(La Vanguardia, 29-07-2026) | Mercantil, civil y administrativo
La Generalitat de Cataluña ha prorrogado un año más, hasta 2028, la declaración de zona de mercado residencial tensionado y ha actualizado el listado de municipios afectados. La medida mantiene la regulación en 118 localidades que continúan cumpliendo los requisitos establecidos por la Ley de Vivienda, mientras que 22 municipios salen del régimen de limitación de alquileres al haber mejorado sus indicadores de accesibilidad. Entre ellos figuran Reus, Lleida, Granollers y Mollet del Vallès.
Al mismo tiempo, el Govern ha aprobado una nueva declaración que incorpora 53 municipios que hasta ahora no estaban considerados como zonas tensionadas, pero que actualmente cumplen las condiciones exigidas para aplicar el control de rentas. Con esta ampliación, el número total de municipios con limitación del precio del alquiler asciende a 271, donde reside aproximadamente el 90% de la población catalana.
La consellera de Territori i Habitatge, Sílvia Paneque, ha defendido que la evolución del mercado demuestra la eficacia de la medida para contener el incremento de los alquileres y mejorar el acceso a la vivienda. Según el Ejecutivo catalán, la regulación ha contribuido a moderar la evolución de los precios en las zonas afectadas.
De acuerdo con la normativa estatal, la declaración de zona tensionada tiene una vigencia de tres años y puede renovarse anualmente siempre que se mantengan determinadas circunstancias, como que los hogares destinen más del 30% de sus ingresos al pago de la vivienda y suministros o que los alquileres hayan aumentado en los últimos cinco años más de tres puntos porcentuales por encima del IPC.
Los últimos datos de la Agència de l'Habitatge muestran que entre el primer trimestre de 2024 y el mismo periodo de 2026 los alquileres descendieron un 1,3% en las zonas reguladas, mientras que la inflación en Cataluña aumentó un 5,3%. En contraste, en los municipios sin limitación de rentas los precios del alquiler crecieron un 9,5%. No obstante, la Generalitat reconoce que persisten las dificultades de acceso a la vivienda y la escasez de oferta en el mercado del alquiler.
La ampliación aprobada incorpora principalmente municipios de las comarcas de Girona, con 16 nuevas localidades, seguidas de Cataluña Central (9), Camp de Tarragona (7), Barcelona y Penedès (6 cada una), Alt Pirineu i Aran y Lleida (4 respectivamente) y Terres de l'Ebre (1).
En las zonas declaradas tensionadas, los nuevos contratos de alquiler no podrán superar el importe del último contrato vigente en los cinco años anteriores, una vez aplicada la actualización correspondiente. Además, cuando el propietario sea un gran tenedor -persona física o jurídica con cinco o más inmuebles urbanos situados en estas zonas-, el precio del alquiler deberá ajustarse también al índice oficial de referencia de precios.