(El Economista, 22-01-2026) | Laboral

La diferencia salarial entre Madrid y Cataluña continúa sin cerrarse. De acuerdo con el último informe sobre la evolución de los sueldos elaborado por EADA Business School junto a la consultora Icsa, basado en el análisis de 80.000 registros salariales correspondientes a 2025, los trabajadores madrileños ganan de media unos 1.860 euros anuales más que los catalanes. Esta cifra representa la brecha promedio si se consideran los tres niveles profesionales analizados -directivos, mandos intermedios y empleados- y confirma una tendencia que ya se había observado en estudios anteriores.

Si se analiza el nivel jerárquico más alto, la distancia entre ambas comunidades es aún mayor. Los directivos en Madrid perciben una remuneración media de 95.528 euros al año, frente a los 92.443 euros de sus homólogos en Cataluña. Aunque esta diferencia se reduce en los puestos intermedios y en los perfiles más básicos, sigue siendo significativa. Los autores del informe vinculan esta situación al llamado "efecto capitalidad", que concentra en Madrid las sedes centrales de grandes compañías y atrae servicios profesionales y técnicos de alto valor añadido y elevada retribución.

Por otro lado, las comunidades que han registrado un mayor dinamismo salarial, como Baleares y Canarias, coinciden con territorios que destacan por su atractivo migratorio y crecimiento demográfico, más que por un aumento claro de la productividad por habitante. En 2025, Aragón fue la región donde más crecieron los salarios de los directivos (un 2,49%), Asturias lideró el incremento en mandos intermedios (2,87%) y Baleares destacó entre los empleados, con una subida del 9,98%.

Más allá del análisis territorial, el estudio de EADA e Icsa ofrece otras conclusiones relevantes. La edición de 2025 revela que los empleados fueron el colectivo con mayor incremento salarial el pasado año, con un alza del 5,50%, situando el sueldo medio en 28.577 euros. En cambio, los directivos experimentaron una mejora más moderada, del 1,59%, hasta alcanzar una media anual de 90.246 euros. Los mandos intermedios, por su parte, apenas registraron variación, con un aumento del 0,25%, equivalente a unos 105 euros anuales.

En una perspectiva de largo plazo, los más perjudicados han sido los trabajadores situados en posiciones intermedias entre la alta dirección y los empleados de base. Desde 2007, el poder adquisitivo de los mandos intermedios es el que ha sufrido un mayor deterioro.

Este fenómeno se relaciona con una tendencia hacia estructuras organizativas más planas y con la sustitución parcial de funciones a través de la digitalización y la incorporación de la inteligencia artificial, especialmente visible en sectores como el financiero. En este contexto, los mandos intermedios quedan en una posición intermedia entre directivos apoyados por la tecnología y empleados con perfiles cada vez más técnicos.

Todo ello se produce en un escenario de pérdida acumulada de poder adquisitivo desde 2007, con la excepción del periodo comprendido entre 2016 y 2021, y que se ha agravado con los recientes episodios inflacionarios, derivados en gran medida de la guerra en Ucrania y de las tensiones en las cadenas globales de suministro. Según el análisis histórico del periodo 2007-2025, la inflación acumulada alcanza el 43,5%, y los empleados son el único grupo que ha logrado superar el aumento de precios, con una subida salarial acumulada del 45,89%.

"España genera empleo y crecimiento económico, pero esto no se traduce en una mejora proporcional de la productividad por trabajador. Esta brecha explica que, pese al aumento del PIB, los salarios reales no evolucionen al mismo ritmo y la pérdida de poder adquisitivo siga siendo una constante", señala Anton-Giulio Manganelli, profesor de estrategia en EADA.

El informe también destaca que, en todas las categorías profesionales -especialmente entre los empleados-, las pequeñas empresas han realizado el mayor esfuerzo retributivo durante el último año. Las pymes están destinando una parte significativa de sus márgenes a mejorar salarios con el fin de atraer, retener y motivar talento en un contexto de escasez de mano de obra cualificada.

Aunque este esfuerzo se valora de forma positiva, el estudio advierte de que puede suponer un riesgo a medio plazo para las empresas de menor tamaño. "Es necesario abandonar las subidas salariales lineales desvinculadas de la productividad y avanzar hacia modelos de retribución más flexibles y sostenibles, que incluyan componentes no monetarios como la flexibilidad horaria, el teletrabajo o la formación continua, elementos clave para reducir la rotación y reforzar la competitividad en entornos de incertidumbre", afirma Ernesto Poveda, presidente ejecutivo de Icsa.

Un año más, el sector bancario encabeza el ranking de mejores salarios en casi todas las categorías, con la excepción de los empleados, donde es superado por la industria, con una diferencia de 1.368 euros. En el extremo opuesto, el comercio y el turismo continúan siendo los sectores con las retribuciones más bajas en todos los niveles analizados. En concreto, los empleados de la industria y la banca perciben salarios medios de 31.597 y 30.229 euros anuales, respectivamente, mientras que los trabajadores del comercio y el turismo se sitúan a la cola, con una media de 20.228 euros, pese a ser el grupo que más ha incrementado su sueldo en comparación con 2024.

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