(El Economista, 03-07-2026) | Fiscal
La Agencia Tributaria ha cuantificado por primera vez el impacto fiscal de las devoluciones del IRPF a pensionistas que realizaron aportaciones a las antiguas mutualidades laborales. Según los datos publicados, 3,08 millones de mutualistas -o sus herederos- se beneficiaron durante 2024 de esta corrección tributaria, aplicada en la campaña de la Renta finalizada recientemente. El importe total de las deducciones aplicadas alcanzó los 6.400 millones de euros, lo que supone una rebaja media de aproximadamente 2.072 euros por beneficiario. En la mayoría de los casos, esta reducción del impuesto se tradujo en devoluciones directas por parte de Hacienda.
Por niveles de renta, el grupo más numeroso de beneficiarios corresponde a pensionistas con ingresos anuales de entre 30.000 y 60.000 euros, con 981.507 personas acogidas a esta deducción. A continuación se sitúan quienes perciben entre 21.000 y 30.000 euros al año, con 701.480 beneficiarios. También se beneficiaron 475.963 pensionistas con rentas comprendidas entre 12.000 y 21.000 euros anuales, mientras que alrededor de 808.000 personas tenían ingresos inferiores a 12.000 euros al año.
En los tramos de renta más elevados, 101.517 pensionistas con ingresos superiores a 60.000 euros pudieron aplicar esta ventaja fiscal. Entre ellos, incluso 1.504 beneficiarios declararon rentas superiores a 600.000 euros anuales. El origen de estas devoluciones se encuentra en la doctrina fijada por el Tribunal Supremo. En una sentencia dictada en febrero de 2023, el Alto Tribunal reconoció el derecho de quienes realizaron aportaciones a mutualidades laborales entre 1967 y 1978 a reducir en el IRPF el 25% de la parte de su pensión generada con esas cotizaciones.
Posteriormente, en abril de 2024, el Supremo amplió este criterio y estableció que las aportaciones realizadas antes de 1967 podían beneficiarse de una exención aún mayor, permitiendo deducir hasta el 100% de la pensión correspondiente a ese periodo. Estas resoluciones judiciales abrieron la puerta a devoluciones masivas por parte de Hacienda, al reconocer que parte de esas aportaciones históricas ya tributaron en su momento y no debían volver a someterse plenamente al impuesto sobre la renta.
Según la Agencia Tributaria, el grueso del proceso de regularización y devolución ya está prácticamente concluido. Solo permanecen pendientes aquellos expedientes vinculados a procedimientos judiciales aún sin resolver o casos en los que persisten dificultades para verificar la documentación y los datos históricos necesarios para calcular correctamente las devoluciones.