(El País, 18-02-2026) | Laboral
El Gobierno ha intensificado sus reproches a la patronal por oponerse al aumento del salario mínimo hasta 1.221 euros mensuales en 14 pagas, lo que supone un 3,1% más que el año anterior. Tras el Consejo de Ministros que aprobó la medida, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, afirmó que el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, percibe "23 veces el salario mínimo". No es la primera vez que menciona su sueldo para criticar su postura: en septiembre pasado aseguró que ganaba 25 veces el SMI.
Díaz pidió "prudencia y responsabilidad" a las organizaciones empresariales y sostuvo que existe margen para elevar los salarios, apoyándose en los elevados beneficios empresariales y en el crecimiento económico del país, que alcanzó el 2,8% en 2025. Señaló además que en los últimos años los sueldos más bajos han subido más que los medios y altos, por lo que instó a las patronales a generalizar las mejoras salariales.
Estas declaraciones se suman a las críticas expresadas el día anterior por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien reprochó a la patronal no respaldar el incremento. Aunque Díaz suele mantener un tono duro hacia Garamendi, no es habitual que Sánchez lo haga con tanta contundencia. El jefe del Ejecutivo defendió que, si en momentos difíciles el esfuerzo se reparte, también debe hacerse cuando aumentan los beneficios, y reclamó a las empresas que eleven los sueldos donde aún no lo han hecho.
Garamendi respondió a estas acusaciones recordando que la fijación del salario mínimo corresponde al Gobierno, por lo que considera que el Ejecutivo ha aplicado la cifra que ha estimado conveniente. También cuestionó que se haya apoyado en un informe elaborado por expertos designados por el Ministerio de Trabajo, a quienes reprochó no tener experiencia directa pagando salarios. En una entrevista en la Cadena COPE, añadió que el incremento del 3,1% ni siquiera coincide con la inflación media del año pasado, situada en el 2,7%.
El presidente de la CEOE acusó además al Ejecutivo de ignorar el diálogo social y de buscar confrontación con quienes, a su juicio, generan riqueza. Subrayó que no todas las empresas tienen la dimensión de las grandes compañías del Ibex y aseguró que los salarios ya están subiendo, aunque señaló que el margen es limitado por el aumento de impuestos y cotizaciones, que -según afirmó- terminan reduciendo lo que llega a los trabajadores.
Desde el entorno de Díaz se interpreta que la oposición de la CEOE responde en parte a razones internas, vinculadas al proceso electoral que la organización empresarial celebrará este año, en el que Garamendi buscaría reforzar su imagen. Como antecedente, se recuerda que en las elecciones de Cepyme del año pasado el candidato alternativo, Gerardo Cuerva, estuvo cerca de imponerse a la aspirante apoyada por Garamendi, Ángela de Miguel.
En la patronal, sin embargo, sostienen lo contrario: consideran que muchas de las propuestas impulsadas por Díaz, así como el tono crítico hacia las empresas, responden a intereses políticos propios, especialmente teniendo en cuenta las dificultades para aprobarlas en un Congreso con mayoría conservadora. De hecho, las organizaciones empresariales llevan más de un año y medio sin firmar acuerdos con el Ministerio de Trabajo, el periodo más largo desde que Díaz asumió la cartera.