(Expansión, 02-11-2026) | Fiscal
Desde noviembre, los envíos procedentes de países extracomunitarios y adquiridos a través del comercio electrónico incorporan un nuevo coste para su entrada en la Unión Europea. El bloque comunitario ha puesto en marcha una tasa de manipulación de dos euros por paquete, aplicable a los pedidos que llegan desde fuera de la UE para ser entregados directamente a los consumidores finales.
La medida tiene carácter permanente y pretende proporcionar recursos adicionales a las autoridades aduaneras, que soportan una creciente presión por el extraordinario incremento de los envíos procedentes del extranjero. El auge de plataformas de comercio electrónico como AliExpress, Temu y Shein ha contribuido a multiplicar el volumen de paquetes que entran en el mercado europeo. Según las cifras de la Comisión Europea, durante 2025 se importaron alrededor de 5.900 millones de envíos, un volumen que ha dificultado considerablemente las labores de inspección y control.
Desde las instituciones comunitarias justifican la nueva tasa por la necesidad de financiar los recursos que requiere la supervisión de esta mercancía. Las inspecciones coordinadas realizadas por las aduanas detectaron que aproximadamente el 60% de los productos examinados no cumplía los requisitos establecidos por la normativa europea. Esta situación plantea riesgos para la seguridad de los consumidores y genera diferencias competitivas respecto a las empresas europeas, que deben asumir los costes y obligaciones derivados del cumplimiento de la legislación. La elevada cantidad de paquetes recibidos también facilita que parte de los artículos irregulares pueda superar los controles fronterizos.
Si se mantuviera el volumen de importaciones registrado el pasado año, la nueva tasa podría generar unos ingresos de 12.000 millones de euros anuales. No obstante, la Comisión Europea considera probable que la aplicación del gravamen provoque una reducción del número de envíos individuales.
Uno de los principales objetivos de Bruselas es conseguir que las grandes plataformas internacionales modifiquen sus sistemas de distribución y agrupen los pedidos para reducir el número de paquetes que llegan de manera individual. La preocupación se centra especialmente en los envíos de pequeño importe, que representan una parte muy importante del comercio electrónico extracomunitario. De los 5.900 millones de paquetes recibidos en 2025, aproximadamente 4.500 millones tenían un valor inferior a 150 euros.
Para estos envíos de menor valor, la nueva tasa de dos euros se añade al gravamen de tres euros por paquete que comenzó a aplicarse en julio de este año. Este último tiene carácter temporal y afecta específicamente a los envíos de bajo coste. Hasta ahora, los paquetes cuyo valor no superaba los 150 euros estaban exentos de derechos arancelarios en la Unión Europea, una circunstancia que las grandes plataformas habían aprovechado para fragmentar los pedidos y reducir los costes asociados a sus importaciones.
El recargo de tres euros se mantendrá hasta 2028, cuando está previsto que entre en funcionamiento la Autoridad Europea de Aduanas. La puesta en marcha de una plataforma centralizada permitirá reforzar los controles sobre las mercancías que acceden al mercado comunitario. Una vez implantado este sistema, está previsto eliminar el gravamen temporal y someter los paquetes a los procedimientos aduaneros y arancelarios que correspondan.
Aunque Bruselas sostiene que la nueva regulación no está dirigida contra ninguna empresa concreta, el origen de los envíos explica buena parte de la preocupación comunitaria. Alrededor del 91% de los paquetes de menor valor que han llegado a las aduanas europeas procedía de China, país desde el que operan algunas de las principales plataformas internacionales de comercio electrónico, como Shein, Temu y AliExpress.
Los primeros efectos de las medidas ya se han reflejado en las estadísticas de importación. Durante los tres meses posteriores a la entrada en vigor del gravamen de julio, correspondientes a julio, agosto y septiembre, el volumen de paquetes declarados en la Unión Europea descendió de media más del 60%. La incorporación de la nueva tasa de dos euros podría acentuar esta tendencia y acelerar los cambios en los sistemas logísticos de las plataformas.
De hecho, la Comisión Europea señala que algunas compañías internacionales ya están modificando sus estrategias de distribución y optando por introducir grandes cantidades de mercancía en almacenes situados dentro de la UE, desde donde posteriormente se realizan las entregas a los consumidores. Este modelo reduce el número de envíos individuales sometidos a las nuevas tasas, aunque también limita la recaudación prevista. A cambio, permite concentrar las operaciones de importación, facilita las inspecciones aduaneras y contribuye a dificultar la entrada de productos que no cumplen los requisitos comunitarios.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, ha defendido la necesidad de adaptar los instrumentos de control a la expansión del comercio electrónico y a la rapidez con la que está transformando los intercambios comerciales internacionales.