(El Periódico, 28-01-2026) | Laboral
La trayectoria del mercado laboral continúa ofreciendo señales positivas en España: por primera vez desde 2008, la tasa de desempleo baja ligeramente del 10%. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al cuarto trimestre de 2025, publicada este martes, el paro se sitúa en el 9,93% de la población activa, siete décimas menos que un año antes. La última vez que el desempleo se mantuvo por debajo de ese umbral fue en el primer trimestre de 2008, cuando alcanzó el 9,6%, justo antes de que comenzara a dispararse con la crisis financiera. Este descenso coincide con un nuevo ejercicio de intensa creación de empleo: en 2025 se sumaron 605.400 ocupados, elevando el total hasta un máximo histórico de 22,46 millones de personas trabajando. Una vez más, España lidera la generación de empleo dentro de la Unión Europea.
La mejora del empleo se enmarca en un contexto de sólido crecimiento económico. El producto interior bruto avanzó un 2,9% el año pasado y el Banco de España prevé un incremento adicional del 2,2% en 2026. El Fondo Monetario Internacional es incluso algo más optimista y eleva la previsión al 2,3%, situando a España entre las economías avanzadas con mayor dinamismo. En el tercer trimestre de 2025, y en comparación interanual, los datos desestacionalizados de Eurostat muestran que España creó alrededor de medio millón de puestos de trabajo, muy por encima de países como Francia (+223.000), Portugal (+160.000) o Grecia (+69.000), mientras que Alemania y Italia registraron pérdidas de empleo.
El aumento de 605.400 ocupados en 2025 supera el ya notable crecimiento registrado en 2024, cuando el empleo avanzó en 468.200 personas, un 2,2%. En el último ejercicio, el incremento fue del 2,8%. El año de mayor impulso reciente fue 2023, con 749.000 nuevos empleos y un crecimiento del 3,6%, aunque conviene recordar que fue el primer año plenamente normalizado tras la pandemia.
La evolución trimestral también respalda esta tendencia positiva. Entre el tercer y el cuarto trimestre de 2025, el empleo creció en 76.200 personas, más del doble que en el mismo periodo del año anterior. De este modo, el número total de ocupados alcanza un nuevo récord histórico.
Una parte muy relevante de esta creación de empleo vuelve a proceder de la población extranjera. En el último año, este colectivo aportó 258.000 nuevos puestos de trabajo, lo que representa el 43% del total. Los trabajadores de nacionalidad española sumaron 342.000 empleos, mientras que las personas con doble nacionalidad añadieron 6.000. Estas cifras contrastan con las de 2024, cuando el crecimiento entre los nacionales fue mucho menor y el de los trabajadores con doble nacionalidad, significativamente mayor.
Como resultado, el número de extranjeros ocupados se eleva a 3,58 millones y el de personas con doble nacionalidad alcanza los 1,2 millones. En conjunto, ambos grupos ya suponen el 21,4% del empleo total, el porcentaje más alto registrado en un cuarto trimestre.
El desglose por sexo muestra que el empleo femenino vuelve a crecer ligeramente más que el masculino. En 2025, las mujeres ganaron 306.300 puestos de trabajo, frente a los 299.200 de los hombres. Esta evolución continúa estrechando la brecha entre ambos, aunque de forma gradual. Los hombres superan de nuevo los 12 millones de ocupados, una cifra que no se alcanzaba desde 2008, mientras que las mujeres marcan un máximo histórico con 10,46 millones. Actualmente, ellos representan el 53,4% del empleo y ellas el 46,6%, cuando hace veinte años la proporción era del 60% y el 40%, respectivamente.
Por ramas de actividad, la industria manufacturera lidera la creación de empleo en 2025, con 96.500 nuevos puestos. También destacan el comercio (+83.700), las actividades administrativas (+79.800) y la construcción (+79.500). En sentido contrario, pierden ocupación el suministro de energía (-11.300), la hostelería (-24.300) y otros servicios (-31.000). Si se amplía la perspectiva desde 2019, se observa una reducción del empleo en sectores con salarios más bajos, como la agricultura y el empleo doméstico, mientras que los mayores avances se concentran en la sanidad, la construcción y las actividades científicas y técnicas.
El análisis trimestral vuelve a poner de relieve la elevada estacionalidad del empleo en la educación. En el cuarto trimestre de 2025, este sector gana 189.700 ocupados respecto al tercero, tras los parones estivales, mientras que la hostelería pierde 92.300 empleos con la llegada del invierno. También destaca el aumento del transporte y almacenamiento (+41.000) y el ligero retroceso del comercio (-1.500) en un trimestre que incluye la campaña navideña.
El descenso del número de parados, aunque positivo, es menos intenso que en ejercicios anteriores. A cierre de 2025 hay 118.400 desempleados menos que un año antes, frente a las caídas de 265.300 en 2024 y 220.800 en 2023. Aun así, la reducción relativa del 4,6% mejora la registrada en el periodo previo a la pandemia. En términos trimestrales, el paro baja en 136.100 personas, situando el total de desempleados en 2,48 millones, por primera vez desde 2008 por debajo de los 2,5 millones.
Pese a la bajada de la tasa de paro hasta el 9,9%, la mejora pierde algo de intensidad, ya que en 2023 y 2024 el descenso anual fue de 1,2 puntos. España continúa figurando entre los países con mayor desempleo de la UE, muy por encima de la media comunitaria del 6%, aunque mantiene una evolución favorable en los últimos años.
Por territorios, las mayores tasas de paro se registran en Andalucía (14,7%), Extremadura (13,4%) y Canarias (12,6%), mientras que las más bajas corresponden al País Vasco (7,5%), la Comunidad de Madrid (7%) y Cantabria (6,8%). En comparación interanual, el desempleo aumenta con fuerza en Navarra y también repunta en Canarias, mientras que desciende de forma destacada en la Región de Murcia y en la Comunidad Valenciana.