(Expansión, 19-02-2026) | Laboral

Todo indica que el periodo de debilidad en el empleo podría estar quedando atrás. La mayoría de las empresas planea incorporar nuevos trabajadores: un 81% prevé aumentar la contratación y un 72% calcula subir los salarios este año. Sin embargo, persiste un problema habitual: la escasez de talento cualificado. El 93% de las compañías reconoce dificultades para encontrar perfiles adecuados, en un contexto marcado por el llamado quiet thriving (prosperar en silencio), tendencia según la cual siete de cada diez empleados prefieren replantearse su relación con la empresa, permanecer en su puesto y mejorar sus competencias, como alternativa al quiet quitting o "renuncia silenciosa".

La Guía del Mercado Laboral 2026 elaborada por Hays pone de manifiesto una situación poco común: abundan las vacantes, pero muchos profesionales no desean cambiar de empleo. Christopher Dottie, director regional para el sur y oeste de Europa, señala que los trabajadores viven una etapa de mayor estabilidad y bienestar, lo que reduce su disposición a moverse. Según los encuestados, las áreas con más oportunidades laborales serán tecnologías de la información (45%), comercio electrónico y digital (24%) y energías renovables (23%).

Para este informe se analizaron datos de más de 4.300 empresas y profesionales en España, además de más de 7.400 salarios en ciudades como Barcelona, Bilbao, Sevilla y Valencia. Un 72% de las compañías prevé subir los sueldos, especialmente en atención al cliente, administración y finanzas (7%), así como en el sector tecnológico (6%). Estas subidas podrían acortar la distancia entre lo que esperan los empleados y lo que realmente ocurre: en 2025, el 30% confiaba en un aumento del 10%, aunque el incremento real fue menor. Aun así, el 62% considera que su salario no se ajusta a su trabajo y el 64% percibe falta de claridad en la política retributiva de su empresa.

La próxima aplicación obligatoria de la Directiva europea de transparencia salarial abre nuevas expectativas. Dottie subraya que dos de cada tres profesionales creen que sus compañías no son transparentes en materia de sueldos y que nueve de cada diez candidatos tienen más probabilidades de postularse a ofertas que incluyen información salarial. En su opinión, este cambio normativo será decisivo en un mercado tensionado por la escasez de talento.

El salario vuelve a ser el principal reclamo para atraer profesionales cualificados. Las empresas están dispuestas a pagar más por competencias específicas, lo que permite a quienes poseen habilidades muy demandadas obtener remuneraciones superiores a las de otros empleados en puestos similares. Aun así, las expectativas de los trabajadores siguen siendo más altas que las previsiones empresariales: el 37% cree que su sueldo aumentará al menos un 10% este año, algo que solo anticipa un 5% de las compañías.

La posible reducción de la jornada laboral a 37,5 horas también genera debate. Un 83% de los trabajadores la respalda, mientras que las empresas están divididas y solo un 18% la considera necesaria. Se asocia a una mejor conciliación, mayor eficiencia y bienestar psicológico, aunque el reto está en aplicarla de forma viable según cada sector.

Respecto al modelo de trabajo, la presencialidad total ha crecido notablemente en el último año, mientras que el teletrabajo ha descendido ligeramente. La mitad de las organizaciones ya funciona completamente desde la oficina, frente al 38% del año anterior. Pese a ello, los empleados perciben una mejora en el equilibrio entre vida personal y laboral, cuyo nivel de satisfacción pasa del 65% al 72%. La mayoría de las empresas mantendrá su modelo actual, pocas apostarán por más flexibilidad y una minoría exigirá más días presenciales. Sin embargo, aún hay margen de mejora en conciliación: el 54% siente que debe estar disponible fuera de su horario, el 27% lo percibe ocasionalmente y solo el 18% afirma que nunca le ocurre.

También aumenta el número de trabajadores satisfechos con su empleo, lo que explica la baja movilidad laboral: los empleados motivados pasan del 44% al 55%. El salario es el principal factor de satisfacción para el 67%, seguido del reconocimiento (42%), las oportunidades de promoción (26%) y la flexibilidad (18%). En cuanto a los ascensos, solo el 11% cree que se basan en criterios claros; un 16% piensa que dependen de la antigüedad o de normas internas, y un 29% considera que no existe un sistema definido.

Por otro lado, el absentismo laboral preocupa cada vez más: el 44% de los trabajadores afirma que afecta de forma significativa a la productividad. Su impacto es especialmente notable en el comercio minorista, la logística, los bienes de consumo y las áreas comerciales. Según el informe, el 68% de los empleados percibe un aumento de estas ausencias, más acusado en grandes empresas que en pequeñas.

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