(El Economista, 02-11-2026) | Laboral
La pérdida de dinamismo del mercado laboral español está teniendo una incidencia especialmente acusada entre los trabajadores autónomos. Los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), correspondientes al tercer trimestre de 2026, reflejan que este colectivo se ha reducido en más de 100.000 personas desde comienzos de año, lo que representa un descenso del 3,2%. Se trata de una caída significativa, especialmente si se tiene en cuenta que corresponde únicamente a los nueve primeros meses del ejercicio.
La evolución más reciente tampoco ofrece señales positivas. Según la EPA, entre julio y septiembre el número de trabajadores por cuenta propia disminuyó en 15.500 personas respecto al trimestre anterior, un retroceso del 0,5%, de acuerdo con los datos analizados por la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA).
La organización que preside Lorenzo Amor pone el foco especialmente en la situación de los autónomos empleadores, es decir, aquellos que tienen trabajadores contratados y desempeñan un papel importante en la generación de empleo. Aunque este colectivo aumentó en 17.500 personas durante el tercer trimestre, un 1,88% más que en el periodo anterior, la comparación interanual muestra una evolución desfavorable. En concreto, se contabilizan 12.300 autónomos empleadores menos que en el mismo trimestre de 2025, lo que supone una caída del 1,28%.
También resulta preocupante la evolución de los empresarios que desarrollan su actividad sin trabajadores asalariados. Este grupo perdió 43.000 efectivos durante el tercer trimestre y acumula una reducción de cerca de 107.300 personas en los últimos doce meses. Dentro del conjunto de trabajadores por cuenta propia, las ayudas familiares constituyen la única categoría que registra una evolución positiva, con un incremento de 8.900 personas entre julio y septiembre.
Ante este escenario, las organizaciones empresariales de autónomos advierten de las consecuencias que puede tener la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre sobre la actividad de los pequeños negocios. Sin embargo, los sindicatos mantienen una posición diferente y consideran que los trabajadores por cuenta propia también tienen motivos para respaldar la convocatoria.
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, defendió que los autónomos tienen numerosas razones para cerrar temporalmente sus establecimientos y participar en la movilización. A su juicio, la mejora del Salario Mínimo Interprofesional es también una cuestión que afecta directamente a sus negocios, ya que el aumento de las rentas de los trabajadores puede favorecer el consumo en bares, comercios y talleres. En este sentido, sostiene que unos salarios insuficientes reducen la capacidad de gasto de los ciudadanos y terminan repercutiendo en los ingresos de los pequeños empresarios.
Álvarez también señaló el encarecimiento de los locales comerciales como otro de los problemas que afectan al colectivo. Según explicó, los alquileres han experimentado fuertes subidas en numerosas ciudades, una situación que relacionó, entre otros factores, con la transformación de bajos comerciales en viviendas destinadas al alquiler turístico.
El dirigente sindical hizo un llamamiento a los autónomos para que se sumen a la huelga del 11 de noviembre y extendió la convocatoria a los trabajadores asalariados. Como argumento, aludió al aumento de los conflictos laborales que se están produciendo en distintos sectores, entre ellos la industria conservera y el metal en la Región de Murcia.