(El País, 15-09-2026) | Fiscal
Las comunidades autónomas obtienen ingresos por el impuesto sobre el patrimonio a través de dos vías distintas. En 2024, último ejercicio con datos disponibles, las comunidades de régimen común recibieron un total de 5.601 millones de euros: 3.447 millones procedieron de la compensación estatal vinculada a la antigua supresión del tributo y otros 2.154 millones correspondieron a la recaudación directa del impuesto. Se trata de un mecanismo que se remonta a 2008, cuando el Gobierno decidió eliminar el impuesto sobre el patrimonio y estableció una compensación para evitar que las autonomías perdieran los recursos que hasta entonces obtenían de este tributo. Aunque el impuesto fue recuperado tres años después, la compensación se mantuvo vigente.
Actualmente, las 15 comunidades de régimen común reciben simultáneamente ambas cantidades. Durante algunos años, Madrid quedó al margen de la recaudación efectiva al aplicar una bonificación del 100% sobre la cuota del impuesto, aunque continuó percibiendo la compensación. La creación en 2022 del impuesto temporal de solidaridad de las grandes fortunas modificó este escenario y terminó presionando a las comunidades que mantenían o estudiaban aplicar importantes beneficios fiscales en Patrimonio. Como consecuencia, todas ellas vuelven a obtener ingresos tanto por la recaudación del tributo como por la compensación. Además, estos recursos permanecen íntegramente en las haciendas autonómicas y no forman parte de la cesta común del sistema de financiación.
La explicación de esta situación se encuentra en la decisión adoptada en 2008 de suprimir un impuesto cuya gestión y recaudación estaban cedidas a las comunidades. Para evitar el impacto presupuestario de su desaparición, el sistema de financiación incorporó una compensación estatal. Sin embargo, cuando el Gobierno recuperó el tributo en 2011, inicialmente con carácter temporal, no eliminó el mecanismo compensatorio. Desde entonces, este ha continuado integrado en el sistema de financiación autonómica y su importe se actualiza en función del indicador de ingresos tributarios del Estado (ITE), en lugar de permanecer limitado a la cantidad inicialmente establecida.
La complejidad del sistema hace que esta compensación se haya convertido en uno de los elementos menos visibles de la financiación autonómica. Para calcularla se toma como referencia la recaudación que cada comunidad tenía asociada al impuesto en 2011 y posteriormente se actualiza mediante la evolución del ITE. Según los cálculos citados en el análisis, el procedimiento requiere además determinados ajustes correspondientes al periodo transcurrido desde 2011, lo que termina generando un mecanismo difícil de seguir para ciudadanos y contribuyentes. Esta situación refleja cómo determinadas medidas fiscales planteadas inicialmente como temporales pueden terminar consolidándose durante años dentro de sistemas de financiación cada vez más complejos.
El reparto de la compensación también presenta importantes diferencias entre territorios porque parte de la situación existente cuando se eliminó el impuesto. Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana se encuentran entre las comunidades que reciben mayores cantidades por esta vía, con alrededor de 1.039, 883 y 581 millones de euros, respectivamente. El sistema toma como referencia la estructura de ingresos existente hace años y no actualiza las bases imponibles que dieron origen a aquel reparto, por lo que las comunidades que entonces concentraban una mayor recaudación mantienen también las compensaciones más elevadas.
La situación de Madrid y Cataluña permite apreciar con claridad el efecto de esta doble fuente de ingresos. Cataluña obtuvo en 2024 unos 766 millones de euros mediante la recaudación del impuesto y otros 883 millones a través de la compensación, alcanzando aproximadamente 1.649 millones en total. Madrid, por su parte, ingresó cerca de 643 millones por Patrimonio y recibió otros 1.039 millones de compensación, hasta sumar alrededor de 1.682 millones. En el extremo contrario se sitúan comunidades como La Rioja, Murcia, Castilla-La Mancha, Cantabria o Extremadura. En estos casos, las cantidades son considerablemente menores y, en Cantabria y Extremadura, no existe información completa sobre la recaudación debido al secreto estadístico. En el conjunto de las comunidades, la compensación representa la mayor parte de los ingresos vinculados a este impuesto, ya que solo el 38,5% de los 5.601 millones obtenidos en 2024 procedió directamente de su recaudación.