(El País, 02-06-2026) | Mercantil, civil y administrativo
Powell, en su primera intervención pública desde que concluyó su mandato como presidente de la Reserva Federal el pasado 15 de mayo, ha hecho referencia a las presiones políticas sufridas por la institución y advirtió de que "si una administración consigue destituir a responsables de la Reserva Federal por discrepancias políticas, las siguientes administraciones también podrán hacerlo". Aunque evitó citar directamente a Donald Trump, sus palabras fueron interpretadas como una alusión evidente a las tensiones mantenidas con el expresidente, especialmente después de haber asegurado en su última comparecencia como máximo responsable del banco central que adoptaría un perfil discreto a partir de ahora.
Durante un acto celebrado este domingo en Boston, donde recibió el premio John F. Kennedy al coraje, Powell defendió la importancia de preservar la independencia de la Reserva Federal. "La ciudadanía dejaría de confiar en que el banco central toma decisiones pensando únicamente en el interés general de los estadounidenses. La credibilidad de la Reserva Federal quedaría dañada, y esa credibilidad es esencial para sostener una economía fuerte y estable", afirmó.
El galardón distingue a figuras públicas estadounidenses que han tomado decisiones relevantes pese a la presión política o al posible impacto sobre sus carreras profesionales. En ese contexto, Powell reivindicó la necesidad de proteger las instituciones frente a interferencias partidistas.
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, Powell fue blanco de críticas constantes por negarse a reducir los tipos de interés. Pese a esas presiones, mantuvo su posición hasta el final de su mandato y optó además por continuar como miembro de la junta de gobernadores de la Reserva Federal, una decisión inédita en los 113 años de historia de la entidad. En mayo dejó claro que su intención era mantenerse en un segundo plano: "Solo hay un presidente de la Reserva Federal, y ese presidente es Kevin Warsh".
Las tensiones con el entorno de Trump también se reflejaron en la investigación penal abierta por la fiscalía estadounidense sobre supuestos sobrecostes, así como en los intentos de apartar a Lisa Cook, gobernadora de la Fed, bajo acusaciones relacionadas con fraude hipotecario.
Powell reconoció que las diferencias políticas forman parte natural de una democracia y las calificó incluso de necesarias. Sin embargo, insistió en que debe existir un consenso básico en torno a ciertos principios fundamentales, especialmente el respeto al Estado de derecho.
Asimismo, defendió la imagen internacional de Estados Unidos como un país sustentado en la integridad institucional y subrayó la importancia de preservar ese prestigio. Durante su discurso recordó también el legado de John F. Kennedy, destacando que el expresidente se enfrentó al avance del autoritarismo y defendió valores que consideró esenciales para la identidad estadounidense.