(Expansión, 20-07-2026) | Mercantil, civil y administrativo
La inflación de la eurozona moderó su ritmo de crecimiento en junio, aunque continúa ligeramente por encima del objetivo del 2% fijado por el Banco Central Europeo (BCE). Según los datos confirmados por Eurostat, el índice de precios de consumo se situó en el 2,8% interanual, cuatro décimas menos que en mayo y su nivel más bajo desde marzo de 2026.
En el conjunto de la Unión Europea, la inflación también descendió cuatro décimas, hasta el 2,9%, impulsada principalmente por la desaceleración de los precios de la energía, que aumentaron un 8,5% frente al 10,8% registrado el mes anterior. Asimismo, los alimentos frescos moderaron su encarecimiento, pasando del 4% al 3,1% interanual.
Por componentes, los bienes industriales no energéticos incrementaron sus precios un 0,7%, dos décimas menos que en mayo, mientras que los servicios elevaron su tasa hasta el 3,2%, frente al 3,5% del mes anterior. Excluyendo la energía, la inflación se redujo al 2,2%, y la inflación subyacente -que también elimina del cálculo alimentos, alcohol y tabaco- descendió del 2,6% al 2,4%.
Entre los países de la UE, Suecia (1%), República Checa (1,1%) y Dinamarca (1,8%) registraron las menores tasas de inflación, mientras que Rumanía (9,2%), Lituania (5,4%) y Bulgaria (5,2%) presentaron los mayores incrementos de precios.
España se situó por encima de la media europea. La inflación armonizada permaneció estable en el 3,6% interanual, lo que supone un diferencial de ocho décimas respecto a la eurozona y la tasa más elevada entre las principales economías del euro. En comparación, Alemania registró una inflación del 2,4%, Francia del 2% e Italia del 3%.