(El Economista, 23-09-2026) | Laboral
El efecto de la inteligencia artificial sobre el empleo se ha convertido en una de las principales incógnitas para los economistas. Aunque todavía no existen evidencias concluyentes de una destrucción generalizada de puestos de trabajo en las actividades más expuestas a esta tecnología, cada vez gana más fuerza la hipótesis de que la IA está modificando la composición del empleo. El cambio parece favorecer a los profesionales con mayor experiencia y responsabilidad, mientras reduce las oportunidades para los trabajadores que ocupan puestos de entrada. Un estudio internacional basado en datos de 41 países sitúa a España como uno de los casos en los que esta transformación resulta más evidente.
La investigación, elaborada por especialistas de la Universidad de Stanford y del King's College de Londres a partir de información de Revelio y LinkedIn, analiza cerca de 396.000 empresas y filiales, 1.250 millones de ofertas de empleo publicadas desde 2022 y 154 millones de trabajadores en 41 países. El 15,4% de las compañías estudiadas son consideradas adoptantes de inteligencia artificial, un porcentaje que en España alcanza el 22%. En estas empresas no se observa una reducción global de las plantillas. Al contrario, el empleo aumenta un 3,3% en comparación con compañías similares que no han incorporado estas tecnologías.
La transformación aparece al observar qué tipo de puestos crecen dentro de las empresas. Los empleos júnior, entendidos como aquellos situados en los niveles de menor responsabilidad y no necesariamente vinculados a trabajadores jóvenes, pierden peso sobre el conjunto de las plantillas. Su participación disminuye una media de 1,9 puntos porcentuales, mientras aumentan las posiciones de mayor responsabilidad. El fenómeno es especialmente visible en actividades relacionadas con la tecnología y el desarrollo de software.
El retroceso de los puestos de entrada no implica necesariamente despidos de trabajadores júnior. El estudio apunta más bien a que las empresas que incorporan IA están incrementando la contratación o presencia de perfiles sénior a un ritmo superior. Los empleos de mayor responsabilidad aumentan un 6,7% de media a escala internacional. De esta forma, una empresa puede ampliar su plantilla y, al mismo tiempo, reducir el peso relativo de los puestos júnior.
Los resultados presentan diferencias entre países. De los 41 mercados incluidos en la investigación, 31 ofrecen estimaciones consideradas suficientemente fiables. En 23 de ellos disminuye la proporción de empleos júnior y en siete la caída resulta estadísticamente significativa: España, Estados Unidos, Reino Unido, Polonia, Brasil, México y Arabia Saudí. En estos mercados, por tanto, los datos ofrecen una evidencia más sólida de un desplazamiento de la composición del empleo hacia posiciones de mayor responsabilidad.
España presenta además una particularidad relevante. Es uno de los dos países, junto con Suecia, en los que el empleo total crece de manera estadísticamente significativa en las empresas que han adoptado IA. Suecia, sin embargo, no se encuentra entre los mercados donde la reducción de la cuota de empleo júnior alcanza significación estadística. Por ello, los datos españoles combinan dos fenómenos: un aumento de las plantillas y, al mismo tiempo, una pérdida de peso de los puestos de entrada.
La situación plantea la cuestión de por qué este patrón aparece con tanta claridad en España cuando Estados Unidos se encuentra entre los países con mayor desarrollo y utilización de inteligencia artificial. Los investigadores Bharat Chandar, de Stanford, y Bouke Klein Teeselink, del King's College London y del AI Objectives Institute, cuentan con una trayectoria específica en el estudio de los efectos de la IA sobre el mercado laboral. Sus trabajos anteriores ya habían identificado cambios similares en Estados Unidos y Reino Unido, respectivamente.
Chandar, además, participó junto a Erik Brynjolfsson en una investigación conocida como "Canarios en la mina", centrada en las dificultades que la expansión de la IA puede generar para los trabajadores que acceden por primera vez al mercado laboral. El nuevo estudio amplía ese análisis a un número mucho mayor de países y empresas, aunque sus autores también reconocen algunas limitaciones derivadas de las fuentes utilizadas.
Una de ellas es la propia composición de los datos de Revelio, que tiende a representar en mayor medida a empresas grandes y a determinados perfiles profesionales de mayor cualificación y responsabilidad. En el caso español, la plataforma cubre aproximadamente el 38% de las empresas analizadas y cuenta con una presencia importante de filiales de multinacionales. Esta característica puede contribuir a que los datos presenten una elevada proporción de trabajadores júnior dentro de las compañías estudiadas.
Algo similar ocurre con las ofertas de empleo recopiladas a través de LinkedIn. La plataforma puede mostrar una presencia de puestos relacionados con la IA generativa superior a la que se observa en otras fuentes. Estas limitaciones no eliminan, según los investigadores, el valor de la comparación: los resultados describen lo que está ocurriendo en las empresas españolas que han adoptado inteligencia artificial en relación con otras compañías comparables que todavía no lo han hecho.
El análisis tampoco identifica una relación clara entre las características institucionales de cada mercado laboral y la intensidad del fenómeno. Los cambios aparecen tanto en países con mercados laborales flexibles como Estados Unidos como en economías con sistemas de protección laboral más desarrollados, como España. Los resultados, por tanto, no aportan evidencia de que una regulación laboral más protectora sea suficiente por sí misma para impedir que la inteligencia artificial modifique la estructura de las oportunidades de empleo.
El principal interrogante que deja abierta la investigación no es tanto cuántos puestos de trabajo desaparecen por la IA, sino cómo cambia la puerta de entrada al mercado laboral. Si las empresas que incorporan estas tecnologías mantienen o incluso aumentan sus plantillas, pero reducen el peso de las posiciones júnior y elevan la demanda de perfiles sénior, el impacto puede concentrarse en quienes buscan acceder por primera vez a determinadas profesiones. Esto plantea un desafío adicional para la formación y para la transición de los trabajadores hacia puestos de mayor cualificación.