(El País, 09-04-2026) | Mercantil, civil y administrativo
El petróleo se ha convertido en un indicador clave del sentimiento de los inversores respecto al desarrollo del conflicto con Irán. La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de aplazar el ultimátum contra el país y anunciar un alto el fuego temporal de dos semanas ha dado un respiro momentáneo a los mercados energéticos, que llevaban semanas marcados por una fuerte inestabilidad desde el inicio de los ataques sobre Teherán a finales de febrero. Tras conocerse la tregua -condicionada a que Irán permita el tránsito por el estrecho de Ormuz-, los precios del crudo en Estados Unidos y Europa registraron fuertes caídas.
El barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia en EE. UU., que había estado cerca de los 110 dólares, descendió hasta situarse en torno a los 91 dólares. La caída llegó a alcanzar el 19,4%, la mayor desde la guerra del Golfo de 1991, después del anuncio de Trump poco antes de que venciera su ultimátum. En Europa, el brent también se desplomó hasta un 16%, situándose cerca de los 93 dólares por barril. Por su parte, el gas europeo -referenciado en el contrato TTF- retrocedió un 17%, hasta los 44 euros por megavatio hora.
En contraste, el mercado de los metales preciosos cotiza al alza. El oro sube el 3% hasta los 4.820 dólares por onza, mientras que la plata se dispara un 7% hasta los 77 dólares. De su parte, el bitcoin gana un 4,5% hasta rebasar los 71.500 dólares, aunque los que más deslumbran esta sesión son los indicadores bursátiles.
Las bolsas internacionales reaccionaron con fuertes subidas. Japón fue el primer mercado en reflejar el optimismo, con un avance del 5,5%. En Europa, los principales índices comenzaron la jornada con ganancias significativas: el Ibex superó el 3% y el Euro Stoxx 50 se acercó al 4,5%. En Estados Unidos, los futuros de Wall Street apuntaban a subidas cercanas al 4%. En el mercado de divisas, el dólar, que se había fortalecido durante el conflicto, perdió valor frente a otras monedas del G-10; el euro pasó de cotizar en torno a 1,15 dólares a alcanzar los 1,168 tras el anuncio.
Desde el inicio de las hostilidades, el 28 de febrero, la Guardia Revolucionaria iraní había bloqueado el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, un tercio del gas natural y productos clave para sectores como el farmacéutico o el de fertilizantes. Este cierre ha supuesto una de las mayores interrupciones del suministro global de energía, elevando con fuerza los precios y generando tensiones en mercados como el de derivados o materias primas. De hecho, la escasez llegó a impulsar el precio del brent al contado hasta un máximo histórico de 144 dólares.
A través de su red social Truth, Trump anunció la suspensión temporal de los ataques, condicionada a la apertura "total, inmediata y segura" del estrecho de Ormuz. El mandatario señaló que existe un principio de acuerdo entre Estados Unidos e Irán sobre varios puntos clave, aunque consideró necesario este periodo de dos semanas para cerrar los detalles.
Poco después, el ministro de Asuntos Exteriores iraní también se pronunció, en su caso en la red social X, indicando que el tránsito por el estrecho podría restablecerse de forma segura siempre que se coordine con las fuerzas armadas iraníes y se tengan en cuenta ciertas limitaciones técnicas.