(El País, 01-09-2026) | Laboral
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, negó este lunes que existan acuerdos o apoyos políticos destinados a facilitar su continuidad al frente de la patronal, después de que no se haya presentado ninguna candidatura alternativa para disputar la presidencia de la organización. El dirigente empresarial rechazó así las informaciones sobre un posible respaldo del Gobierno a su permanencia y defendió que la CEOE seguirá manteniendo su independencia respecto a los poderes políticos durante el próximo mandato.
"No sé quién dirá o no dirá, pero no es cierto", afirmó Garamendi durante su intervención en Santander. El presidente de la patronal insistió en que la organización no depende ni dependerá de ninguna formación política y subrayó su carácter independiente.
El representante empresarial aseguró además que, a lo largo de su trayectoria al frente de la CEOE, ha mantenido discrepancias con todo tipo de partidos. Según explicó, su posición ha generado conflictos con distintas formaciones porque, a su juicio, su obligación es defender en cada momento aquello que considera necesario para las empresas y la economía.
Garamendi afrontará la renovación de su mandato como único candidato, después de que el plazo para presentar aspirantes concluyera el pasado 24 de agosto sin que nadie formalizara una candidatura. Al no existir ningún rival que haya reunido los avales necesarios, los estatutos de la organización establecen que será proclamado directamente, sin necesidad de celebrar una votación, durante la Asamblea General Electoral prevista para el próximo 1 de octubre de 2026. De esta manera, el empresario vasco iniciará su tercer mandato consecutivo al frente de la patronal.
El presidente de la CEOE situó la actuación de la organización en los principios de lealtad institucional y sentido de Estado, al tiempo que expresó su rechazo al actual clima de polarización política. Garamendi consideró que España necesita rebajar la tensión y alejarse de posiciones radicalizadas, insistiendo en que la patronal no pretende alinearse con ninguno de los extremos del debate político.
De cara al próximo curso político y parlamentario, el dirigente empresarial anticipó nuevos desacuerdos con el Ministerio de Trabajo, dirigido por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. Entre las cuestiones que previsiblemente generarán fricción citó la regulación del registro horario y las nuevas obligaciones relacionadas con la transparencia salarial.
Garamendi reconoció que alcanzar acuerdos con el departamento de Trabajo ha resultado complicado y sugirió que algunas de las iniciativas que se plantearán durante los próximos meses responden más a una estrategia política y electoral que a criterios estrictamente económicos o empresariales. Según señaló, el escenario de negociación seguirá siendo difícil y estará marcado por la presentación de distintas propuestas en un contexto en el que, a su juicio, debería atenderse con mayor atención a la realidad de las empresas.
El presidente de la patronal reiteró que la prioridad de la CEOE continuará siendo la defensa de la actividad económica y del tejido empresarial, sin desvincular esta posición de los intereses de los trabajadores. Según afirmó, la organización mantendrá su actuación centrada en aquellas medidas que considere positivas para España, sus empresas y sus empleados.
Estas declaraciones se produjeron antes de la participación de Garamendi en el Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones, organizado por la patronal tecnológica Ametic dentro de las actividades de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
En relación con la situación de Ceuta, el presidente de la CEOE calificó de grave el impacto económico derivado del aumento de los flujos migratorios registrado a finales de julio. Garamendi reclamó una respuesta directa de la Administración central para hacer frente a las consecuencias que esta situación está teniendo sobre la actividad comercial y empresarial de la ciudad autónoma, donde residen alrededor de 80.000 personas.
El dirigente empresarial insistió en que su intervención no pretende entrar en el terreno partidista, sino reclamar soluciones para los ciudadanos y las empresas afectadas. En este sentido, defendió la necesidad de adoptar medidas que permitan responder a la situación y garantizar el apoyo de las instituciones.
Garamendi también reivindicó el estatus constitucional de Ceuta y calificó la crisis migratoria como una amenaza directa a la soberanía española y al territorio de la Unión Europea. Asimismo, expresó su respaldo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a las Fuerzas Armadas desplegadas en la ciudad, denunciando las situaciones de violencia y los ataques sufridos por algunos de sus efectivos.
El presidente de la patronal hizo además un llamamiento a los ciudadanos de la Península para que visiten Ceuta y contribuyan a impulsar su economía mediante el consumo de productos y servicios locales. A su juicio, esta podría ser una forma de apoyar directamente a los empresarios y a la población de la ciudad autónoma en un momento especialmente complicado.
Finalmente, Garamendi reclamó al Gobierno un compromiso firme y un liderazgo claro para garantizar que los ciudadanos de Ceuta disfruten de las mismas condiciones y derechos que el resto de los españoles. El presidente de la CEOE defendió que existe una responsabilidad permanente de apoyo hacia la ciudad autónoma y que ese compromiso debe mantenerse más allá de las respuestas puntuales ante situaciones de crisis.