(El País, 08-04-2026) | Fiscal
En 2025, en España se realizaron 39 transferencias por segundo a través de Bizum, según datos de la propia plataforma. El uso de este sistema de pago sigue creciendo, lo que llevó a la Agencia Tributaria a anunciar en diciembre un mayor control sobre estas operaciones, generando cierta inquietud entre los ciudadanos. Posteriormente, Hacienda matizó que ese refuerzo de la vigilancia se centra en empresarios y profesionales que utilizan Bizum en el desarrollo de su actividad, ya sea para cobrar o pagar servicios.
Tras esta aclaración, surge la duda de si los particulares deben incluir los bizums en la declaración de la renta. En general, no es necesario, aunque todo depende del origen del dinero recibido. Las transferencias entre familiares o amigos -por ejemplo, para dividir gastos de una comida o un evento- no deben declararse. Solo será obligatorio hacerlo cuando esas cantidades constituyan una ganancia patrimonial o formen parte de una actividad económica. Así, si un profesional cobra sus servicios mediante Bizum, sí deberá reflejar esos ingresos ante Hacienda.
Desde la entrada en vigor del Real Decreto 253/2025, el 1 de enero de 2026, los bancos están obligados a informar mensualmente a la Agencia Tributaria de los ingresos que reciban empresas y autónomos por cualquier medio de pago, incluido Bizum. No obstante, como aclara Rubén Gimeno, del REAF-CGE, esta obligación de información solo afecta a operaciones en las que interviene un empresario o profesional.
A diferencia de lo que ocurre con el efectivo, no existe un límite concreto de importe ni un número determinado de operaciones que obligue a declarar los bizums. Hacienda no fija umbrales específicos, aunque sí puede realizar comprobaciones automáticas. En el caso del dinero en metálico, por ejemplo, el límite general para pagos en los que interviene un profesional es de 1.000 euros, y existen obligaciones de declaración para movimientos superiores a 100.000 euros dentro de España o de 10.000 euros en operaciones con el extranjero.
También deben declararse los ingresos por alquiler recibidos mediante Bizum, ya que se consideran rendimientos del capital inmobiliario. En cambio, las ayudas económicas entre familiares, como las aportaciones de padres a hijos para pagar el alquiler, no tributan en el IRPF si son de escasa cuantía, aunque podrían calificarse como donaciones a efectos fiscales.
Otra cuestión habitual es la tributación de ventas en plataformas de segunda mano como Wallapop o Vinted. Según los expertos, solo deben incluirse en la declaración si generan una ganancia, algo poco frecuente, ya que normalmente los objetos se venden por debajo de su precio de compra. Si no se puede justificar esa posible ganancia con una factura, Hacienda podría integrarla en la base general del IRPF, aplicando tipos más altos.
Además, hay que diferenciar entre ventas ocasionales y actividades habituales con ánimo profesional. En este último caso, sí existe obligación de declarar los ingresos. Estas plataformas, por su parte, deben comunicar a la Agencia Tributaria la información de aquellos usuarios que superen las 30 ventas anuales o los 2.000 euros de ingresos.
La campaña de la renta comienza el 8 de abril y finaliza el 30 de junio. La presentación por teléfono estará disponible a partir del 6 de mayo, y la atención presencial desde el 1 de junio. Asimismo, si la declaración resulta a pagar, Hacienda permite abonar el importe mediante Bizum, aunque conviene comprobar previamente los límites diarios de este sistema.