(Cinco Días, 19-05-2026) | Mercantil, civil y administrativo

En supermercados, cafeterías y comercios de Madrid, los clientes siguen utilizando con normalidad tarjeta, efectivo y sus habituales billeteras digitales, mientras el nuevo sistema de pagos impulsado por la banca española arranca de forma discreta y con una implantación todavía muy limitada. Según un recorrido realizado por CincoDías en una treintena de establecimientos de distintos barrios de la capital, la situación general está marcada por la confusión, e incluso muchos responsables de negocios desconocen que ya sea posible pagar con Bizum en caja.

"No aceptamos Bizum porque somos una empresa, no una cuenta personal", señala una trabajadora de un Carrefour en el barrio de Ventas. Sin embargo, desde el sector de la distribución explican que las grandes superficies aún están en fase de negociación de contratos e integración tecnológica. En algunos casos, reconocen que el servicio todavía no está operativo: "Ahora mismo no va a poder pagar nadie o casi nadie", admiten desde otra cadena de supermercados.

La iniciativa de la banca española busca transformar Bizum, hasta ahora utilizado principalmente para transferencias entre particulares, en una alternativa a las tarjetas de crédito y débito y a plataformas como Apple Pay o Google Pay. No obstante, la realidad del arranque dista de esa ambición. Aunque entidades como BBVA, CaixaBank, Banco Sabadell o Bankinter han comenzado a activar el servicio, su disponibilidad aún es muy reducida tanto en comercios como entre clientes. Muchos usuarios, de hecho, desconocen que puedan usar Bizum como medio de pago en tiendas físicas.

Esta falta de implantación genera situaciones de desconcierto. En una cerrajería de Vallecas, por ejemplo, el gerente asegura que no aceptan Bizum, mientras un empleado le corrige indicando que ya está habilitado en el datáfono. En una tienda de alimentación cercana ocurre algo similar: el sistema acaba de incorporarse al terminal de pago, pero el cliente no puede usarlo porque su banco todavía no tiene activada la función.

De momento, solo una parte de los usuarios dispone de esta opción en sus aplicaciones bancarias, y la aplicación Bizum Pay, que será el canal principal para estos pagos, no se lanzará hasta dentro de dos semanas. El despliegue escalonado ya estaba previsto por las entidades, que han optado por una implantación progresiva para asegurar el funcionamiento del sistema. Además, algunas entidades aún están completando la conexión tecnológica, mientras que otras han retrasado su incorporación.

En paralelo, la banca ha acordado no promover públicamente el servicio durante los primeros meses, mientras consumidores y comercios se familiarizan con su uso. No existe tampoco un calendario cerrado para su despliegue total. Bizum prevé que a partir del último trimestre del año la mayoría de usuarios y establecimientos puedan disponer del sistema, aunque sin objetivos comerciales definidos para 2026.

Las diferencias entre tipos de comercios también influyen en la velocidad de adopción. Los pequeños negocios pueden activar el servicio mediante una simple actualización del terminal de pago, mientras que las grandes cadenas requieren integraciones de software más complejas, lo que retrasa su implementación.

Esta situación explica el escepticismo en el sector. Algunos comercios, como la pastelería Mallorca en Madrid, ya utilizan Bizum en pedidos digitales, pero no lo han incorporado aún a sus tiendas físicas por motivos operativos. Su responsable señala que el sistema actual funciona bien y que su adopción requeriría cambios internos en los procedimientos de cobro.

En otros negocios, como una copistería de Vallecas, Bizum ya se acepta desde hace tiempo, aunque su gestión contable sigue siendo manual, lo que obliga a revisar extractos bancarios y cuadrar pagos uno a uno. Con la nueva integración en los sistemas de pago, se espera que esta limitación desaparezca. Aun así, algunos comerciantes cuestionan la utilidad real del sistema, ya que ya disponen de múltiples métodos de cobro, como tarjetas o pagos mediante QR desde el móvil. Además, no todos perciben una demanda clara por parte de los clientes para incorporar Bizum como método de pago habitual.

El reto para la banca será, por tanto, lograr que comerciantes y consumidores adopten de forma generalizada esta nueva opción. Las entidades prevén comisiones más competitivas que las de los pagos con tarjeta para los negocios, aunque dependerán de cada banco. Para los usuarios, se espera que en los próximos meses se lancen incentivos similares a los utilizados en campañas de captación de clientes.

Por ahora, el desembarco de Bizum en el comercio físico se encuentra en una fase inicial y experimental. Aunque ya está técnicamente disponible en algunos casos, su uso real en tiendas y supermercados aún no se ha generalizado y, en la práctica, la forma de pagar en el día a día sigue siendo la misma de siempre.

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