(El País, 08-07-2026) | Laboral
El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, Antonio Garamendi, ha reclamado de nuevo medidas para frenar el aumento de las bajas por incapacidad temporal y ha acusado a los sindicatos de no actuar con la responsabilidad necesaria para afrontar este problema, que, a su juicio, afecta de forma creciente a la competitividad de las empresas españolas.
Durante su intervención, Garamendi afirmó que la incidencia de las bajas laborales se ha duplicado en la última década y aseguró que el fenómeno genera un importante coste económico para las empresas. En este contexto, criticó que no se hayan producido avances suficientes en el diálogo social para reducir el absentismo y señaló que las organizaciones sindicales deberían implicarse más en la búsqueda de soluciones.
El dirigente empresarial también sostuvo que un elevado número de bajas laborales se concentra al inicio o al final de la semana, especialmente entre los trabajadores menores de 35 años. No obstante, esta interpretación ha sido cuestionada por algunos estudios sindicales, que consideran que la distribución de las bajas no responde a un patrón intencionado.
Garamendi vinculó esta cuestión a la negociación del nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), cuya renovación continúa pendiente. Aunque manifestó la voluntad de la patronal de alcanzar un nuevo pacto con los sindicatos sobre criterios salariales y negociación colectiva, advirtió de que el absentismo deberá ocupar un lugar destacado en las conversaciones.
En este sentido, recordó que el anterior AENC ya recogía el compromiso de reforzar el papel de las mutuas colaboradoras en la gestión de determinadas bajas laborales, especialmente las derivadas de patologías musculoesqueléticas. Sin embargo, señaló que la aplicación práctica de estas medidas avanza con lentitud, ya que depende de acuerdos con los servicios de salud de las comunidades autónomas.
El presidente de la CEOE cifró en alrededor de 1,4 millones las personas que cada día permanecen de baja laboral en España y calificó esta situación como un importante coste para el tejido empresarial. Entre las propuestas planteadas por la organización figura que las empresas dejen de asumir el coste económico de determinadas prestaciones durante los primeros días de incapacidad temporal y en aquellos procesos que se prolongan durante largos periodos sin resolución.
Al mismo tiempo, Garamendi coincidió con los sindicatos al señalar que el deterioro de la sanidad pública constituye uno de los factores que contribuyen al aumento de la duración de las bajas. Por ello, reclamó más recursos para el sistema sanitario, un incremento del número de profesionales médicos y una mayor dotación para el Instituto Nacional de la Seguridad Social con el fin de agilizar las valoraciones y reducir los tiempos de espera.
Asimismo, volvió a defender un mayor protagonismo de las mutuas colaboradoras en la realización de pruebas diagnósticas y en el seguimiento de determinados procesos de incapacidad temporal, una cuestión que continúa negociándose en la mesa de diálogo abierta entre el Gobierno, las organizaciones empresariales y los sindicatos.
Estas declaraciones se produjeron durante la Asamblea General de Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa, pocos días después de que su presidenta, Ángela de Miguel, expresara el respaldo de la organización a la candidatura de Garamendi para las próximas elecciones de la CEOE y reclamara una regulación más adaptada a la realidad de las pequeñas y medianas empresas.