(ABC, 27-10-2026) | Laboral

El 17,5% de los autónomos considera que su negocio corre un riesgo real de cierre o que tendrá que reducir significativamente su actividad durante los próximos tres años. Así lo refleja el Barómetro de ATA correspondiente al tercer trimestre de 2026, que sitúa este porcentaje 6,5 puntos por encima del registrado en el trimestre anterior, cuando se encontraba en el 11%. El aumento de la inflación, el encarecimiento de la energía y los combustibles y la subida de los costes laborales están presionando los márgenes de los pequeños negocios. En este escenario, muchos trabajadores por cuenta propia se ven obligados a subir los precios, reducir gastos, ajustar sus plantillas o incluso plantearse el cese de su actividad para hacer frente al deterioro de su rentabilidad.

Según el informe de la organización presidida por Lorenzo Amor, el 70,9% de los autónomos ha incrementado los precios de sus productos o servicios durante los últimos doce meses para compensar el encarecimiento de sus costes. Además, el 58,3% prevé aplicar nuevas subidas antes de que termine 2026. Estas decisiones se producen en un contexto de debilitamiento de los ingresos. El 39,5% de los encuestados afirma que su facturación ha disminuido respecto al tercer trimestre de 2025, frente al 33,7% registrado en el barómetro anterior. A esta situación se añade la incertidumbre económica y sociopolítica, que el 86,5% de los autónomos asegura percibir en su actividad cotidiana.

Desde ATA recuerdan que, desde 2020, se han sucedido acontecimientos económicos, políticos y naturales, tanto nacionales como internacionales, que han complicado la continuidad de numerosos negocios. La organización advierte de que la situación actual no contribuye a generar la estabilidad que necesitan los trabajadores autónomos y las empresas.

Los datos sobre la evolución de la actividad confirman este deterioro. El 35,6% de los autónomos declara que su negocio ha retrocedido durante el último año, frente al 29,7% recogido en junio. Por el contrario, el 19,6% afirma haber registrado un crecimiento, dos puntos menos que en el trimestre anterior, mientras que el 42,2% ha conseguido mantener su actividad sin cambios significativos. Las perspectivas para los últimos meses de 2026 tampoco son especialmente favorables. El 29,3% espera que su negocio empeore, frente al 25,6% del segundo trimestre. El 47,2% confía en mantener la situación actual y solo el 15,4% prevé aumentar su volumen de actividad.

De cara a los próximos tres años, el 17,5% de los encuestados teme tener que cerrar o reducir considerablemente su negocio. Si se añade el 21,6% que anticipa una caída moderada de su actividad, el 39,1% manifiesta preocupación por la evolución de su empresa. En el lado más optimista, el 19,4% espera mejorar sus resultados, con un 15,8% que prevé un avance moderado y un 3,6% que confía en experimentar un crecimiento notable.

La evolución de la facturación también muestra dificultades. Solo el 22,7% de los autónomos declara haber aumentado sus ingresos respecto al año anterior, frente al 23,8% del trimestre previo. Otro 34,6% afirma que se han mantenido estables, mientras que el 39,5% reconoce que han disminuido. En conjunto, el 74,1% registra una facturación igual o inferior a la del tercer trimestre de 2025, frente al 71,6% del anterior barómetro.

Al mismo tiempo, el incremento de los gastos continúa afectando a la rentabilidad de los negocios. El 81% de los autónomos asegura que sus costes han aumentado en los últimos doce meses, frente al 79,9% registrado en el segundo trimestre. Entre quienes han experimentado estas subidas, el 21,9% sitúa el incremento por encima del 16%. En concreto, el 10,8% calcula que sus gastos han crecido entre un 16% y un 20%, mientras que el 11,1% afirma que han aumentado más del 20%. Por su parte, el 46,4% sitúa el encarecimiento entre el 5% y el 10%, y el 26,9% lo cifra entre el 11% y el 15%.

El deterioro de las condiciones económicas también repercute en el empleo. Entre los autónomos que tienen trabajadores contratados, que representan el 40,2% de la muestra, el 75,4% ha mantenido sus plantillas durante los últimos doce meses. Sin embargo, el porcentaje de quienes han reducido personal ha aumentado hasta el 13%, frente al 10% del trimestre anterior. Por su parte, el 11,5% ha ampliado sus equipos. Las previsiones de contratación para el resto del año reflejan una actitud prudente. El 71,7% de los autónomos con empleados prevé mantener sus plantillas, mientras que el 6,4% contempla prescindir de trabajadores si las ventas no evolucionan favorablemente. Solo el 7,5% considera contratar nuevo personal: un 2% ya tiene previstas las incorporaciones y un 5,5% las contempla como una posibilidad.

A estas dificultades se suma la escasez de trabajadores cualificados. El 59,2% de los autónomos consultados no ha buscado empleados recientemente. Entre el 40,8% que sí ha intentado contratar, el 35% se ha encontrado con obstáculos importantes: el 18,9% no ha conseguido cubrir las vacantes y el 16,1% ha necesitado mucho más tiempo de lo habitual para encontrar candidatos. Solo el 5,8% afirma haber podido realizar las contrataciones con normalidad. Estos resultados reflejan las dificultades que afrontan muchos pequeños negocios para encontrar personal adecuado, incluso en un contexto de incertidumbre sobre la evolución de sus ingresos y sus necesidades de empleo.

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