(La Vanguardia, 20-05-2026) | Mercantil, civil y administrativo
El Consejo de Ministros ha dado este martes luz verde a los mecanismos necesarios para poner en marcha el fondo España Crece, una iniciativa con la que el Gobierno pretende extender el impacto del Plan de Recuperación más allá de 2026. El instrumento contará inicialmente con 13.300 millones de euros y permitirá al Instituto de Crédito Oficial (ICO) reforzar sus recursos propios para financiar proyectos destinados a modernizar la economía y mejorar la productividad.
Uno de los principales ejes del fondo será el impulso a la vivienda, especialmente a la promoción de vivienda social y asequible. El Ejecutivo prevé movilizar hasta 23.000 millones de euros en este ámbito, con el objetivo de contribuir a la construcción de unas 15.000 viviendas anuales. Además, el programa priorizará inversiones ligadas a la transición ecológica y a proyectos innovadores vinculados a sectores como las tecnologías sanitarias, la economía de los cuidados o la digitalización.
El Gobierno define España Crece como el instrumento que permitirá mantener en el tiempo el impulso inversor generado por los fondos europeos Next Generation. La iniciativa forma parte de la adenda de simplificación del Plan de Recuperación aprobada por el Consejo de Ministros en diciembre de 2025 y busca dar continuidad a los recursos europeos una vez finalice el plazo de ejecución previsto para agosto de 2026. Al mismo tiempo, el Ejecutivo quiere consolidar una herramienta estable de financiación pública con vocación de largo plazo.
El acuerdo aprobado autoriza la transferencia de hasta 10.500 millones de euros al ICO procedentes de los préstamos del Plan de Recuperación europeo. Esa cantidad se destinará a ampliar el capital del organismo y fortalecerá de forma estructural sus recursos para desplegar los instrumentos financieros asociados al fondo.
A ello se suman otros 2.800 millones de euros no reembolsables destinados a compensar el coste concesional que asumirá el ICO en determinadas operaciones financiadas por el fondo. Según el Ejecutivo, esos recursos permanecerán en una cuenta independiente y se irán incorporando progresivamente a los fondos propios del organismo conforme se formalicen las operaciones.
Gracias a esta estructura financiera, España Crece podrá ofrecer financiación en condiciones más favorables, tanto en plazos como en costes, en aquellas inversiones donde el respaldo público resulte decisivo. El diseño del fondo pretende, además, mantener intactos los criterios de prudencia financiera y la solvencia patrimonial del ICO como banco público de promoción.
Con esta ampliación de capital, el ICO tendrá capacidad para financiar hasta 60.000 millones de euros. Sumando la participación de inversores privados, el Gobierno calcula que el volumen total de inversión movilizada podría alcanzar los 120.000 millones de euros. El fondo utilizará diferentes instrumentos financieros, entre ellos préstamos, financiación de proyectos, avales y participaciones de capital, dirigidos especialmente a apoyar a las pequeñas y medianas empresas durante todas las fases de su desarrollo.
El Ejecutivo ha señalado que el fondo dará prioridad a proyectos considerados estratégicos para la transformación económica del país. Entre ellos figuran la construcción de vivienda en alquiler asequible, la transición energética y las iniciativas innovadoras vinculadas a sectores de alto valor añadido, con el objetivo de favorecer un crecimiento equilibrado en todo el territorio. España Crece también aspira a coordinar y complementar el conjunto de herramientas públicas de financiación orientadas a impulsar la productividad y el crecimiento económico sostenible a largo plazo.
Además, el acuerdo aprobado habilita a la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos para aprobar la futura Estrategia de Inversión del fondo, a propuesta del Ministerio de Economía. Ese documento fijará las líneas generales de actuación, los criterios sectoriales prioritarios y las operaciones que podrán financiarse, siguiendo las condiciones establecidas por la Comisión Europea dentro del marco del Plan de Recuperación.
La estrategia incorporará además los criterios ambientales exigidos por Bruselas, incluido el principio de no causar un perjuicio significativo al medio ambiente, y priorizará proyectos con capacidad transformadora y potencial para elevar la productividad de la economía española a largo plazo. Las líneas de actuación podrán revisarse periódicamente para adaptarse a las necesidades de inversión y a la evolución del tejido empresarial. La transferencia de recursos al ICO aprobada este martes y la futura Estrategia de Inversión constituyen los dos compromisos adquiridos con la Comisión Europea para completar definitivamente el despliegue del fondo España Crece.