(El País, 18-09-2026) | Fiscal

La economía española mantiene un ritmo de crecimiento superior al de las principales economías europeas, pero la evolución de las cuentas públicas empieza a mostrar mayores tensiones. La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), Inés Olóndriz, ha avanzado que el organismo revisará al alza en una décima su previsión de déficit para este año, hasta situarlo en el 2,7% del PIB, frente al 2,1% que contempla el Gobierno.

La revisión responde principalmente a la prolongación de algunas medidas destinadas a contener el impacto económico de la guerra en Oriente Próximo, entre ellas la ampliación hasta septiembre del descuento al diésel, de hasta 20 céntimos por litro. A ello se suma el incremento del gasto registrado por las comunidades autónomas en los últimos datos de ejecución presupuestaria, factores que han llevado a la Airef a modificar sus cálculos.

Olóndriz ha destacado que la economía española conserva un comportamiento sólido en comparación con sus socios europeos, aunque ha advertido de varios factores que pueden limitar su capacidad de crecimiento a medio plazo. Entre ellos destaca especialmente la baja productividad. También ha señalado que, pese a la trayectoria descendente de la deuda pública, esta continúa alrededor del 100% del PIB, un nivel que reduce el margen de maniobra ante posibles episodios de inestabilidad financiera y mantiene elevada la carga asociada al pago de intereses.

La principal preocupación de la Airef se centra, no obstante, en la evolución del gasto primario neto de medidas de ingresos, el indicador que utiliza la Unión Europea para evaluar la sostenibilidad de las finanzas públicas. Según las últimas estimaciones, este gasto crecerá un 6,6%, frente al 6,4% previsto en julio. En términos acumulados, el incremento alcanza ya el 16,8% para el periodo considerado, por encima del compromiso europeo de mantenerlo por debajo del 13% entre 2024 y 2026.

El marco fiscal europeo contempla una cláusula de escape que permite cierta flexibilidad para asumir el incremento del gasto en defensa y parte de las medidas desplegadas para responder a la crisis energética. Sin embargo, la Airef considera que este margen puede resultar insuficiente. Olóndriz ha señalado que el organismo ya anticipaba en julio dificultades para cumplir la regla de gasto en 2027 incluso teniendo en cuenta la cláusula de salvaguarda y que, con la situación actual, el margen disponible prácticamente se ha agotado.

A esta presión se añade la evolución de los precios. La inflación alcanzó el 4,3% interanual en agosto, impulsada principalmente por el encarecimiento de los carburantes, y se situó en su nivel más elevado desde comienzos de 2023. La posible prolongación de las medidas destinadas a contener el impacto de la inflación podría incrementar todavía más la presión sobre las cuentas públicas. La presidenta de la Airef ha diferenciado entre determinados gastos de carácter temporal y otros que se están consolidando como permanentes y que, por tanto, requieren fuentes de financiación estables.

En este escenario, la Airef reclama una planificación fiscal a medio plazo que permita determinar las prioridades de gasto y anticipar las necesidades de financiación. Olóndriz también ha señalado la falta de correspondencia entre los marcos fiscales español y europeo, una situación que puede generar señales contradictorias cuando el cumplimiento de las reglas comunitarias no coincide con las exigencias establecidas por la normativa nacional.

La presidenta de la autoridad fiscal considera que España parte de una posición relativamente favorable respecto a otros países europeos, pero advierte de que esta situación no debe llevar a posponer las reformas necesarias. En su opinión, mantener el crecimiento exigirá mejorar la productividad y la competitividad, mientras que en el ámbito presupuestario será necesario establecer una estrategia de medio plazo que evite que el aumento del gasto obligue posteriormente a adoptar ajustes de mayor intensidad.

En este contexto, Olóndriz ha insistido también en la necesidad de que el Gobierno presente nuevos Presupuestos Generales del Estado y ponga fin a la prolongación de las cuentas de 2023. A su juicio, disponer de unas cuentas aprobadas en tiempo y forma resulta fundamental para establecer las prioridades económicas y fiscales, determinar cómo se financiarán y reforzar la transparencia y la rendición de cuentas ante el Parlamento y los ciudadanos.

La elaboración de los Presupuestos de 2027 adquiere además una relevancia especial porque debería incorporar una perspectiva plurianual, en línea con el nuevo marco de gobernanza fiscal europeo. La Airef considera que las cuentas públicas deben integrarse en una planificación que permita anticipar la evolución de los ingresos y gastos durante varios ejercicios, en lugar de limitarse a la gestión anual.

Por último, Olóndriz ha reclamado que se empiece a preparar el plan fiscal de medio y largo plazo que deberá presentarse en abril de 2028 y que corresponderá aprobar al Gobierno que resulte de las próximas elecciones generales. Para la Airef, este documento debe convertirse en la referencia de la política presupuestaria, con objetivos realistas, planificación plurianual y coordinación entre las distintas administraciones. El objetivo último, según ha señalado, es preservar unas finanzas públicas sostenibles que permitan disponer de margen de actuación cuando las circunstancias económicas lo requieran.

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