(Expansión, 15-10-2026) | Fiscal
El Partido Popular considera que el Gobierno no ha aprovechado el incremento de los ingresos tributarios ni los recursos procedentes de los fondos europeos para impulsar la productividad de la economía española. Ante el encarecimiento del coste de la vida, la formación plantea distintas medidas fiscales, entre ellas adaptar los tramos del IRPF a la inflación para reducir la presión tributaria sobre las familias.
Tras conocerse los datos de inflación de septiembre publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP, Juan Bravo, ha criticado la gestión económica del Ejecutivo y ha responsabilizado al Gobierno de la pérdida de poder adquisitivo de los ciudadanos.
Según ha señalado Bravo, desde la llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno, los precios han aumentado más de un 28%, mientras que la carga fiscal también se ha incrementado. El dirigente popular sostiene que cada ciudadano paga actualmente 3.600 euros más en impuestos que en 2018 y que la recaudación del Estado superará este año en 200.000 millones de euros la registrada entonces.
Ante esta situación, el partido presidido por Alberto Núñez Feijóo propone poner en marcha un conjunto de medidas de aplicación automática para limitar los efectos de la subida de precios, especialmente los relacionados con la energía y los combustibles. La formación considera necesario evitar que estos incrementos, vinculados en los últimos meses al conflicto en Oriente Próximo, terminen repercutiendo en el precio de los alimentos y otros productos de primera necesidad. Entre las principales propuestas figura la supresión total del IVA para los alimentos básicos, incluyendo productos como la carne, el pescado y las verduras. Asimismo, el PP defiende reducir al 10% el IVA aplicado a la energía.
A estas iniciativas se suma su propuesta de deflactar las tarifas del IRPF, una medida que la formación viene reclamando desde hace tiempo y que permitiría ajustar los tramos del impuesto a la evolución de los precios. Con ello, pretende evitar que las subidas salariales destinadas a compensar la inflación provoquen un aumento de la tributación sin que exista una mejora real de la capacidad adquisitiva.
Por su parte, el vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del PP, Alberto Nadal, ha advertido de que el incremento del precio de los alimentos afecta especialmente a los hogares con hijos y a las familias con menores ingresos, debido al mayor peso que representa la cesta de la compra en sus presupuestos. Nadal también ha cuestionado los resultados de la política económica del Ejecutivo. A su juicio, el aumento de la presión fiscal, el crecimiento de la deuda pública y la llegada de importantes recursos europeos no se han traducido en un avance suficiente de la inversión y la productividad.
El responsable económico del PP considera que la mejora del nivel de vida y de los salarios debe apoyarse en una economía más productiva, para lo que defiende impulsar las inversiones públicas y privadas que permitan fortalecer la actividad económica y favorecer un crecimiento sostenible. Según los datos definitivos del INE, la inflación interanual se situó en septiembre en el 4,9%, seis décimas por encima de agosto, mientras que la inflación subyacente alcanzó el 3,1%. Estas cifras constituyen el contexto de las propuestas fiscales planteadas por el Partido Popular.