(Cinco Días, 21-01-2026) | Mercantil, civil y administrativo
El interés de los inversores por la deuda de la zona euro continúa siendo muy elevado. Pese al aumento de las tensiones geopolíticas y financieras, la amplia liquidez que todavía circula en los mercados está facilitando la absorción del fuerte volumen de emisiones propio del inicio del ejercicio. En una sesión marcada por un nuevo episodio de volatilidad en la deuda japonesa a largo plazo -con el bono a 40 años superando por primera vez el 4%-, las favorables perspectivas de la economía española han respaldado una nueva emisión sindicada del Tesoro.
Dos semanas después de que Italia y Portugal, antiguos focos de desconfianza en la deuda soberana del euro, acudieran al mercado con colocaciones de demanda histórica, España ha tomado este martes el protagonismo. A falta de cerrar definitivamente el libro de órdenes, todo indica que la operación seguirá la misma senda de éxito. Las peticiones no han dejado de crecer y han batido récords, alcanzando los 148.000 millones de euros, por encima de los 139.000 millones logrados en una emisión similar hace un año. Esta cifra multiplica casi por diez los 15.000 millones de euros finalmente colocados.
La elevada demanda ha permitido reducir el coste de la financiación. La operación se lanzó con un diferencial de ocho puntos básicos sobre el bono español a diez años, que posteriormente se estrechó hasta los seis puntos. La colocación ha sido coordinada por un sindicato integrado por Barclays, BBVA, HSBC, JP Morgan y Santander.
La emisión se enmarca en un entorno de gran incertidumbre internacional. El conflicto comercial impulsado desde la Casa Blanca contra varios países europeos vinculados a maniobras militares en Groenlandia ha generado fuertes correcciones en los mercados bursátiles. Ante la retirada de los inversores de los activos de mayor riesgo, se ha intensificado la búsqueda de refugio en valores como el oro y la deuda pública. En este contexto, el buen desempeño macroeconómico actúa como un poderoso atractivo para los bonos españoles.
Con el arranque del año, los organismos internacionales han actualizado sus previsiones económicas. El Fondo Monetario Internacional ha revisado al alza sus estimaciones y prevé que la economía española crezca un 2,3% este año, tres décimas más que en su proyección de octubre, y ha mejorado en dos décimas su previsión para 2027, hasta el 1,9%. De este modo, España se consolida como la economía más dinámica de la zona euro y, entre las grandes economías avanzadas, solo Estados Unidos la superaría, con un crecimiento previsto del 2,4%.
El fuerte interés por la deuda española también se refleja en el mercado secundario. En este inicio de año marcado por la inestabilidad, la prima de riesgo -medida por la diferencia entre la rentabilidad del bono español y el alemán- se mantiene por debajo de los 40 puntos básicos.
Paralelamente a la emisión sindicada, el Tesoro continúa desarrollando su estrategia de financiación con normalidad. Tras captar la semana pasada 6.077 millones de euros en letras a seis y doce meses, con tipos próximos al 2%, este martes se han subastado letras a tres y nueve meses. En ambas referencias se adjudicaron 3.002 millones de euros, con rentabilidades ligeramente más bajas, aunque aún en torno al 2%. La demanda superó los 5.700 millones, casi el doble del importe ofrecido.
En concreto, en las letras a tres meses se colocaron 975,93 millones de euros con un interés marginal del 1,978%, inferior al 1,99% de la subasta anterior. En las letras a nueve meses se adjudicaron 2.026 millones al 2,008%, frente al 2,016% registrado en diciembre. Desde hace meses, la rentabilidad de las letras no supera a la inflación. La caída de los tipos y el hecho de que, a comienzos de año, los hogares suelen mantener mayores niveles de liquidez para afrontar los gastos navideños explican el menor atractivo para el pequeño ahorrador. Las órdenes no competitivas, que recogen principalmente esta demanda minorista, sumaron 410,15 millones de euros, por debajo de los 743,40 millones registrados en la subasta de letras a seis meses de la semana anterior.