(Expansión, 14-09-2026) | Fiscal
Hasta el mes de julio, las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno para hacer frente a las consecuencias económicas del conflicto en Oriente Próximo habían reducido en 1.812 millones de euros la recaudación de Hacienda. Así se desprende del informe mensual de recaudación tributaria correspondiente a julio, que cuantifica el efecto de las medidas adoptadas para contener el incremento de los precios, especialmente en el ámbito de la energía y los carburantes.
De acuerdo con los datos de la Agencia Tributaria, las distintas decisiones fiscales restaron 1.812 millones de euros al crecimiento de los ingresos públicos durante los siete primeros meses del año. La principal merma procede de las reducciones temporales del IVA, que en conjunto han supuesto un impacto negativo de 893 millones de euros.
Dentro de esta partida, la rebaja del IVA aplicada a gasolinas, gasóleos y biocarburantes representa el mayor coste para las arcas públicas, con 489 millones de euros. Le siguen la reducción del IVA sobre la electricidad, con un impacto de 303 millones, y la aplicada al gas natural, las briquetas y pellets de biomasa y la leña, que ha supuesto otros 101 millones.
El efecto de estas medidas está vinculado a las disposiciones extraordinarias recogidas en el Real Decreto-ley 7/2026, cuya vigencia se extendió hasta finales de mayo en la mayoría de los casos. A partir del 1 de junio se recuperaron los tipos ordinarios, aunque los carburantes mantuvieron el IVA reducido del 10% durante un mes más, hasta el 30 de junio. También ha tenido un peso considerable la reducción temporal de los tipos del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos, que ha generado una disminución de ingresos de 679 millones de euros. Esta rebaja situó los tipos en el mínimo permitido por la normativa europea y se mantuvo hasta el 30 de junio.
Desde julio, la reducción del impuesto sobre los carburantes ha seguido un esquema diferente. La rebaja pasó a ser de 15 céntimos por litro en julio y de 10 céntimos en agosto. Aunque inicialmente estaba previsto reducirla a cinco céntimos en septiembre, la evolución de los precios llevó al Gobierno a ampliar hasta 20 céntimos por litro la reducción aplicada al gasóleo. Para la gasolina, en cambio, se mantuvo el calendario previsto, con una rebaja de cinco céntimos por litro durante septiembre.
Por otra parte, la reducción temporal del Impuesto Especial sobre la Electricidad, que pasó del 5,11% al 0,5% entre el 22 de marzo y el 31 de mayo, ha supuesto un impacto negativo de 302 millones de euros sobre los ingresos tributarios.
El informe de Hacienda recoge asimismo una pérdida de 42 millones de euros derivada de la reducción de la base imponible del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica. En sentido contrario, la suspensión de la devolución del gasóleo utilizado por determinados profesionales ha generado 104 millones de euros adicionales de recaudación, compensando parcialmente el efecto de las medidas fiscales destinadas a reducir el coste de la energía y los combustibles.