(Cinco Días, 27-05-2026) | Mercantil, civil y administrativo
La Comisión Europea ha planteado un conjunto de medidas destinadas a impulsar la inversión en los mercados de capitales, entre las que sobresale la creación de una cuenta única de inversión. España ya trabaja en el desarrollo de este instrumento, que, según el sector financiero, debería incorporar incentivos fiscales atractivos para garantizar su éxito. El borrador del texto podría estar preparado antes del verano.
Así lo ha señalado Carla Díaz Álvarez de Toledo, directora general del Tesoro y Política Financiera, durante la inauguración del Foro MedCap de BME. La responsable ha explicado que el Gobierno continúa avanzando en la elaboración del proyecto normativo y que, aunque todavía no existe un calendario cerrado, no se descarta que la propuesta vea la luz antes del verano tras incorporar las aportaciones realizadas por los distintos actores financieros.
Díaz Álvarez de Toledo ha confirmado que el nuevo producto contará con ventajas fiscales, tal y como vienen reclamando tanto las instituciones europeas como el propio sector financiero, aunque evitó concretar cuáles serán esos incentivos. Según explicó, el objetivo es que la cuenta única de inversión favorezca la competencia entre distintos proveedores financieros. En este sentido, defendió la participación no solo de bancos, sino también de aseguradoras y firmas de servicios de inversión, al considerar que una mayor competencia contribuirá a reducir costes y mejorar la experiencia del cliente.
La directora general del Tesoro destacó además que los hogares españoles atraviesan un momento de elevado ahorro, aunque recordó que cerca de dos tercios de ese capital continúa concentrado en activos inmobiliarios. La inversión en mercados de capitales apenas representa el 13% de la riqueza financiera de las familias españolas.
Con este escenario, insistió en la necesidad de canalizar parte de ese ahorro hacia actividades productivas. A su juicio, Europa dispone de un gran volumen de ahorro privado, pero el desafío consiste en dirigirlo hacia proyectos europeos atractivos y competitivos. También defendió que la financiación bancaria debe complementarse con el desarrollo de los mercados de capitales y del capital riesgo. En este contexto, recordó que España forma parte del denominado Laboratorio de Competitividad europeo, que impulsa la llamada "etiqueta europea" para fomentar la inversión dentro de la Unión Europea.
Durante el encuentro también intervino Juan Flames, consejero delegado de BME y responsable de BME Exchanges, quien subrayó la importancia de contar con empresas de mayor tamaño tanto en España como en Europa. Según explicó, los mercados de capitales deben desempeñar un papel clave para movilizar el ahorro hacia el sector privado. Flames destacó además que, pese a la incertidumbre geopolítica actual, continúan produciéndose operaciones bursátiles, ampliaciones de capital y movimientos corporativos relevantes.
En lo que va de año, las empresas cotizadas españolas han llevado a cabo ampliaciones de capital por valor de 2.320 millones de euros, una cifra que multiplica por trece el volumen captado mediante salidas a Bolsa. Hasta ahora, TSK ha sido la única compañía que ha debutado en el mercado bursátil este año, con una captación inicial de 150 millones de euros, ampliable en otros 22,5 millones si se ejecuta la opción de sobreasignación por parte de las entidades colocadoras.
El responsable de BME recordó que la Bolsa constituye una infraestructura esencial para garantizar el acceso a financiación a largo plazo y destacó que los mercados gestionados por BME acompañan a las compañías antes, durante y después de su incorporación al parqué. El Foro MedCap, que se celebra estos días, reúne a más de un centenar de empresas y a más de 170 inversores, con el objetivo de conectar a inversores europeos con compañías españolas de mediana y pequeña capitalización.