(El País, 25-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo
Las tensiones en el mercado inmobiliario se intensificaron durante 2025 y esa presión se trasladó a los precios, que por primera vez superaron los niveles de 2007, cuando la burbuja alcanzó su máximo. De acuerdo con el Consejo General del Notariado, el precio de la vivienda plurifamiliar -que excluye las casas unifamiliares y permite comparaciones más precisas- aumentó un 10% el pasado año, hasta situarse en una media de 2.194 euros por metro cuadrado. Sin embargo, el mercado actual es muy distinto al de hace casi dos décadas: la construcción de obra nueva se ha desplomado, la presencia de compradores extranjeros se ha más que duplicado y los jóvenes han quedado prácticamente fuera del acceso a la vivienda. Solo el 9,6% de quienes compraron casa en 2025 tenían entre 18 y 30 años, frente al 22,5% registrado en 2007.
Los notarios presentaron este martes en Barcelona su nuevo portal estadístico y ofrecieron un análisis de la situación del sector. El encarecimiento continuó hasta rebasar los valores nominales -sin descontar la inflación- de 2007. Albert Martínez Lacambra, director general del Centro Tecnológico del Notariado, señaló que el principal problema está en la oferta, incapaz de responder a una demanda muy elevada.
Según explicó, la escasez de vivienda nueva es un problema actual, pero podría agravarse en los próximos años si no se mejora la planificación del transporte público, la tramitación de licencias o las infraestructuras de alta velocidad. Entre 2022 y 2024 se crearon 720.000 hogares, mientras que solo se finalizaron 274.000 viviendas, lo que deja un déficit de 446.000. Durante el auge inmobiliario de los años 2000 ocurrió lo contrario: en 2006 se levantaron 658.500 viviendas frente a 431.000 nuevos hogares, y ese año los precios subieron un 9,1%.
Los jóvenes figuran entre los grupos más perjudicados por la situación actual. Si en 2007 uno de cada cuatro compradores era joven, ahora apenas lo es uno de cada diez. La falta de ahorro es uno de los principales obstáculos para acceder a la propiedad. Aunque la población ha envejecido, su peso entre los compradores sigue siendo inferior al que tienen en el conjunto de la sociedad. Además, muchos jóvenes se enfrentan a dificultades para alquilar, no obtienen financiación hipotecaria completa y deben afrontar impuestos elevados como el de Transmisiones Patrimoniales.
El peso de los compradores extranjeros también ha crecido notablemente: del 7,5% en 2007 a cerca del 20% en 2025. No obstante, este aumento está vinculado en gran medida al incremento de la población inmigrante, responsable de buena parte de la creación de nuevos hogares. El año pasado, el 12,5% de los compradores eran extranjeros residentes y el 7,2% no residentes. Martínez Lacambra pidió cautela a la hora de limitar estas adquisiciones, advirtiendo de que medidas mal diseñadas podrían tener consecuencias negativas.
En el caso de Barcelona, la proporción de compradores extranjeros se ha multiplicado por cinco respecto a la etapa de máximos del mercado. Aun así, la mayoría de estas compras corresponden a personas que viven en la ciudad: aproximadamente una de cada cuatro adquisiciones procede de residentes extranjeros. La presencia de compradores no residentes también ha aumentado con fuerza, hasta alcanzar alrededor del 5% del total. El acto estuvo marcado por la irrupción de activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que reclamaron a Junts su apoyo a la moratoria de desahucios que se votará próximamente en el Congreso de los Diputados.