(El Economista, 04-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo

En 2025, el Ibex 35 volvió a situarse en el centro de la atención internacional. La intensa subida registrada entre enero y diciembre no tiene precedentes en las últimas tres décadas del índice y ha servido para devolver al mercado español al primer plano en la comparación con los grandes selectivos europeos, donde tradicionalmente había sido encuadrado entre los de peor comportamiento.

No obstante, esa etiqueta de índice rezagado pierde fundamento cuando se analiza su trayectoria a largo plazo. De hecho, tras las alzas del tramo final del pasado año y el arranque de 2026, el Ibex 35 ha logrado cerrar la distancia que le separaba de otros mercados europeos y se consolida como uno de los índices más rentables del siglo entre sus homólogos del continente.

La rentabilidad acumulada del Ibex 35 y del EuroStoxx 50 en los últimos veinte años resulta prácticamente idéntica, y el repunte reciente -que le ha permitido superar con holgura el umbral psicológico de los 18.000 puntos- lo sitúa entre los índices bursátiles más alcistas del siglo, si se deja fuera de la comparación al Dax 40 alemán. Este último, al ser un índice de retorno total, incorpora no solo la variación de precios, sino también los dividendos y otros ingresos reinvertidos, lo que lo hace difícilmente comparable con los índices tradicionales de precios. Precisamente esta característica explica que el selectivo alemán refleje el crecimiento real del capital invertido, diferenciándose del resto al incluir explícitamente la rentabilidad por dividendo.

Según los expertos de Valuations de Alvarez & Marsal, el buen momento del mercado español se apoya principalmente en la mejora de los resultados empresariales y no tanto en una expansión de valoraciones. En la misma línea, Joan Cabrero, analista técnico y estratega de elEconomista.es, destaca que el Ibex 35 continúa inmerso en una fase de subida libre. "La tendencia es claramente alcista y, por ahora, no presenta señales relevantes de deterioro, algo que no resulta especialmente sorprendente", señala.

Cabrero subraya que no existen indicios de agotamiento comprador más allá del muy corto plazo mientras el índice no cierre semanalmente por debajo de los mínimos de la semana anterior, situados actualmente en torno a los 17.500 puntos. Mientras esa sucesión de mínimos ascendentes se mantenga intacta, el escenario dominante seguirá siendo de continuidad alcista. No obstante, advierte de que conviene mantener la prudencia: "Ningún mercado avanza de forma rectilínea y es lógico que en algún momento aparezcan correcciones o episodios de volatilidad que sirvan para enfriar los excesos a corto plazo". Aun así, el experto insiste en que, mientras la estructura técnica no se rompa, el mensaje es claro: disfrutar del tramo alcista que atraviesa el Ibex 35.

Por su parte, el analista de mercados Juan Ignacio Crespo considera llamativo que, a comienzos de semana, las bolsas europeas apenas reaccionaran a la fuerte corrección de los metales preciosos, a diferencia de los mercados de Asia-Pacífico, que sí reflejaron con mayor intensidad ese ajuste. Crespo recuerda que en 1980 las bolsas europeas tampoco fueron inmunes a una crisis similar en el mercado de los metales, aunque reaccionaron con cierto retraso: al menos 23 días en Londres, 29 en Fráncfort y 33 en Madrid, unos plazos que, según explica, reflejan el distinto grado de internacionalización de cada mercado.

A pesar de ello, el analista apunta que, aunque las bolsas suelen resistir inicialmente los contagios procedentes del mercado de los metales preciosos, cuando estos entran en una crisis profunda, finalmente terminan viéndose afectadas, en mayor o menor medida, en función del contexto económico general. Este es precisamente uno de los factores que más atención concentra entre analistas e inversores en las últimas jornadas, junto con el desarrollo de la temporada de resultados. En las próximas semanas, las compañías del Ibex 35 presentarán sus cuentas correspondientes a 2025, lo que permitirá evaluar si los beneficios empresariales son suficientes para respaldar las subidas casi ininterrumpidas que el índice acumula desde hace ocho meses.

Entre las compañías que mejor comportamiento han registrado en la bolsa española durante las últimas dos décadas -y que han contribuido decisivamente a que el mercado marque máximos históricos- destacan Inditex, Laboratorios Farmacéuticos Rovi, Ferrovial, Grifols y Amadeus. Mención especial merece la firma textil gallega, cuyas acciones han multiplicado por diez su valor y que se ha convertido en uno de los mayores pesos del índice. También figuran entre las compañías con mayor influencia el grupo tecnológico vinculado al sector turístico y la empresa de infraestructuras, que acumulan revalorizaciones cercanas al 400% y al 500%, respectivamente, en las últimas décadas.

La subida registrada por el Ibex 35 en 2025 no tiene parangón en los últimos 30 años y, por el momento, no muestra señales claras de agotamiento. Así lo reflejan los balances mensuales del índice, que encadena ya ocho meses consecutivos de avances, una racha inédita desde 2006, antes de la crisis financiera desencadenada por la quiebra de Lehman Brothers.

Ni el intenso calendario de resultados empresariales en Estados Unidos ni las tensiones geopolíticas entre Washington y Teherán han frenado el impulso del mercado español. De hecho, el Ibex 35 ha renovado su máximo histórico en trece ocasiones desde el inicio del año, una muestra clara de la fortaleza alcista que ha exhibido en las últimas semanas.

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