(Cinco Días, 06-07-2026) | Mercantil, civil y administrativo
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha descartado riesgos de escasez de líneas telefónicas en España tras la publicación de su informe anual de 2025 sobre el estado de la numeración. El regulador concluye que todas las provincias españolas mantienen actualmente una disponibilidad suficiente de recursos, con más de un centenar de bloques de numeración libres en cada territorio.
Esta situación se explica por una gestión más eficiente de los recursos numéricos, apoyada en la asignación optimizada de bloques de 1.000 números y en cambios regulatorios orientados a liberar capacidad adicional. Gracias a estas medidas, el sistema mantiene un margen suficiente para absorber el crecimiento de nuevos servicios de telecomunicaciones. En términos de utilización, la eficiencia global de la numeración geográfica fija se situó en el 43% respecto al total de recursos asignados. En el caso de la numeración móvil convencional, el nivel de aprovechamiento alcanzó el 79%, reflejando una utilización significativamente más intensiva.
Durante el ejercicio analizado, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia gestionó 194 expedientes relacionados con el Registro de numeración y revisó la documentación técnica aportada por 144 operadores autorizados en el mercado español. En el segmento de subasignación de numeración fija, donde operan revendedores autorizados, el mercado cerró con 33 operadores registrados y 1.066 revendedores activos. El volumen total declarado ascendió a 4,07 millones de números, de los cuales el 99% corresponde a numeración geográfica tradicional.
La numeración subasignada aumentó un 5% interanual hasta situarse en 2,25 millones de números, mientras que el volumen de líneas efectivamente en uso creció un 6%. En este segmento, la eficiencia supera el 89% en la mayoría de servicios, aunque desciende al 83% en numeración asociada a tarifas especiales. Pese a la buena situación general, la CNMC mantendrá una vigilancia reforzada sobre algunas provincias con menor margen de disponibilidad, entre ellas Cádiz, Murcia, Zaragoza, A Coruña y Baleares.
Uno de los cambios regulatorios más relevantes será la eliminación definitiva de la numeración nómada geográfica, una reforma respaldada tras analizar las propuestas del Ministerio para la Transformación Digital. Esta medida permitirá liberar líneas adicionales en prefijos provinciales sin necesidad de ampliar a corto plazo los rangos numéricos existentes.
La nueva normativa exige que quienes utilicen numeración geográfica acrediten una vinculación física real con la provincia correspondiente, ya sea mediante domicilio, sede social o presencia efectiva. Se ha establecido un periodo transitorio de seis meses para que operadores y clientes adapten sus servicios. Los servicios nómadas que no requieran vinculación territorial seguirán utilizando exclusivamente el rango específico 51.
En el ámbito del Internet de las Cosas (IoT), la CNMC también ha introducido cambios importantes en la numeración de dispositivos conectados. Desde el 1 de julio de 2026, todas las nuevas altas de servicios máquina a máquina (M2M) deberán emplear numeración de 13 dígitos iniciada por el prefijo 590. Además, el 1 de enero de 2031 se establece como fecha límite para que todos los servicios automatizados que aún operan con numeración móvil convencional de nueve cifras completen su migración al nuevo formato.
Estos servicios M2M incluyen dispositivos con escasa o nula intervención humana, como terminales de punto de venta, sistemas de alarma, contadores inteligentes o soluciones de telemetría. La introducción de numeración de 13 dígitos busca preservar los rangos tradicionales de nueve cifras para usuarios particulares y evitar su agotamiento. El regulador también ha adoptado medidas orientadas a combatir el spam telefónico. Entre ellas destaca la creación del prefijo 400, diseñado para identificar de forma clara las llamadas comerciales antes de que el usuario descuelgue.
La asignación de este nuevo bloque a las operadoras ya ha comenzado, y la CNMC mantendrá un control directo sobre su distribución y subasignación. Con ello se busca mejorar la trazabilidad de las llamadas comerciales y evitar cuellos de botella o usos abusivos dentro de la infraestructura digital de telecomunicaciones.