(Expansión, 25-02-2026) | Mercantil, civil y administrativo
El pasado viernes, la Corte Suprema de Estados Unidos asestó un golpe decisivo a la Administración Trump al invalidar buena parte de los aranceles recíprocos que el presidente había aprobado de forma irregular un año antes y que desde entonces mantenían en incertidumbre a empresas de todo el mundo. Aunque todavía no está claro si los nuevos gravámenes anunciados por Trump perdurarán, grandes compañías estadounidenses han comenzado a acudir a los tribunales para exigir la devolución de lo pagado, lo que podría suponer para el Gobierno un coste de entre 133.000 y 175.000 millones de dólares.
La multinacional logística FedEx fue la primera en iniciar esta previsible oleada de demandas, tras una sentencia que no aclaró completamente si los importes cobrados deben ser restituidos. La empresa, con sede operativa global en Memphis, presentó una querella contra el Gobierno federal, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y su responsable, Rodney Scott, solicitando la devolución íntegra de las cantidades abonadas desde el año pasado.
En el documento registrado ante la Corte de Comercio Internacional de Estados Unidos, la compañía sostiene que sufrió perjuicios económicos al pagar esos aranceles tras importar grandes volúmenes de mercancías, perjuicio que, a su juicio, podría repararse con una sentencia favorable.
Aunque FedEx no ha precisado cuánto desembolsó exactamente, se estima que el impacto de estos aranceles declarados ilegales en sus cuentas para 2026 ronda los 1.000 millones de dólares. En un comunicado previo, la empresa aseguró que estaba adoptando las medidas necesarias para salvaguardar sus derechos como importador y reclamar los reembolsos correspondientes tras la decisión judicial.
Se trata de la primera demanda de gran relevancia presentada después de la anulación, pero no la única iniciativa legal. Otras compañías ya se habían anticipado. Por ejemplo, el gigante minorista Costco denunció a la Administración Trump el pasado diciembre, antes del fallo definitivo, para reclamar la devolución de los aranceles pagados por sus importaciones y asegurar su derecho a un reembolso total.
Asimismo, un grupo de grandes corporaciones -entre ellas Revlon, Diageo, Dole, Illumina, J. Crew y EssilorLuxottica- presentó recursos desde abril, cuando Donald Trump inició su ofensiva comercial con la imposición de aranceles a numerosos países en lo que denominó el "Día de la Liberación". Estas tasas quedaron confirmadas tras acuerdos internacionales y entraron en vigor en agosto del año pasado.
En el ámbito político, tres senadores demócratas -Ron Wyden, Ed Markey y Jeanne Shaheen- exigieron que el Gobierno devuelva en un plazo de 180 días y con intereses los cerca de 175.000 millones de dólares recaudados mediante lo que califican como órdenes ilegales. A su juicio, estas medidas han perjudicado tanto a las familias como a las pequeñas empresas y a los fabricantes estadounidenses. Por ahora, y a la vista de la reacción de Trump tras la sentencia, todo apunta a que serán nuevamente los tribunales quienes determinen si las empresas afectadas recuperarán finalmente las cantidades pagadas por esos aranceles.