(El Economista, 05-06-2026) | Fiscal
La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) ha solicitado al Gobierno que prolongue, al menos hasta después del verano, la rebaja fiscal aplicada a los carburantes desde el pasado 22 de marzo. La organización advierte de que su retirada en plena campaña de desplazamientos estivales tendría un efecto inmediato sobre la economía de las familias, el transporte por carretera y la competitividad del sector turístico.
La patronal ha trasladado esta petición al vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, en relación con las medidas incluidas en el Real Decreto-ley 7/2026, aprobado como respuesta al encarecimiento de la energía derivado de la guerra en Oriente Medio y de las tensiones en el estrecho de Ormuz. Dicho paquete incluye una reducción del IVA de los carburantes del 21% al 10% y la rebaja del impuesto especial sobre hidrocarburos hasta el mínimo permitido por la normativa europea.
Según CEEES, estas medidas han tenido un impacto directo en los precios desde su aplicación. La organización estima que la gasolina se ha abaratado un 15,7% y el gasóleo un 17,3% desde el 22 de marzo. Con datos a 4 de junio, sitúa el precio medio en 1,532 euros por litro para la gasolina y 1,627 euros para el diésel, frente a los 1,823 y 1,849 euros que, según sus cálculos, se registrarían sin la reducción fiscal.
La patronal advierte de que, si no se prorrogan las medidas, estas decaerán el 30 de junio. En ese caso, calcula que a partir del 1 de julio, coincidiendo con el inicio de la operación salida del verano, los precios subirían alrededor de 29 céntimos por litro en el caso de la gasolina y 22 céntimos en el del gasóleo.
A juicio de la organización, un incremento de esa magnitud afectaría de forma directa al consumo de los hogares durante las vacaciones, perjudicaría al turismo y supondría una carga adicional para transportistas y trabajadores autónomos. Además, sostiene que el encarecimiento se trasladaría rápidamente al conjunto de la cadena de suministro y podría contribuir a presiones inflacionistas en un contexto internacional aún incierto.
La solicitud llega tras el último informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que ha analizado el comportamiento de los precios tras la aplicación de la rebaja. Según recuerda CEEES, el organismo concluye que las estaciones de servicio han trasladado la reducción fiscal al consumidor de forma generalizada y que sus márgenes han sido incluso inferiores a lo previsto, con descensos de casi un céntimo en gasolina y 4,40 céntimos en gasóleo.