(El País, 10-03-2026) | Mercantil, civil y administrativo

El euríbor ha comenzado a subir con rapidez desde el inicio del conflicto en Irán. El principal índice de referencia para las hipotecas ha pasado del 2,222% registrado el viernes 27 de febrero -última jornada antes del estallido de la guerra- al 2,367% alcanzado este lunes. Este incremento, producido en apenas seis sesiones, sitúa al indicador en su nivel diario más alto en casi un año, concretamente desde el 21 de marzo de 2025. Además, la tendencia es claramente alcista: desde que comenzaron los bombardeos, el euríbor ha encadenado subidas día tras día.

La explicación de este repunte está ligada al encarecimiento de la energía. Con el precio del petróleo superando los 100 dólares por barril y el gas natural también al alza -lo que eleva el coste de la electricidad-, crece el riesgo de que la inflación vuelva a repuntar. Este escenario reabre un debate que parecía cerrado: la posibilidad de que el Banco Central Europeo vuelva a elevar los tipos de interés. Solo con que se plantee esa opción, el euríbor reacciona al alza. Desde Bank of America señalan que la experiencia histórica demuestra que aumentos intensos y prolongados en el precio del petróleo pueden provocar ciclos inflacionarios persistentes. Aunque su escenario inicial era más favorable, advierten de que la subida del crudo por encima de los 100 dólares podría resultar preocupante si se prolonga en el tiempo.

Si esta tendencia continúa, podría adelantarse a marzo el momento en que los hipotecados con préstamos a tipo variable -cuyo interés se revisa cada 12 meses- comiencen a notar el aumento en sus cuotas. Hasta ahora se esperaba que esa subida no llegara hasta abril, ya que depende de la comparación con el euríbor de hace un año y el indicador se había mantenido relativamente estable.

Algo parecido ocurrió en octubre con las hipotecas cuya revisión es semestral: entonces experimentaron un incremento por primera vez en casi dos años. En el caso de las revisiones anuales, los titulares de estos préstamos llevan sin ver aumentar sus cuotas desde marzo de 2024. Sin embargo, salvo que el indicador dé un giro inesperado, ese periodo de alivio parece próximo a terminar, probablemente en marzo o, como muy tarde, en abril, ya que la media del euríbor en ese mes del año pasado fue del 2,143%.

La próxima reunión del Banco Central Europeo, prevista dentro de unos diez días, será clave para marcar el rumbo a corto plazo. Cualquier señal que sugiera que la institución de Fráncfort está considerando subir los tipos de interés podría impulsar aún más el euríbor. En cambio, si la presidenta Christine Lagarde y el resto del organismo descartan con firmeza esa posibilidad, el indicador podría relajarse.

Todavía pasarán algunos meses antes de que las estadísticas reflejen si esta subida del euríbor afecta a la concesión de hipotecas. Los últimos datos disponibles corresponden a diciembre, cuando se cerró un año especialmente dinámico para el mercado hipotecario, con más de medio millón de préstamos firmados, la cifra más alta en 15 años pese a los elevados precios de la vivienda.

El estallido de la guerra ha alterado las previsiones de estabilidad que manejaba la mayoría de los analistas. El consenso apuntaba a un euríbor prácticamente estable durante el resto del año, y el departamento de Análisis y Mercados de Bankinter lo situaba en una horquilla de entre el 2,25% y el 2,30% para 2026.

Sin embargo, el nivel diario actual ya supera ese rango. Los expertos coinciden en que la evolución del indicador dependerá en gran medida de la duración del conflicto. Si la guerra es breve y no se prolonga durante meses o años, el euríbor podría volver a moderarse. Pero si el enfrentamiento se alarga y los precios de la energía continúan subiendo, el escenario podría favorecer nuevas alzas del índice.

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