(El Economista, 19-10-2026) | Laboral
El gasto de la Seguridad Social en complementos de las pensiones continúa creciendo y ha superado por primera vez los 1.000 millones de euros mensuales en el periodo analizado. En septiembre de 2026, el sistema destinó 1.012,7 millones de euros a financiar los distintos complementos vinculados a las prestaciones contributivas, según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. La mayor parte de esta cantidad correspondió a los complementos a mínimos, que concentraron 710,5 millones de euros. Los 302,2 millones restantes se destinaron a otros conceptos, entre ellos los complementos dirigidos a reducir la brecha de género en las pensiones.
La evolución de estas partidas muestra un incremento sostenido durante los últimos años. En septiembre de 2020, el gasto mensual en complementos se situaba en 587,3 millones de euros, frente a los más de 1.012 millones actuales. De este modo, el desembolso ha aumentado cerca de un 72% en seis años. Además, solo en el último ejercicio se ha incrementado en aproximadamente 145 millones, al pasar de 867,5 millones a la cifra registrada en septiembre de 2026.
Por modalidades, las pensiones de jubilación concentraron el mayor volumen de recursos destinados a complementos, con 603,4 millones de euros en septiembre. De esta cantidad, 437,3 millones correspondieron a complementos a mínimos y 166,1 millones a otras partidas. A continuación se situaron las pensiones de viudedad, con un gasto de 274,8 millones de euros. De ellos, 202 millones se destinaron a complementos a mínimos y 72,7 millones a otros conceptos.
Los complementos asociados a las pensiones de incapacidad permanente supusieron otros 99 millones de euros, distribuidos entre 38 millones para mínimos y 61 millones para otras modalidades. Por su parte, las prestaciones de orfandad recibieron 31,4 millones, de los que 29,2 millones correspondieron a complementos a mínimos y 2,2 millones a otros conceptos. La partida de menor importe fue la correspondiente a las pensiones en favor de familiares, con 3,84 millones de euros. Prácticamente la totalidad, 3,83 millones, se destinó a complementos a mínimos, mientras que los 10.854 euros restantes correspondieron a otras modalidades.
El aumento del gasto en complementos se enmarca en el crecimiento general de los recursos destinados al sistema público de pensiones. Entre 2020 y 2025, el desembolso anual en pensiones aumentó un 37,3%, desde los 138.052 millones hasta los 189.598 millones de euros. Las prestaciones de jubilación concentraron la mayor parte de esta factura, con 138.816 millones de euros en 2025, un 40,2% más que cinco años antes. Las pensiones de viudedad supusieron 30.631 millones, mientras que las de incapacidad permanente alcanzaron los 17.165 millones.
Detrás de esta evolución confluyen varios factores. Uno de los principales es la llegada a la jubilación de las generaciones del baby boom, un proceso que ya empieza a reflejarse en las cuentas de la Seguridad Social y cuyo impacto máximo sobre el gasto se prevé para 2050. Para entonces, las proyecciones apuntan a que el desembolso en pensiones podría alcanzar el 14,7% del producto interior bruto (PIB). También contribuyen al aumento del gasto el incremento de la esperanza de vida, la mayor participación de las mujeres en el mercado laboral y el hecho de que las nuevas generaciones de jubilados llegan al retiro con carreras de cotización más prolongadas y bases salariales más elevadas.
A estos factores se suma la revalorización anual de las pensiones conforme al índice de precios de consumo (IPC), establecida tras la reforma impulsada por el entonces ministro José Luis Escrivá. En 2026, las prestaciones se han incrementado un 2,7%, mientras que los principales centros de estudios prevén una subida del 3,5% para 2027, condicionada por la evolución de los precios y el impacto económico del conflicto en Oriente Próximo. La cuantía definitiva todavía está pendiente de confirmación oficial.
El crecimiento del gasto también está relacionado con el aumento del número de beneficiarios. Entre 2020 y 2025, la cifra de pensionistas pasó de 9,78 millones a 10,35 millones de personas, lo que representa un incremento del 5,8%. En septiembre de 2026, último dato disponible, España contabilizaba alrededor de 10,5 millones de pensionistas, según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. De ellos, el 63,8% percibía una pensión de jubilación y el 21,9% recibía una prestación de viudedad, mientras que el resto se distribuía entre otras modalidades del sistema.