(El País, 29-09-2026) | Mercantil, civil y administrativo
El Gobierno limitará desde este martes la subida de la tarifa regulada del gas y del precio de la bombona de butano para contener el impacto del encarecimiento de la energía durante los próximos meses. La medida se incorporará al nuevo decreto de respuesta a la crisis energética provocada por la guerra en Oriente Próximo y afectará a los más de 3,1 millones de hogares acogidos a la Tarifa de Último Recurso (TUR), alrededor del 40% del total. Sin esta intervención, la revisión prevista para el 1 de octubre habría elevado el recibo del gas más de un 45%.
El incremento de la TUR quedará limitado inicialmente a alrededor del 15%, mientras que en las revisiones posteriores se aplicará un mecanismo para contener las subidas hasta que el sistema recupere el equilibrio. El coste derivado de esta limitación no se financiará directamente con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, sino que generará un déficit para las comercializadoras de último recurso que se compensará posteriormente cuando disminuyan los precios de la materia prima.
La intervención también afectará al butano, utilizado por unos siete millones de consumidores, especialmente en zonas rurales. El precio de la bombona podrá situarse como máximo en 19,55 euros hasta junio de 2027, frente a los 18,84 euros actuales. El eventual déficit generado se absorberá mediante el mecanismo habitual de revisión del gas licuado de petróleo envasado, que limita las variaciones a un 2% al alza o a la baja en cada actualización bimestral.
Las medidas llegan en un contexto de fuerte tensión en los mercados energéticos internacionales. El precio del gas en los principales mercados europeos supera los 70 euros por megavatio hora, frente a niveles inferiores a 30 euros antes del inicio de la escalada bélica con Irán. Las dificultades en el transporte a través del estrecho de Ormuz, los daños en infraestructuras energéticas y las nuevas sanciones europeas contra Rusia están contribuyendo a mantener elevada la presión sobre la oferta y los precios de los hidrocarburos.
El Ejecutivo pretende así evitar que el encarecimiento del gas y los combustibles se traslade al conjunto de la economía mediante un aumento de los costes de producción. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha advertido del riesgo de que se produzcan efectos de segunda ronda sobre la inflación, especialmente en productos como los alimentos. La Comisión Europea, sin embargo, ha recomendado a los Estados miembros limitar las medidas que puedan estimular la demanda de hidrocarburos, lo que introduce un elemento adicional de debate sobre el alcance de las intervenciones nacionales.