(Cinco Días, 08-06-2026) | Mercantil, civil y administrativo
La economía de la zona euro sufrió una contracción del 0,2% entre enero y marzo de 2026, coincidiendo con el impacto inicial provocado por la guerra en Oriente Próximo. El dato supone un giro respecto al crecimiento del 0,2% registrado en el último trimestre de 2025 y empeora además la estimación preliminar de Eurostat, que inicialmente apuntaba a un avance del 0,1%.
Se trata de la primera caída de la actividad económica de la eurozona desde finales de 2022, cuando el PIB retrocedió un 0,1%, y representa también el mayor descenso desde el segundo trimestre de 2020, en plena crisis provocada por la pandemia y los confinamientos aplicados frente a la Covid-19.
En el conjunto de la Unión Europea, Eurostat también ha revisado a la baja sus cálculos. La economía de los Veintisiete registró una caída del 0,1% en el primer trimestre del año, frente al crecimiento del 0,2% observado en el trimestre anterior y lejos de la expansión inicial de dos décimas que había estimado la oficina estadística comunitaria.
Pese al deterioro trimestral, la comparación interanual mantiene cifras positivas. Entre enero y marzo de 2026, el PIB de la zona euro creció un 0,3% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que el conjunto de la UE avanzó un 0,7%.
Por países, Dinamarca lideró el crecimiento trimestral con un aumento del 1,9%, seguida de Estonia y Malta, ambas con una subida del 1,1%. En el lado contrario destacaron las fuertes caídas registradas en Irlanda, con un desplome del 12,1%, así como los retrocesos de Lituania (-0,3%), Suecia (-0,2%) y Francia (-0,1%).
España volvió a destacar entre las grandes economías europeas al registrar un crecimiento del 0,6% en el primer trimestre, duplicando el ritmo de expansión de Alemania e Italia y contrastando con la caída anotada por Francia.
Mientras tanto, la economía de Estados Unidos mantuvo una evolución más sólida. El PIB estadounidense avanzó un 0,4% respecto al trimestre anterior, mejorando el crecimiento del 0,1% registrado a finales de 2025. En términos interanuales, la economía norteamericana creció un 2,6%.