14% más que el ejercicio anterior. Además, está ejecutando un programa de recompra de acciones por 5.000 millones de euros: 1.800 millones forman parte del plan ordinario vinculado a los resultados del segundo semestre de 2025, mientras que los 3.200 millones restantes corresponden a una recompra extraordinaria financiada con el capital obtenido tras la venta de su filial en Polonia. Santander también ha reafirmado su intención de adquirir acciones propias por valor de 10.000 millones de euros con cargo a los beneficios de 2025 y 2026 y al exceso de capital.
CaixaBank repartirá aproximadamente 2.300 millones de euros mediante un dividendo complementario de 0,332 euros brutos por acción que se pagará el 9 de abril. La política de remuneración del banco dirigido por Gonzalo Gortázar establece un pay-out de entre el 50% y el 60%, distribuido en forma de dividendos en efectivo. Además, la entidad devuelve a los accionistas el capital que supere el 12,5% a través de dividendos adicionales o recompras de acciones. Con esta estrategia, CaixaBank prevé abonar un dividendo total de 0,50 euros por acción con cargo a 2025, un 15% más que el año anterior, mientras ejecuta una recompra de acciones por 500 millones de euros.
Unicaja es la entidad cotizada que destina la mayor proporción de sus beneficios a retribuir a los accionistas, con un 70% del resultado, aunque contempla la posibilidad de aprobar pagos adicionales. Con cargo a 2025, distribuirá 0,17 euros por acción, un 28% más que el ejercicio previo. Esta cifra incluye el dividendo a cuenta abonado en septiembre y el pago complementario de 0,107 euros previsto para el 23 de abril. Este último supondrá un desembolso de 275 millones de euros, lo que sitúa a Unicaja por delante de Bankinter, que repartirá 134 millones en efectivo con el dividendo de 0,15 euros por acción fijado para el 2 de abril.
En cuanto a Bankinter, el banco repartirá un dividendo total de 0,606 euros por acción con cargo a los beneficios de 2024, lo que representa un incremento del 14% respecto al año anterior. La entidad destina el 50% de sus ganancias a retribuir a los accionistas y lo hace exclusivamente mediante pagos en efectivo. De hecho, es el único banco cotizado español que no ha recurrido a programas de recompra de acciones como fórmula de remuneración, aunque recientemente ha dejado abierta la posibilidad de hacerlo en el futuro.