(Cinco Días, 15-06-2026) | Mercantil, civil y administrativo
Estados Unidos e Irán han alcanzado un acuerdo de paz preliminar destinado a poner fin a más de tres meses de conflicto en Oriente Próximo. El anuncio fue realizado este domingo por Pakistán, país que ha ejercido labores de mediación, y que ha confirmado que la firma oficial del pacto está prevista para el próximo viernes en Suiza.
El acuerdo ha sido posteriormente ratificado tanto por las autoridades iraníes como por el presidente estadounidense, Donald Trump. El mandatario republicano también adelantó que, una vez rubricado el documento, se procederá a la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio energético mundial.
Si el entendimiento se consolida, supondrá el final de una guerra iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán. Un conflicto que ha provocado más de 7.000 víctimas mortales, ha alterado el equilibrio geopolítico de Oriente Próximo, ha generado tensiones en los mercados internacionales y ha afectado a las perspectivas electorales de Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre. La reacción de los mercados no se hizo esperar. El precio del petróleo Brent cayó más de un 3%, situándose en torno a los 84 dólares por barril, mientras que el dólar registró descensos frente a varias de las principales divisas internacionales.
El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, fue el primero en anunciar el acuerdo a través de sus redes sociales. Según explicó, ambas partes han aceptado un cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el conflicto en Líbano, y formalizarán el pacto durante una ceremonia prevista para el 19 de junio en territorio suizo. Poco después, el presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó el acuerdo y celebró públicamente el entendimiento alcanzado con Teherán. En sus declaraciones aseguró que la reapertura del estrecho de Ormuz se producirá tras la firma oficial y una vez concluyan las labores de retirada de minas desplegadas durante el conflicto.
Por parte iraní, el viceministro de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi, confirmó que el texto del memorando de entendimiento ya ha sido cerrado y que la firma tendrá lugar en la fecha prevista. No obstante, advirtió de que Irán mantendrá una actitud vigilante y responderá si considera que Estados Unidos incumple los compromisos adquiridos.
El acuerdo alcanzado constituye únicamente una primera fase. Tras la firma comenzará un periodo de negociación de 60 días durante el cual ambas partes intentarán alcanzar un pacto definitivo. Entre los asuntos pendientes figuran el levantamiento de las sanciones económicas impuestas a Irán, el futuro de su programa nuclear, los mecanismos de supervisión del cumplimiento de los compromisos y un plan de reconstrucción para las zonas afectadas por la guerra.
En estas conversaciones participarán también los países mediadores que han contribuido al acercamiento entre Washington y Teherán, entre ellos Pakistán, Qatar, Turquía y Egipto. Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía marítima esencial para el transporte mundial de petróleo, gas y fertilizantes. Durante los últimos meses, la amenaza de su cierre había generado una gran preocupación en los mercados internacionales debido a su importancia para el suministro energético global.
El anuncio pone fin a una semana marcada por una fuerte escalada militar y por las dificultades para cerrar un acuerdo que parecía inminente. Las negociaciones se prolongaron hasta el último momento debido a las diferencias existentes sobre cuestiones clave, como la situación en Líbano, las garantías de seguridad regional y el futuro del programa nuclear iraní.
Aunque el memorando de entendimiento establece una nueva tregua de 60 días, los detalles definitivos del pacto no se conocerán hasta la ceremonia de firma prevista en Suiza. Será entonces cuando se clarifique el alcance de los compromisos asumidos por ambas partes y se determine si este acuerdo preliminar puede convertirse en una paz duradera para una de las regiones más inestables del mundo.