(El País, 10-07-2026) | Mercantil, civil y administrativo
La riqueza financiera de las familias españolas alcanzó un nuevo máximo histórico durante el primer trimestre del año. Según los datos publicados por el Banco de España, el patrimonio financiero neto de los hogares -resultado de restar las deudas al conjunto de activos financieros- se situó en 2,66 billones de euros, equivalente al 155,3% del PIB. Este nivel supera ampliamente la media registrada desde 2022 y refleja tanto el incremento del ahorro como la fuerte revalorización de los activos financieros.
El principal motor de este crecimiento ha sido el buen comportamiento de los mercados. En los últimos doce meses, los activos financieros de las familias aumentaron en 261.000 millones de euros, impulsados especialmente por la subida de las acciones y de los fondos de inversión. Solo durante el primer trimestre, la revalorización de estos activos explicó un crecimiento del 9,1% de la riqueza financiera, mientras que las nuevas aportaciones de ahorro e inversión contribuyeron con un 3,2%.
La evolución positiva se produjo en un contexto marcado por la fortaleza de los mercados bursátiles, que mantuvieron el impulso de comienzos de año pese a la incertidumbre generada por la guerra en Oriente Próximo. Aunque el conflicto provocó episodios de volatilidad, las principales bolsas internacionales lograron cerrar el semestre con sus mejores resultados desde la pandemia.
No obstante, las perspectivas para los próximos meses dependerán en gran medida del comportamiento de los mercados financieros. La evolución del conflicto en Oriente Medio, las tensiones en torno al estrecho de Ormuz y la incertidumbre geopolítica continúan siendo factores de riesgo que podrían afectar tanto a las bolsas como al precio de la energía. Además, una parte creciente del patrimonio familiar está vinculada a la evolución de los mercados, lo que aumenta la sensibilidad de la riqueza de los hogares ante posibles correcciones financieras.
Paralelamente, las familias han mantenido un elevado ritmo de inversión. Durante el último año destinaron cerca de 100.000 millones de euros a la adquisición de activos financieros, una cifra equivalente al 5,8% del PIB y claramente superior a la media de los últimos años. Aunque los depósitos bancarios y el efectivo siguen concentrando una parte importante de ese ahorro, los fondos de inversión continúan ganando protagonismo dentro de las carteras familiares.
El fortalecimiento de la posición financiera de los hogares ha coincidido con una recuperación significativa del crédito bancario. Durante el primer trimestre, la financiación concedida por las entidades financieras alcanzó el 5,1% del PIB, multiplicando por cinco el promedio registrado entre 2022 y 2025. En total, la banca otorgó nuevos préstamos por valor neto de 21.891 millones de euros entre enero y marzo.
Las empresas absorbieron la mayor parte de esta financiación, con 24.348 millones de euros, mientras que las familias y las instituciones sin ánimo de lucro captaron 7.250 millones. En el caso de los hogares, la financiación recibida equivale al 1,9% del PIB, muy por encima de los niveles habituales de los últimos años, reflejando una mayor demanda de crédito para vivienda y consumo.
Como consecuencia de esta recuperación de la financiación, la deuda de los hogares aumentó hasta los 728.000 millones de euros. Sin embargo, gracias al crecimiento de la economía, su peso relativo descendió hasta el 42,5% del PIB, el nivel más bajo desde finales de 1999. De forma similar, la deuda de las empresas se situó en 1,07 billones de euros, aunque su ratio sobre el PIB cayó al 62,5%, mínimos desde 2001.
La mejora de los balances privados también ha reforzado la posición financiera de España frente al exterior. El Banco de España estima una capacidad de financiación de la economía de 61.000 millones de euros, equivalente al 3,5% del PIB, consolidando al país como prestamista neto frente al resto del mundo. En este resultado ha tenido un papel destacado el aumento del ahorro y de la inversión financiera realizada por los hogares españoles.