(El País, 28-05-2026) | Laboral
Los trabajadores en España realizan una media de 36,3 horas semanales, según los últimos datos de Eurostat correspondientes a 2025. Esta cifra sitúa al país por encima del promedio de la Unión Europea, que se sitúa en 35,9 horas, aunque lejos de los Estados miembros donde menos horas se trabajan, en su mayoría economías del norte y centro de Europa con estructuras productivas más avanzadas.
Entre los países con jornadas laborales más reducidas destacan Bélgica (34,3 horas), Austria (34), Dinamarca (33,9), Alemania (33,9) y Países Bajos (31,9). En el extremo opuesto se encuentran países como Eslovenia (38,3 horas), Lituania (38,4), Bulgaria y Polonia (38,7 en ambos casos) y Grecia, que encabeza la clasificación con 39,6 horas semanales.
Esta diferencia entre países está estrechamente relacionada con el peso del trabajo a tiempo parcial. Las economías con jornadas más cortas suelen registrar mayores tasas de empleo parcial, como ocurre en Países Bajos, donde el 38,6% de los trabajadores tiene este tipo de jornada, o en Austria y Alemania, con tasas del 30,2% y el 29,2% respectivamente. En el lado contrario se sitúan Bulgaria (1,7%), Rumanía (2,3%) y Croacia (2,9%). España se encuentra en una posición intermedia, con un 13,1% de empleo a tiempo parcial.
El trabajo a tiempo parcial presenta, además, una doble lectura. Puede responder a decisiones voluntarias vinculadas a la conciliación o a preferencias personales, pero también puede reflejar situaciones de subempleo cuando los trabajadores desean aumentar sus horas de trabajo. En este sentido, España muestra un comportamiento menos favorable: el 45,7% de los empleados a tiempo parcial querrían trabajar más horas, el tercer porcentaje más alto de la Unión Europea, solo por detrás de Rumanía (62,3%) e Italia (51%). En países como Países Bajos o Alemania, este indicador se reduce al 2,2% y al 5,3% respectivamente.
En cuanto a la duración media del trabajo a tiempo parcial, España se sitúa por debajo de la media comunitaria. Los trabajadores en esta situación realizan 20,2 horas semanales, frente a las 21,8 horas de la UE. En países como Portugal la media baja a 18,3 horas, mientras que en Rumanía asciende a 25,3 horas.
Si se analiza únicamente la jornada a tiempo completo, España se alinea con la media europea, con 38,7 horas semanales. Este indicador muestra las diferencias en la regulación y negociación laboral entre países, especialmente en aquellos donde la jornada pactada es más reducida. Entre los países con jornadas completas más cortas figuran Bélgica (37,9 horas), Dinamarca y Suecia (37,8), Países Bajos (37,4) y Finlandia (37,1). En el extremo contrario se sitúan Grecia (40,6 horas), Polonia (39,9), Eslovenia (39,8), Lituania (39,4) y Chipre (39,1).
La evolución a lo largo del tiempo refleja una ligera reducción de la jornada media en Europa. En España, las 36,3 horas actuales son inferiores a las registradas antes de la pandemia (36,9 en 2019), en 2015 (37,1) y en 2008 (38,4). En paralelo, la media de la UE ha descendido de 37,9 horas en 2008 a 35,9 en la actualidad, manteniéndose una brecha relativamente estable entre España y el conjunto europeo.
Estos datos de Eurostat recogen el promedio real de horas trabajadas por los ocupados, un indicador distinto al de la jornada laboral pactada. Este último ha centrado buena parte del debate político en España en los últimos años, a raíz de la propuesta del Gobierno de reducir la jornada máxima legal de 40 a 37,5 horas semanales, una iniciativa que no prosperó en el Congreso tras la oposición de varios grupos parlamentarios.