(El País, 02-11-2026) | Mercantil, civil y administrativo
El euríbor ha cerrado octubre en el 3,239%, ligeramente por debajo del 3,247% registrado en septiembre. El descenso, de apenas 0,008 puntos porcentuales, pone fin a tres meses consecutivos de subidas, aunque mantiene el indicador por encima del 3% y en niveles máximos de más de dos años. Esta pequeña corrección no evitará que los titulares de hipotecas variables que revisen ahora sus préstamos tengan que afrontar un nuevo incremento de las cuotas.
El motivo es que el índice continúa claramente por encima de los valores de referencia de hace seis y doce meses. En octubre de 2025, el euríbor se situaba en el 2,187%, más de un punto por debajo del nivel actual, mientras que en abril de este año alcanzaba el 2,747%, casi medio punto menos. Por tanto, tanto las revisiones anuales como las semestrales se traducirán en un encarecimiento de los préstamos.
De acuerdo con las estimaciones del comparador financiero Kelisto, una hipoteca media de 181.000 euros, a 25 años y con un diferencial de 1,15 puntos sobre el euríbor, experimentará una subida de unos 100 euros mensuales si la revisión es anual. Esto supondrá un desembolso adicional de aproximadamente 1.202 euros al año, un 11,2% más. Para quienes actualicen el interés cada seis meses, el incremento estimado será de unos 46 euros al mes, lo que representa alrededor de 278 euros durante el próximo semestre.
Estas cantidades son orientativas, ya que el impacto concreto depende del capital que quede pendiente, el diferencial aplicado por el banco, el plazo de amortización y la fecha de contratación del préstamo. La mayoría de las hipotecas se rigen por el sistema de amortización francés, en el que al principio se destina una mayor parte de la cuota al pago de intereses, mientras que con el paso del tiempo aumenta el porcentaje dedicado a devolver el capital. Por este motivo, las subidas del euríbor suelen tener un efecto menor sobre quienes se encuentran en la fase final de su préstamo.
Los hipotecados que estén soportando un aumento de sus cuotas también pueden tratar de modificar las condiciones de financiación. Entre las alternativas se encuentran negociar con la entidad un cambio en el contrato o trasladar la hipoteca a otro banco para pasar de un tipo variable a uno fijo o mixto. En la mayoría de los casos, estas operaciones no tienen coste, aunque el cliente deberá asumir el importe de una nueva tasación de la vivienda.
El dato de octubre supone un pequeño respiro después de la escalada registrada durante los últimos meses. El euríbor comenzó 2026 en el 2,245% y llegó a bajar hasta el 2,221% en febrero. Sin embargo, a partir de marzo cambió de tendencia, en un contexto marcado por el conflicto en Oriente Próximo y el encarecimiento de las materias primas energéticas. El indicador avanzó hasta el 2,565% en marzo, el 2,747% en abril y el 2,804% en mayo. Tras retroceder ligeramente en junio, cuando se situó en el 2,798%, volvió a subir en julio y agosto, hasta alcanzar el 2,855% y el 2,954%, respectivamente. En septiembre dio un nuevo salto, hasta el 3,247%.
La portavoz del bróker financiero iAhorro, Laura Martínez, considera que el ligero retroceso de octubre es una señal positiva, aunque insuficiente para confirmar un cambio de tendencia. A su juicio, el hecho de que el euríbor continúe por encima del 3% y la evolución de las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) serán determinantes para anticipar su comportamiento durante los próximos meses.
La evolución del indicador refleja la incertidumbre de los mercados sobre la política monetaria que deberá aplicar el BCE para contener la inflación. El organismo elevó los tipos de interés en septiembre en 25 puntos básicos, hasta situar la facilidad de depósito en el 2,5%, después de haber aprobado otro incremento de la misma magnitud en junio. Sin embargo, en su reunión de octubre decidió mantener los tipos sin cambios. Esta pausa no implica necesariamente que haya concluido el proceso de endurecimiento monetario.
La inflación continúa siendo el principal motivo de preocupación. En España, el IPC se ha mantenido en octubre en el 4,9%, su nivel más elevado desde febrero de 2023. El encarecimiento de la energía sigue presionando los precios, mientras que el conflicto en Oriente Próximo y las tensiones en los mercados energéticos elevan el riesgo de que el aumento de los costes termine trasladándose al conjunto de la economía.
Diego Barnuevo, analista de mercados de Ebury, considera que el euríbor podría estar aproximándose a su nivel máximo si el BCE decide mantener una pausa prolongada en los tipos de interés después de diciembre. En ese escenario, el indicador a doce meses estaría más cerca de tocar techo. No obstante, advierte de que la persistencia de las tensiones geopolíticas y los elevados precios de la energía siguen representando un riesgo importante para esta previsión.
Diciembre será la próxima cita relevante para los mercados. Una parte de los inversores contempla la posibilidad de que el BCE vuelva a subir los tipos si la inflación continúa alejada de su objetivo del 2%. Laura Martínez prevé que, pese a la decisión de mantenerlos sin cambios en octubre, Fráncfort podría aprobar un nuevo incremento en diciembre, lo que llevaría al euríbor a cerrar el año por encima de sus niveles actuales.