(El País, 17-07-2026) | Laboral

La duración prevista de la vida laboral en España continúa aumentando. Según las últimas proyecciones de Eurostat, una persona que se incorpore al mercado de trabajo en 2025 desarrollará una carrera profesional media de 36,8 años, tres décimas más que el año anterior y 1,8 años por encima del nivel registrado en 2015. Esta evolución responde, entre otros factores, a la mejora del mercado laboral, al progresivo retraso de la edad de jubilación, al aumento de la esperanza de vida y a los incentivos para prolongar la actividad profesional.

A pesar de este avance, España todavía se sitúa por debajo de la media de la Unión Europea, que alcanza los 37,5 años. Este dato coincide con el de Francia, lo que evidencia que la duración de la vida laboral no depende únicamente de la edad legal de jubilación, sino también de variables como la estabilidad del empleo, la evolución del mercado de trabajo o la incidencia del desempleo, ya que el indicador descuenta los periodos en los que una persona permanece sin trabajo.

Los países con una mayor esperanza de vida laboral son Países Bajos, con 44 años, seguido de Suecia (43,4 años) y Dinamarca (42,6 años). También destacan Alemania, con 40,2 años, y Portugal, con 39,7. En el extremo opuesto se encuentran Rumanía (32,7 años), Italia (33 años) y Bulgaria (34,6 años).

El envejecimiento de la población y la escasez de mano de obra en determinados sectores están impulsando un aumento generalizado de este indicador en la mayoría de los Estados miembros. Durante el último año, España y el conjunto de la Unión Europea registraron un incremento de tres décimas, aunque algunos países experimentaron avances más intensos, como Bélgica, República Checa, Letonia o Grecia.

Si se compara con 2015, la esperanza de vida laboral en España ha aumentado 1,8 años, un crecimiento inferior al promedio comunitario, que asciende a 2,6 años. Los mayores incrementos durante la última década corresponden a Malta, Hungría e Irlanda, mientras que Rumanía es el único país de la Unión Europea donde este indicador ha retrocedido.

Tomando como referencia 2005, la evolución española resulta más significativa. En las dos últimas décadas la duración estimada de la vida laboral ha aumentado 3,9 años, por encima del crecimiento registrado en países como Portugal, Italia o Grecia. Aun así, los mayores avances corresponden a Malta, Hungría, Estonia y Países Bajos, mientras que el promedio europeo se ha incrementado en 4,6 años.

Las diferencias entre hombres y mujeres siguen siendo notables, aunque en España la brecha es menor que en el conjunto de la Unión Europea. La esperanza de vida laboral de los hombres españoles se sitúa en 38,5 años, frente a los 35,1 años de las mujeres. En la media comunitaria, los hombres alcanzan los 39,5 años y las mujeres, los 35,4. Italia presenta la mayor diferencia entre ambos sexos, mientras que en los países bálticos la situación se invierte y las mujeres registran carreras laborales más largas que los hombres.

El aumento de la vida laboral en España está estrechamente vinculado a las reformas del sistema de pensiones. La modificación aprobada en 2011 elevó progresivamente la edad ordinaria de jubilación para quienes no acreditan una carrera suficiente de cotización, un proceso que culminará en 2027 con una edad de 67 años para estos trabajadores, mientras que quienes cumplan los requisitos de cotización podrán seguir jubilándose a los 65 años.

A ello se suma el crecimiento de las jubilaciones demoradas, favorecidas por los incentivos económicos introducidos en los últimos años. Según la Seguridad Social, estas representan ya el 12% de las nuevas altas de jubilación, frente al 4,8% registrado en 2019. Como consecuencia, la edad media efectiva de acceso a la jubilación ha aumentado hasta los 65,3 años, frente a los 64,4 años de hace siete años.

Otro factor determinante ha sido la mejora del mercado laboral. La tasa de desempleo ha descendido de forma significativa desde el máximo del 26,9% alcanzado en 2013 hasta el 10,8% actual, mientras que la participación laboral de los trabajadores de mayor edad continúa creciendo. Actualmente, el 60,6% de las personas de entre 60 y 64 años permanece en activo, el doble que a comienzos de siglo, y también ha aumentado de forma notable la actividad entre quienes tienen entre 65 y 69 años, cuya tasa de participación ha pasado del 4,1% al 14,5%.

¿ESTAS BUSCANDO

ASESORÍA PERSONAL O EMPRESARIAL?

Realiza tu consulta online o ven a visitarnos