(Expansión, 08-07-2026) | Laboral
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha defendido ante un grupo de empresarios vascos la necesidad de adoptar medidas para reducir el absentismo laboral, incluso aunque no exista un acuerdo entre la patronal y los sindicatos. A su juicio, el elevado número de bajas y ausencias al trabajo supone un problema que España no puede seguir asumiendo por su elevado coste económico.
Durante un encuentro organizado por el Círculo de Empresarios Vascos en Bilbao, Feijóo aseguró que el absentismo laboral representa un coste superior a los 30.000 millones de euros anuales y recordó que el déficit de la Seguridad Social ronda los 70.000 millones. En este contexto, sostuvo que es imprescindible abordar esta situación mediante un diálogo entre el Gobierno, las comunidades autónomas, las organizaciones empresariales y los representantes de los trabajadores.
El líder del PP señaló que el número de personas que no acuden diariamente a su puesto de trabajo ha aumentado de forma significativa en los últimos años, al pasar, según sus datos, de unas 450.000 en 2018 a cerca de 1,16 millones en 2025. Además, indicó que el absentismo continuó creciendo durante el primer trimestre de 2026 y destacó que el País Vasco figura entre las comunidades con mayores niveles de este fenómeno.
Feijóo cuestionó que, en algunos casos, los convenios colectivos contemplen que un trabajador perciba la misma retribución cuando está de baja que cuando desempeña su actividad laboral, y también criticó que puedan producirse bajas laborales que, a su juicio, carezcan de una justificación suficiente sin que ello implique cambios en las prestaciones percibidas.
Asimismo, recordó experiencias de su etapa de gestión en el antiguo Insalud y en Correos, donde afirmó haber impulsado medidas para reducir el índice de absentismo. Según explicó, en esta última entidad el porcentaje de ausencias se redujo del 8% al 4%, un nivel que considera razonable, al tiempo que sostuvo que cuando las tasas superan el 4% o el 5% existe un elevado riesgo de fraude.
Por ello, insistió en la necesidad de impulsar una estrategia conjunta entre las administraciones públicas, los agentes sociales y las empresas para contener el absentismo laboral. Aunque expresó su preferencia por alcanzar un consenso, afirmó que, si no fuera posible, deberían adoptarse igualmente las decisiones que permitan reducir un coste que considera inasumible para la economía española.