(El País, 06-07-2026) | Laboral

El mercado laboral español volvió a mostrar en junio su habitual fortaleza estacional impulsada por el arranque de la temporada turística, con 128.500 nuevos empleos y 28.700 parados menos. Sin embargo, este año se ha producido una anomalía relevante: mientras la afiliación a la Seguridad Social alcanzó máximos históricos, el paro registrado entre los trabajadores extranjeros aumentó ligeramente, un comportamiento poco habitual en este mes.

En junio de 2026, el número de extranjeros inscritos en el paro ascendió a 342.100 personas, lo que supone 4.210 más que en mayo y 10.070 más que un año antes. Este repunte rompe con una tendencia histórica de descensos continuados en el sexto mes del año. De hecho, excluyendo el periodo de la pandemia, no se registraba un aumento del paro extranjero en junio desde 2008, en los inicios de la crisis inmobiliaria.

El contraste con años anteriores es notable. En junio de 2025 el paro extranjero cayó en 10.800 personas, en 2024 lo hizo en 9.300 y en 2023 en 8.600. También difiere del comportamiento del desempleo entre los trabajadores españoles, cuyo paro sí continuó bajando en junio, con 32.947 personas menos inscritas.

Los expertos relacionan este cambio de tendencia con el proceso extraordinario de regularización de extranjeros impulsado por el Gobierno. La principal explicación es que muchas personas que hasta ahora permanecían fuera de los registros oficiales, al obtener documentación provisional o regularizar su situación, pasan a tener derecho a inscribirse como demandantes de empleo.

Luis Zarapuz, coordinador del gabinete económico de CCOO, considera que la regularización explica buena parte del repunte. Según su análisis, resulta lógico que el afloramiento administrativo de nuevos trabajadores genere simultáneamente más afiliación y un ligero aumento del paro registrado, ya que muchas personas pasan a formar parte del sistema formal de empleo.

No obstante, los especialistas recomiendan prudencia antes de extraer conclusiones definitivas. Aunque parte de la menor caída del paro puede atribuirse al proceso de regularización, aún existen otros factores que podrían estar influyendo en la evolución del mercado laboral. Desde el Ministerio de Trabajo prefieren no establecer por ahora una relación directa entre el aumento del paro extranjero y la regularización. Joaquín Pérez Rey ha señalado que todavía es pronto para cuantificar ese efecto y sostiene que su impacto sobre el paro registrado sería muy reducido.

Donde sí resulta evidente el efecto de la regularización es en el empleo. Según el Ministerio de Inclusión, 159.100 extranjeros regularizados ya se encontraban trabajando a 30 de junio, contribuyendo de forma directa al fuerte incremento de afiliación. Los sectores que más empleo están absorbiendo entre los trabajadores regularizados son la hostelería, con 38.800 altas; el comercio, con 20.200; las actividades administrativas, con 19.300; y la construcción, con 18.300. Se trata de ramas con elevada demanda de mano de obra y fuerte peso estacional.

En conjunto, la afiliación de extranjeros creció en junio en 86.600 personas, más del triple del incremento registrado en junio de 2025. Esto significa que aproximadamente dos tercios del empleo creado en el mes corresponde a trabajadores extranjeros, un dato que ilustra la magnitud del fenómeno. En términos interanuales, el crecimiento también ha sido especialmente intenso. La afiliación extranjera aumenta un 11,3%, con 350.200 cotizantes más, frente al avance del 6,8% registrado el año anterior.

Rafael Doménech, responsable de análisis económico de BBVA Research, observa un efecto claro de la regularización sobre la afiliación, al detectar un crecimiento superior al esperado antes de iniciarse el proceso. En su opinión, aunque el repunte del paro extranjero es llamativo por el cambio de signo, no resulta estadísticamente preocupante dentro del contexto general de reducción del desempleo.

En la misma línea, Carlos Arcas considera que este aumento del paro debe interpretarse principalmente como un efecto administrativo temporal. Según explica, muchas personas que antes no figuraban en ningún registro oficial ahora aparecen como demandantes de empleo al incorporarse al mercado laboral formal.

En consecuencia, el balance global sigue siendo claramente positivo. Más que reflejar destrucción de empleo, el ligero aumento del paro entre extranjeros parece responder al afloramiento de trabajadores previamente invisibles para la estadística oficial. La regularización estaría, por tanto, ampliando la base laboral formal de España y reforzando la capacidad del mercado de trabajo para sostener el crecimiento económico.

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